Este año, el FICG tuvo como invitados de honor a Cataluña y a dos importantes realizadores: Guillermo del Toro, quien recientemente obtuvo dos Oscar por La forma del agua, y al legendario Carlos Saura, de quien esta semana presentaremos una entrevista. Mientras tanto, los pormenores del evento.

Fotografía: Cortesía FICG.
Tras ocho intensos días, la edición número 33 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) concluyó el pasado viernes con una participación de casi 150 mil asistentes y 236 filmes en el programa, 102 de los cuales estuvieron en competencia.
Este año, el FICG tuvo como invitados de honor a Cataluña (hubo 40 títulos catalanes y la cinta inaugural fue Tierra Firme, de Carlos Marqués-Marcet) y a dos importantes realizadores: Guillermo del Toro, quien recientemente obtuvo dos Oscar por La forma del agua, y Carlos Saura.
Esta edición marcó también el inicio de las actividades de la Cineteca FICG de la Universidad de Guadalajara, con ciclos de cine como “De vuelta al cabaret” y la exhibición de cintas como El Santo contra el Cerebro del Mal —primera aventura fílmica del enmascarado de plata—, entre otras proyecciones restauradas.
El FICG, uno de los festivales más sólidos de Latinoamérica, ofreció además una atractiva oferta para la industria, consolidándose una vez más como un importante evento en el ámbito cinematográfico internacional.
El FICG estrenó instalaciones
Tras varios cambios de sede, el festival se trasladó al nuevo Conjunto de Artes Escénicas, ubicado en Zapopan, y que forma del Centro Cultural Universitario, que comprende la Cineteca, el Auditorio Telmex, la Biblioteca Pública Juan José Arreola y la Plaza Bicentenario (que incluye el Ágora Jenkins, y el Museo de Ciencias Ambientales, que se concluirá en 2020).
En el CAE se llevaron a cabo la mayoría de las actividades: conferencias, encuentros de cortometrajes, actividades del Talent Campus, presentaciones de expositores y clases magistrales.
Se inauguraron además dos exposiciones durante el festival: El cine es fantástico, para conmemorar los 50 años del Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges, y una exposición fotográfica sobre María Félix.
Del Toro: poder de convocatoria
Aunque originalmente Guillermo del Toro solo daría una Master Class en esta edición del FICG, luego de que esta se agotara en minutos decidió ofrecer otra, y posteriormente una tercera en uno de los recintos más grandes de Guadalajara, el Auditorio Telmex, donde tuvo una convocatoria de 9,200 personas.
A lo largo de sus charlas, Del Toro respondió preguntas sobre cine, recordó que “los obstáculos son el camino” y que su objetivo no es solo crear cine, sino promoverlo.
Cuando le preguntaron cómo se puede llegar a ser un gran director, él respondió bromista: “no me preguntes cómo, si no cuántos chingadazos me he dado”. Del Toro volvió a recalcar que si se empieza haciendo cine en México, se puede hacer cine en cualquier lado, en alusión al gran ingenio mexicano para resolver cualquier situación.
Paralelamente, el reciente ganador del Oscar inauguró una sala de cine con su nombre (parte de la Cineteca), anunció la Beca Internacional de Cine Jenkins-Del Toro (para formar profesionales del cine en instituciones extranjeras) y compartió que la muestra Guillermo del Toro: en casa con monstruos —que ha recorrido ya Los Ángeles, Minneapolis y Toronto— llegará a Guadalajara en marzo de 2019 (en el marco del FICG) y a CDMX en una fecha por confirmar.
Tiempo compartido debutó en México
La cinta ganadora como mejor guión en el pasado Festival de Sundance se presentó por primera vez en México y contó con la presencia de los protagonistas, Luis Gerardo Méndez y Miguel Rodarte, y del director, Sebastián Hoffman (responsable de Halley).
“En la película hablamos mucho de lo que siento que está mal en la humanidad, en estos tiempos de capitalismo salvaje, desatado, completamente voraz: el consumismo insaciable. Pero no lo planteamos así desde el principio —como una crítica al sistema—, orgánicamente se filtró”, dijo Hoffman.
“Creo que esta película es diferente, es una historia muy original e intentamos hacer un cine alternativo y una comedia sofisticada que dignifique la inteligencia del público”, explicó Hoffman en entrevista.
Los ganadores
Esta edición, el jurado del festival eligió la cinta colombiana-argentina Matar a Jesús, de Laura Mora Ortega, como mejor largometraje iberoamericano de ficción.
De esta misma categoría, Luis Gerardo Méndez obtuvo el premio Mayahuel como mejor actor por Tiempo compartido, ex aequo con Giovanni Rodríguez por Matar a Jesús.
El Mayahuel como mejor actriz fue para Sofia Gala Castiglione por Alanis de Anahí Berneri.
El premio del público fue otorgado a Ayotzinapa, el paso de la tortuga de Enrique García Meza, cinta producida por Bertha Navarro y el propio Del Toro.
El premio Mezcal para mejor película mexicana lo ganó Restos de viento de Jimena Montemayor Loyo.
El premio Maguey como mejor película fue para la cinta brasileña Tinta bruta, de Filipe Matzembacher y Marco Reolon.
Aquí, la lista completa de ganadores:
https://www.ficg.mx/33/index.php/es/noticias/1742-presenta-ficg33-su-palmares-oficial
Un 2019 que promete
El próximo año, el Festival Internacional de Cine en Guadalajara tendrá grandes sorpresas. Entre ellas, Guillermo del Toro inaugurará su exhibición de más de 500 objetos creados o coleccionados por él desde su infancia, en el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara (MUSA).
Además, se anunció que en la edición 34 del FICG, Chile será el invitado de honor. Fernando Velasco Parada, encargado de negocios de la Embajada de Chile, agradeció y aceptó la invitación al país sudamericano a la próxima emisión del festival. Mencionó que las redes de creatividad que se establecen en eventos como este son importantes para “derribar muros y establecer puentes”.
También hizo hincapié en que, si bien no al mismo nivel que México en cuanto a volumen de producción, el cine chileno se encuentra en un momento excepcional.
Mariana Mijares
Crítica de cine.