clicadero

¿El éxito de la saga televisiva de Game of Thrones se debe en parte a su incorporación de importantes nociones filosóficas? Un libro en Francia responde a esta pregunta sin grandes aspavientos. Recordamos también un caso evidente de karma histórico y regresamos al debate más reciente de la Real Academia de la Lengua Española.

Esta es nuestra selección de clics de la semana del 16 al 23 de julio.


Game of Thrones en la filosofía pop

La serie más exitosa de la historia, que retomó su séptima temporada el domingo pasado, se ha colado en la mente de una filósofa pop. La profesora de ética Marianne Chaillan descubrió la saga gracias al monotema de sus obsesivos estudiantes y decidió dedicarle un libro: Game of Thrones, une métaphysique des meurtres(éd. Le Passeur, 2016; Game of Thrones, una metafísica de los asesinatos). Su objetivo es mostrar la manera en que la cultura popular reflexiona, con sus propios códigos, en torno a conceptos, textos y autores clásicos: en este caso, Game of Thrones es “un verdadero laboratorio de filosofía política y moral aplicada”. Van algunos ejemplos.

“Valar Morghulis”. La muerte acecha y toma por igual a todos los hombres: lo importante es la vida. Este leitmotiv de la serie remite, según Chaillan, a la noción de Spinoza del “hombre libre”, al que no habita ese pensamiento preocupado por la muerte, aquel que ha logrado rechazar esa pasión del temor a morir que lo aliena y acaba por convertirse en razón fundamental y opresiva de su vida.

got

Daenerys Targaryen es una de las candidatas al Trono de Hierro que, en todo momento, interpela lo que Kant llama “monarca ilustrado”. Si el hombre es un animal egoísta y está en su naturaleza seguir su propio interés, el único remedio de cohabitación es la sociedad civil y, por ende, el gobierno de un soberano que pueda canalizar el interés común. Sin embargo, haría falta otra instancia para canalizar también al soberano. La aporía se podría resolver con un monarca ilustrado, justo y bondadoso por sí solo, cuya conducta irreprochable no necesitara coerción alguna. La posibilidad real del monarca ilustrado es más que remota y reside casi en lo milagroso. Casi un milagro como el que encarna la madre de los dragones, naciendo del fuego.

En los Siete Reinos impera una violencia abrumadora que tiene que ver con la visión de la naturaleza humana de Hobbes: “el hombre es un lobo para el hombre”. De ahí que haya un estado de guerra permanente de todos contra todos. La enemistad entre los hombres es una condición natural y ése es justamente el hilo conductor de la saga.

La historia siempre cíclica

Hace un año, el 26 de julio, Hillary Clinton acabo siendo nominada como la candidata demócrata, derrotando a Bernie Sanders. Ese día corresponde al 9 Thermidor según el calendario que se creó durante la Revolución francesa para marcar una ruptura con el conteo gregoriano y su aura religiosa. El 9 Thermidor del año II (1794), diputados de la Convención Nacional Francesa ordenan la detención de Robespierre y lo mandan a la guillotina al día siguiente. El periodo del Terror de Robespierre se cierra con un episodio más de persecución y asesinato, pero esta vez contra los jacobinos. Con toda proporción guardada el 9 Thermidor de Hillary un izquierdista radical también fue destronado. Las coincidencias no paran ahí. El 18 Brumario en que Napoleón dio un golpe de estado y formó el Consulado en 1799, cuatro años antes de coronarse emperador, es exactamente el 8 de noviembre, aquel día en que Trump ganó las elecciones. El 18 Brumario de Louis Napoleón también es un libro de Marx donde afirma que según Hegel “todos los grandes hechos históricos mundiales y personajes aparecen, por así decirlo, dos veces. [A Hegel] se le olvidó agregar: la primera vez a manera de tragedia, la segunda vez a manera de farsa”.

rob

Retrato anónimo de Maximilien Robespierre, 1790, museo Carnavalet, París.

El debate tan ajeno de la RAE

Esta semana la Real Academia de la Lengua autorizó que el imperativo en segunda persona del plural del verbo “ir” sea “iros” y no “idos” o “íos”, que serían los modos correctos. Con este cambio polémico, los lingüistas muestran su apertura a las formas comunes de larga tradición dejando atrás las palabras en desuso. Hubo reticencias por esta pérdida de un vocablo culto, a pesar de que Pérez Reverte la defendió. Es curioso que la RAE lleve varios años en este debate que no concierne a los cerca de 400 millones de hablantes que están fuera de la península ibérica. En Canarias y América latina se dice simplemente “váyanse”. En un futuro, la integración de estos nuevos usos y palabras será más eficaz: los diccionarios en papel, según la institución, llegarán pronto a su fin, reemplazados por los recursos personalizables y ampliables del diccionario electrónico.

 
Fuentes: Bibliobs, ediciones Le Passeur, El País, El Universal, The Atlantic, Real Academia de la Lengua Española.