Para estas fechas de alta religiosidad nacional, algunas lecturas pueden dar perspectiva y profundidad a las festividades. Desde la historia cultural, antropológica de ciertos ritos hasta las formas en que la religión domina la conciencia y la identidad de algunas naciones, la siguiente lista da cuenta de varias formas de acercarse a la Semana Santa y a la religión dominante de nuestro país: el catolicismo.

Persecución en Tabasco
Entre los muchos viajes que lo llevarían por el mundo —incluso a Liberia—, el escritor Graham Greene pasó por México en 1938 y observó el panorama de la expropiación petrolera, en una crónica titulada Caminos sin ley publicada el mismo. Sus impresiones sobre México no fueron del todo positivas, y esto es poco decir. A raíz de su viaje, publicaría también su libro más conocido y popular, publicado en 1940, y en forma de ficción, El poder y la gloria. Católico que asumía las contradicciones morales de su fe, Greene puso de protagonista a un sacerdote, llamado José, ubicado en el corazón de la guerra cristera, en el estado de Tabasco. Además de una excelente narración, El poder y la gloria es el debate interno de José, desgarrado entre el remordimiento de sus pecados —pues es padre de una joven— y su vocación piadosa y devota. La policía persigue a los curas y José huye por el estado del sureste mexicano, oficia misas secretas, se convierte en un ser errante mientras emerge la historia de su pasado. Así, surge el retrato de un sacerdote totalmente humanizado, sin idealizaciones ni absurdas purezas: es, como el personaje de Jesús en La última tentación de Cristo, un hombre de carne y hueso, lleno de miedos, inseguridades y vicios impropios de la liturgia.

• Graham Greene, El poder y la gloria, traducción de Guillermo Villalonga, Barcelona, Edhasa, 2001, 352 p.
Semana Santa bajo asedio
El trabajo de Jean Meyer sobre la guerra cristera ya es un clásico de la historiografía mexicana. La Cristiada, que apareció en 3 volúmenes en la editorial Siglo XXI, es la restitución monumental del conflicto que le quitó la vida a casi 250 mil personas entre 1926 y 1929. Es, por tanto, el mejor acceso para un lector que quiera entender las circunstancias y las consecuencias de la política jacobina de Calles y los focos de rebelión que protegían templos y sacerdotes, al grito de “Viva Cristo rey”. Los combatientes cristeros estaban mayoritariamente localizados en los estados de Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Zacatecas, Nayarit y Sinaloa. Pues bien, ahí encontrarán los curiosos una estampa inaudita en la historia de un país tan eminentemente religioso (particularmente, católico) como México: las celebraciones de Semana Santa, a partir del decreto de la ley Calles de 1927, tuvieron que cancelarse o llevarse a cabo con protección armada, es decir bajo asedio.

• Jean Meyer, La Cristiada, México, FCE y Clío, 2007, 382 p.
Pasión suburbana
Desde 1830 se ha representado en Iztapalapa, entonces un pueblo rural a escasos 12 km del zócalo capitalino, la Pasión de Cristo. La festividad fue cobrando tal importancia que para los noventa se contaba un millón de asistentes. Semejante rito popular masivo no ha dejado de llamar la atención ni de fascinar a decenas de historiadores, antropólogos, escritores, fotógrafos y periodistas. Mariángela Rodríguez fue una de esas personas: antropóloga de formación, hizo un trabajo de campo de tres años y presenció sin falta todas las representaciones de semana santa y otras festividades que se añaden a un círculo festivo anual. La perspectiva de su libro Hacia la Estrella con la Pasión y la ciudad a cuestas no deja de lado ningún aspecto de la vida económica y social y las reminiscencias históricas de Iztapalapa para adentrarse en el estudio empírico del ritual, enriquecido con entrevistas a participantes, asistentes, patrocinadores y habitantes de la zona.
Desde los relatos de las crónicas de Indias y el pago de tributos, los problemas agrarios y ejidales (en los setenta se expropiaron las últimas chinamperías para construir la Central de Abastos, por ej.) hasta la deforestación ecológica, ningún aspecto circundante se omite para analizar estas fiestas populares. La autora, muy al estilo de los Estudios Culturales, enfoca las representaciones desde el punto de vista de las relaciones entre los conceptos de hegemonía, subalternidad, ideología, cultura y cultura popular. Este marco teórico no impide un acceso pleno y detallado, una disección de esa fiesta entre lo sagrado y lo profano, entre lo solemne y lo lúdico, que es una de las tres festividades más importantes del país (junto con el día de la Virgen y el 15 de septiembre). Para complementar esta lectura extensa, el libro de fotografías —aunque tomadas más de una década después— editado por Trilce es un excelente recuento visual y un acercamiento directo a la misma fiesta.

• Mariángela Rodríguez, Hacia la Estrella con la Pasión y la ciudad a cuestas. Semana Santa en Iztapalapa, México, CIESAS y ediciones de la casa chata, 1991,
• Jorge Pablo de Aguinaco et. al., Pasión en Iztapalapa, prólogo de Juan Villoro, epílogo de Carlos Monsiváis y textos de Laura Emilia Pacheco, México, Trilce ediciones, 2008, 288 p.
Mesías y milenaristas de ayer y hoy
Como Jean Meyer, Jacques Lafaye es un historiador francés apasionado por la cultura y la antropología hispana y particularmente por México. Su libro más conocido es, sin duda, Quetzalcóatl y Guadalupe. La formación de la identidad nacional en México (prologado por Octavio Paz), un análisis cultural de la permeabilidad y adaptación de los mitos y creencias espirituales en la conformación de un ideario fundamental para los procesos históricos de México del siglo XVI al siglo XIX. Pues bien, dentro de las grandes obras de Lafaye, hay que destacar Mesías, cruzados, utopías, un ensayo histórico del mismo tenor que busca las fuentes del mesianismo y la aparición de líderes carismáticos político-religiosos de la América latina moderna. Para Lafaye es importante remontar el tiempo y hurgar en todos los aspectos de la “conciencia judeo-cristiana”, pues a su parecer la religión, no sólo es una institución longeva sino un poder que abarca todos los aspectos de la vida, desde la economía hasta la política. Así, parece una necesidad de primer orden caracterizar el catolicismo latinoamericano, tan rico como singular. También responder a la pregunta de por qué han sido más frecuentes en América latina los movimientos mesiánicos y milenaristas que, según Lafaye, siguen permeando los ideales y aspiraciones de las sociedades iberoamericanas.

• Jacques Lafaye, Mesías, cruzadas, utopías: el judeo-cristianismo en las sociedades ibéricas, México, FCE, 1997, 211 p. Existe una reedición de 2016.
El Evangelio según Saramago
Para acabar esta lista había que llegar al clásico que causó enorme polémica. El escritor portugués, José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998, fue condenado por el Vaticano por la publicación de El Evangelio según Jesucristo de 1991. Su relato “alterno” de la vida de Jesús de Nazareth fue recibida como una verdadera blasfemia a la autoridad del Nuevo Testamento. La premisa inicial es que si Lucas el evangelista pudo relatar hechos que no conoció cualquiera que tuviera el mismo rigor podría escribir un nuevo evangelio. En este caso, los hechos de la vida de Jesús parecen conservar su veracidad, aunque el cambio en el punto de vista es fundamental: un punto de vista más crítico, más problemático, acaso más terrenal y realista. Así se van hilando todos los episodios biográficos con todo y las experiencias místicas y un diálogo imperdible con Dios donde interviene el mismísimo Diablo. De modo que la reflexión binaria y maniquea que muchos han hallado en la religión aquí se profundiza: el bien y el mal son necesarios, fuerzas complementarias que hacen terrible la existencia humana. La crítica recibió este libro como la puerta de entrada definitiva de Saramago al panteón de los grandes autores universales.

• José Saramago, El Evangelio según Jesucristo, Debolsillo, 2015, 496 p.