El Museo de Arte Carrillo Gil ha hecho una reinterpretación de su colección a partir de nociones de violencia. La exposición Tiempos Violentos fue producto de un seminario conjunto entre el propio museo y el IIE-UNAM  en el que los alumos tuvieron acceso abierto a la colección. De ahí salieron las interpretaciones de tres alumnas: Sandra Zetina, Alejandra Olvera y Bertha Aguilar. Así se conformó esta propuesta curatorial en la que se exhiben obras clásicas de Siqueiros, Orozco, Gunther Gerzso y obras más recientes de artistas como León Ferrari, fotografías de Ambra Polidori y Daniel Joseph Martínez, así como dos dibujos de gran formato de Alejandro Montoya y piezas externas a la colección de Eniac Martínez, Carlos Aguirre, Carlos Amorales, Helen Escobedo, Marta Palau, Cannon Bernáldez, Artemio, Diego Berruecos y Mireia Sallarés.

La periodista Marisol Rodríguez nos explica los ejes de la exhibición:

Distopías, La pistola en la sien y el pueblo en llamas, y Physis rupta, fragmentos de cuerpo y psique son los títulos de las tres curadurías que se complementan entre sí al diseccionar tres aspectos de la violencia contemporánea: la idea del fin del mundo, la catástrofe como marca de la civilización y la destrucción como parámetro de la memoria; la violencia como elemento de definición identitaria, específicamente la identidad mexicana y su relación con la muerte y su representación-padecimiento; y la violencia física y el cuerpo como objeto social de control.

La crítica de arte Teresa del Conde ha destacado la contribución de Alejandra Olvera:

Entre las curadurías que arman los rubros, desde mi punto de vista, destaca la de Alejandra Olvera Z, quien abordó el tema de fragmentos de cuerpo y sique, abriendo con dos excelentes pinturas abstractas (así entre comillas, porque su autor, Gunther Gerzso negó ser abstracto) que armonizan con los bloques de adobe hechos a mano de Marta Palau, dispuestos en el piso, los cuadros de Orozco, las fotografías de Ambra Polidori y los extraños dibujos en carbón y tinta de Alejandro Montoya.

La exhibición estará hasta el 25 de marzo de 2012. Aquí puede ver parte de las piezas e interesantes entrevistas con las jóvenes curadoras que han reinterpretado una colección sobresaliente y que nos hacen reflexionar sobre la violencia, desde la época revolucionaria hasta nuestros días.