Octavio Paz y Carlos Fuentes, una amistad histórica.
Entrevista con Malva Flores

La académica y escritora Malva Flores (Ciudad de México, 1961) acaba de ganar el Premio Xavier Villaurrutia 2020. Su libro más reciente, Estrella de dos puntas. Octavio Paz y Carlos Fuentes: Crónica de una amistad, ganó además el Premio Mazatlán de Literatura 2021. Malva Flores se sumergió en cartas, libros y un sinfín de documentos para contar la gran aventura literaria de una época marcada por los encuentros y desencuentros entre Octavio Paz y Carlos Fuentes, una época de esplendor que, como muestra esta entrevista, no puede volver.


Óscar Garduño: Más allá de los motivos que expones en el prólogo, ¿qué es lo que te lleva realmente a escribir acerca de Octavio Paz y de Carlos Fuentes? ¿Hay alguna razón más profunda?

Malva Flores: Sí, te voy a contestar algo que no le he contestado absolutamente a nadie: es algo totalmente personal: mi papá era un ‘fuentesiano’ de corazón y desde niña me dio a leer los libros de Carlos Fuentes y yo terminé siendo una fan de Octavio Paz; yo siempre peleaba con mi papá por eso. Esa es la verdadera razón, y por eso el libro está dedicado a él, a mi padre, con quien discutía todo el tiempo. Ese es el fondo del asunto, ver cómo había cambiado la amistad entre Carlos Fuentes y Octavio Paz.

OG: Y a fin de cuentas seguro que debe haber uno con el que te quedas…

MF: Bueno, yo escribo poesía y, en ese sentido, mi manera de ver el mundo es una manera que nace de su percepción poética, y por eso comparto mucho las ideas poéticas de Octavio Paz.

OG: ¿Cómo se desarrolló el trabajo? Porque, a pesar de que es un libro cercano a las setecientas páginas, no es pesado ni difícil de leer. ¿Cómo armaste la estructura, el andamiaje narrativo?

MF: Bueno, primero fueron muchos años en los que yo junté papeles, correspondencias e iba haciendo notas. Ya tenía escrita una buena parte de la polémica que surgió a partir del texto de Enrique Krauze porque yo había escrito un libro, que apareció en 2011, que se llama Viaje de vuelta. Estampas de una revista.Ahí no metí toda la investigación de ese linchamiento contra Krauze porque no era el tono del libro. Pero además me interesaba mucho el tema sobre todo porque siempre se decía, y se seguía diciendo hasta hace poco, que Krauze había sido el culpable de la separación de Octavio Paz y de Carlos Fuentes. Quería averiguar si esto era verdad y, bueno, ahora te voy a confesar otra cosa: en el fondo siempre he querido ser novelista o cineasta y yo me imaginaba esta historia como una película donde se veía a los protagonistas y quizá eso influyó para que la escritura no fuera pesada, me empeñé mucho en eso; yo sabía que era una gran cantidad de información y que tenía que estar escrita de una manera que pareciera atractiva para los lectores, y por lo que me dices parece que sí lo conseguí: agradezco mucho tu opinión.

OG: Sí, y además lo lograste por mantener el rigor académico y por el tono. Cada cita está justa, sin forzarse…

MF: Ahora que me lo dices, pienso que fue un trabajo muy rudo, porque todo el tiempo encontraba cosas nuevas y eso iba desbaratando lo que ya había escrito. Había cosas que lo modificaban y tenía que ser honrada con mi trabajo y con los personajes, entonces lo que yo quise hacer con las citas fue dejar que ellos dialogaran, darles como el espacio para que ellos pudieran seguir platicando, bien fuera en una polémica —y no sólo ellos, también sus amigos.

OG: En alguna parte del libro señalas: “también quise rastrear algunas de las polémicas en las que intervinieron para documentarlas; pero, sobre todo, para recordar que alguna vez la literatura mexicana y la latinoamericana mostraron en los debates de la prensa una profundidad y un nivel que, pese a su extraordinaria rudeza verbal, no han vuelto a tener”. ¿A qué crees que se deba que la literatura mexicana y la latinoamericana no han vuelto a tener esa extraordinaria rudeza verbal y ese apogeo que hubo en los sesenta y setenta?

MF: Creo, y es algo que creo con absoluta certeza, que vivimos bajo el imperio de lo políticamente correcto y ahora, peor aún, en el mundo de la cancelación. Eso me parece gravísimo porque nos impide decir lo que pensamos con las palabras que existen para decirlo. El lenguaje académico hace que llenemos de eufemismos lo que queremos decir, porque si no se considera que estamos insultando por lo que sea, hasta por parpadear. Bueno, hace poco Disney decidió que ya no iba a aparecer Dumbo porque era ofensivo. Esas cosas a mí me aterrorizan. ¿En qué clase de civilización nos estamos convirtiendo? Porque además, en el fondo, para mí es una enorme hipocresía, y no creo en lo políticamente correcto, y creo que por eso los escritores tenemos miedo de hablar. Ahora te estoy diciendo esto y pienso “Malva, cállate”, pero creo que no deberíamos callarnos, porque el que tú creas que algo está mal y lo discutas y lo argumentes no significa que aborrezcas o que odies a tu contrincante, el problema es hacer que el lenguaje sea homogénico, en ese instante desaparece la literatura.

OG: Hay otra cita que me gustaría recordar aquí: “sé que llamar a Octavio Paz marginal puede resultar ridículo, pero estoy convencida de que lo fue, a su manera. Un extraño marginal que siempre estuvo en el centro”. ¿Cómo es este Octavio Paz marginal que planteas enel libro?

MF: Octavio Paz es marginal por varias razones, pero la principal es porque es un poeta, un poeta que no creía en la mercantilización. No me parece que exista nada más marginal hoy y entonces. Porque justo cuando nace el Boom y los escritores hispanoamericanos empiezan a ser difundidos en todos lados, Paz se hace a un lado, defiende la literatura, defiende la poesía, defiende el arte fuera de los procesos del mercado; por eso es un marginal, porque generalmente no estaba de acuerdo con lo que la mayoría estaba de acuerdo.

OG: ¿Cuándo y cómo es que decides cerrar la conversación entre los dos escritores y terminar el libro?

MF: Ya estaba un poco harta, y mi familia también, de estar hablando de Paz y de Fuentes, y, además, pues ya se había acabado la historia; me pareció que hubo un momento en el que desafortunadamente muere Carlos Fuentes y Marie Jo y la señora Lemus se habían reconciliado, me pareció que ese era el momento en que debía de terminar el libro.

 

• Malva Flores, Estrella de dos puntas. Octavio Paz y Carlos Fuentes: Crónica de una amistad, México, Ariel, 2020, 656 p.

 

Óscar Garduño Nájera
Periodista. Sus artículos han aparecido en: Forbes, Letras Libres, Milenio y Newsweek (en español), entre otros.