Este 9 de agosto es el Día Internacional de los Pueblos Indígenas. La ciudad de Oaxaca lo celebrará discutiendo el importante tema de la comunicación indígena y comunitaria que se empieza a cimentar en la discusión pública.

En marzo, las voces de comunicadores indígenas se reunieron durante seis días en Guelatao, Oaxaca  para dialogar sobre Internet y redes de wifi. Los nombres de las compañías de telecomunicaciones más grandes fueron innecesarios al hablar sobre un modelo de red local, comunitaria, libre y autogestiva.

Fue el tercer módulo del Diplomado Comunitario de Promotores en Telecomunicaciones y Radiodifusión, un programa de formación coordinado por Redes por la Diversidad, Equidad y Sostenibilidad A.C (Redes A.C) y el apoyo de organizaciones de la sociedad civil, algunas de larga trayectoria en comunicación indígena como Ojo da Agua Comunicación, de Oaxaca y Boca de Polen, de Chiapas. La convocatoria fue publicada en 2016 y estuvo dirigida a comunicadores de medios indígenas, comunitarios y populares de todo el país con el objetivo de proporcionar herramientas técnicas ––bajo una ética de trabajo colaborativa–– que permitiera fortalecer la sostenibilidad y autonomía de sus proyectos.

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Fotografías: María Álvarez Malvido

Los comunicadores viajaron desde Michoacán, Jalisco, Puebla, Chiapas, Guerrero, Morelos, Estado de México y diferentes regiones de Oaxaca para reunirse en la Sierra Juárez con el fin de aprender las bases técnicas necesarias para el diseño e instalación de una red inalámbrica gestionada por la comunidad. Nicolás Pacen y Gui Iribarren, de la organización AlterMundi, viajaron desde Argentina para compartir la experiencia tecnológica que han desarrollado con algunos poblados rurales de su país.

El proyecto argentino fue diseñado ––y continúa rediseñándose– en pequeñas poblaciones cercanas a la ciudad de Córdoba. Es una alternativa a la centralización del acceso a Internet, para alcanzar aquellos lugares donde la conectividad se ve limitada por la falta de infraestructura. Propuestas similares en el mundo como Guifi-net en Cataluña, Zenzeleni en Sudáfrica y Freinfunk en Alemania, han hecho del conocimiento tecnológico y la organización comunitaria un puente de acceso a Internet por el que también camina el derecho a la información y la comunicación.

Para Altermundi, la base de cada red es la organización comunitaria y la disposición de un grupo comprometido a asumir la gestión técnica, económica y social de un modelo de propiedad colectiva, para así lograr el máximo resultado de acceso e impacto social con un mínimo de recursos.  “Son redes libres en tanto promueven y respetan el tránsito libre de información, tanto a su interior como con relación a otras redes” explican los talleristas, “todas estas características de las redes comunitarias ayudan a maximizar el objetivo de la auto-prestación de servicios de telecomunicaciones en tanto aportan a su sostenibilidad, crecimiento y multiplicación”.1

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LibreMesh es el firmware (programa informático integrado con los circuitos electrónicos de un dispositivo para posibilitar su funcionamiento) desarrollado por AlterMundi. Éste permite liberar el potencial de cualquier router de wifi de tal manera que su fuente quede disponible para observarlo, modificarlo y mejorarlo. Esto implica la posibilidad de ser utilizado para construir una red comunitaria diseñada a partir de las necesidades locales y las características geográficas de cada lugar.

Durante el taller, se analizó cada elemento del hardware: routers, antenas, y cables; se realizaron ejemplos de mapeo y análisis geográfico de Guelatao para determinar los nodos que conectan y extienden la red, así como el material necesario y la evaluación de costos para construir un modelo sostenible. La experiencia del Cono Sur viajó hasta la tierra de Benito Juárez para compartir un modelo de conectividad e Internet que puede ser adaptado a sus propios contextos culturales y proyectos de comunicación comunitaria, además de convertirse en un intercambio de saberes. Entre los veinte técnicos comunicadores de los pueblos mixe, zapoteco, huichol, purépecha, tzeltal, mazateco, mixteco y nahua que asistieron, el grupo conformó la primera generación de Techio Comunitario, resultado del diplomado que finalizó en mayo de este año

Frente a los estereotipos de un país en donde los conocimientos técnicos han estado históricamente asociados al género masculino, la convocatoria estuvo especialmente dirigida a mujeres comunicadoras. Sin embargo, Elena García, estudiante mixe de Comunicación para el Desarrollo Social en el Instituto Superior Intercultural Ayuujk, fue la única en participar. Ella es miembro de la radio de su Universidad en la Sierra mixe y este año viajará de Oaxaca a Nueva Delhi, a través de la vinculación de Redes A.C, para realizar una estancia en el Digital Empowerment Foundation y continuar con su formación en comunicación comunitaria.

Roberto Pulido es purépecha originario de San Juan Carapan, Michoacán, y hace cuatro años comenzó como comunicador de Radio P´iani, una de las 11 emisoras que forman la Red de Radios Indígenas de Michoacán. Fue uno de los técnicos que completaron el Diplomado, del cual comentó: “Todos están en el mismo barco, en radios comunitarias, de lucha, y radios que están rescatando su lengua, pero sobretodo la parte comunitaria y el amor a la comunicación. Cuando comprábamos las cosas para la radio más o menos le entendíamos a las mezcladoras e íbamos viendo para qué servía cada botón: así hasta tener una ecualización de la radio. Ahora ya se cómo se hace un cable o cómo es que la emisora avienta las ondas radiales”.

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Según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso y de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) de 2016 (cuya transparencia fue cuestionada por Juan Ortíz Freuler de Red en Defensa de los Derechos Digitales 2) , el porcentaje de hogares con conexión a Internet en el Distrito Federal, Nuevo León y Baja California Sur  es ligeramente inferior al 60 por ciento, mientras que en Guerrero, Tabasco, Oaxaca y Chiapas sólo aproximadamente el 20% de los hogares cuentan con conexión.3

Si bien el acceso a las Tecnologías de la Información y el Conocimiento (TICs), a la banda ancha e Internet fue reconocido como un derecho en el Artículo 6 de la Constitución Política en 2013, dichos indicadores reflejan un contraste claro entre el acceso a la conectividad en los estados con mayor población urbana y aquellos con mayor población rural e indígena.

El reconocimiento legal de este derecho, así como el de las radios comunitarias e indígenas del país, se celebra como un avance legal que después se pierde en el abismo entre el discurso y la realidad. En este contexto, el Diplomado Comunitario de Promotores en Telecomunicaciones y Radiodifusión encuentra en los saberes técnicos una base necesaria para la autonomía de los proyectos de comunicación indígena. Es un proceso de aprendizaje sobre electricidad, electrónica, software libre, redes inalámbricas y telefonía celular, en un camino propio que avanza con independencia a las reformas que se escriben desde escritorios muy lejos de sus tierras.

 “La comunicación debe de ser entendida como una milpa, porque la milpa es significativa, es la vida, pero también un lugar en donde la gente trabaja y se desarrolla, donde conviven muchas especies juntas”, recuerda haber escuchado Carlos Baca, Director del Área de Investigación de Redes A.C, entre comunicadores indígenas en uno de los talleres impartidos en Oaxaca en 2014. Y es que las comunidades han demostrado que existen tantas lenguas para expresarse, como formas de apropiarse de las herramientas tecnológicas con que se ejercen los derechos a la comunicación.

“Se detectó que la necesidad más profunda en los procesos de formación en comunicación indígena era una cuestión técnica” comenta Carlos Baca, Director del Área de Investigación de Redes A.C “había experiencias de capacitación en producción de contenidos y sostenibilidad pero para que las radios y lo medios pudieran tener una autonomía real con un proceso independiente, se necesitaba tener las herramientas y conocimientos necesarios para poder solucionar los problemas técnicos y tecnológicos”.

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En el acceso a Internet y a las TICs, se entreteje el derecho a la información, a la comunicación, a la libertad de expresión y a la diversidad lingüística. Es la posibilidad de conectarnos con el mundo y de participar en el mar de información que desemboca continuamente en el ciberespacio, pero es también un puente que se rompe y nos distancia cuando la infraestructura tecnológica se ancla a las estructuras de desigualdad que ya desconectan a la sociedad.

Este 9 de agosto, Día Internacional de los Pueblos Indígenas, se llevará a cabo en la ciudad de Oaxaca el Foro Internacional sobre Medios Indígenas y Comunitarios  organizado por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia, la Cultura (UNESCO) en colaboración con el Grupo de Incidencia para el Desarrollo de la Comunicación Indígena y Comunitaria (GIDCIC).

Miembros de organizaciones, académicos y comunicadores de diferentes países, intercambiarán experiencias sobre el uso, apropiación y construcción de medios de comunicación en diversos contextos culturales durante tres días. Se dialogará también sobre los marcos regulatorios de telecomunicaciones en los países participantes, para comparar experiencias internacionales y analizar los avances y desafíos en regulación del espectro que hoy nos conecta a través de diferentes medios.

Que este encuentro de experiencias de comunicación indígena y comunitaria sea un paso para dejar atrás las categorías de “piratas” e “ilegal” que han criminalizado por tantos años a diferentes proyectos de comunicación en el país y permita dignificar el reconocimiento que merecen todos los días del año, en todas las lenguas posibles.

 

María Álvarez Malvido
Antropóloga Social por la UAM Iztapalapa.


1 http://www.altermundi.net

2 Ortiz Freuler, Juan “El estirón de México conectado” Red en Defensa de los Derechos Digitales 2016

3 ENDUTITH, 2016.