Todo parte de una pasión. Christophe Galfard (París, 1976), uno de los protagonistas del Hay Festival Querétaro 2017, se presenta así:

Tengo un doctorado en Física Teórica por la Universidad de Cambridge, Inglaterra. Mi supervisor fue Stephen Hawking, con quien trabajé durante muchos años investigando los agujeros negros y los orígenes de nuestro universo. Pero ya no estoy en Cambridge, porque ahora dedico mucho tiempo a difundir el conocimiento científico al público en general, en lo que me gusta llamar entretenimiento.

En la conversación aclaró que con Stephen Hawking trabajó en la paradoja de la información: en la década de 1970 Hawking analizó el efecto cuántico aplicado a los agujeros negros. La gravedad cuántica puede explicarlos. La teoría de las cuerdas es una de las posibilidades para comprender el fenómeno. La pregunta es qué ocurre con la información al ser absorbida por un hoyo negro. Vieron dos agujeros negros que colisionaron. No sabían que era posible. Un agujero negro tiene tal concentración de masa que ninguna partícula puede escapar de su campo gravitatorio.

Desde el origen de la humanidad sólo hemos tenido una herramienta para mirar el cosmos: la luz. Pero las ondas gravitacionales no son luz —aunque viajen a su velocidad—, atraviesan todo menos los hoyos negros.


Christophe Galfard y Stephen Hawking. Cortesía del autor.

Una herencia y una pasión

“Todos los niños y niñas, todos los jóvenes, sienten fascinación por las estrellas. Luego se nos olvida. El conocimiento científico es una herencia y tiene límites”, expresó el físico.

Vinculó la ciencia y las artes: tienen en común la pasión. Charló sobre las estrellas. Considera a la Vía Láctea como una pequeña isla en nuestro universo: contiene 300 mil millones de estrellas. Otras galaxias —incluida la más cercana— son más grandes. Y hay mil millones de galaxias conocidas.

El discípulo de Hawking conversó sobre El universo en tu mano (Blackie Books, premio al mejor libro de ciencia de 2015 en Francia), volumen en el que propone un recorrido teórico cuya finalidad es el entendimiento. “Hacer física teórica es muy difícil, pero explicar y entender los conceptos no lo es.”

Galfarddescribe la física más avanzada. Su trabajo de divulgación se resume de la siguiente manera:

No estás solo en el universo. Y no estás solo en este viaje por el universo. Estás tumbado mirando el cielo en una playa cuando alguien te coge de la mano. Te guía en una odisea alucinante hasta los agujeros negros, las galaxias más lejanas y el inicio mismo del cosmos. Abandonas tu cuerpo y te desplazas a velocidades imposibles, te introduces en un núcleo atómico, viajas en el tiempo, entras en el Sol. No es que te expliquen el universo. Es que lo tocas. No es que por fin entiendas el universo. Lo tienes en tu mano.

El libro resulta un pulcro ejercicio narrativo. El físico teórico recurre a diversas metáforas, imágenes y conceptos. Sostiene que la mejor forma de divulgar la ciencia es haciéndola accesible.

Tras cuestionarlo sobre un posible vacío existencial ante el universo, el divulgador científico me aseguró que está orgulloso de pertenecer a nuestra especie en un planeta pequeño e intentar entender ese tipo de planteamientos. “Deberíamos proteger la Tierra ya que es frágil ante la violencia del universo.”

Y tras preguntarle si el cerebro humano es el objeto más complejo conocido hasta ahora, me contestó: “Absolutamente”.

 

Alejandro García Abreu
Ensayista y editor.