pessoa-1

Fernando Pessoa
Livro(s) do Desassossego
Edición de Teresa Rita Lopes
Global Editora
São Paulo, 2015
480 pp.


Es un hecho que el mundo cada vez está peor y sin embargo es posible resistir apenas porque Fernando Pessoa, desde un baúl lleno de gente —27, 543 documentos distribuidos en 343 sobres— nos sigue hablando desde un más allá que es siempre un más acá que nos compete. Poeta de la despersonalización, autor de uno de los dramas más sutiles y complejos jamás escritos —“mi cófrade es William Shakespeare, persona de alguna categoría ante los dioses”—, Pessoa ha sido llamado místico sin fe, el desconocido de sí mismo, extraño extranjero, sincero mentiroso, narciso negro, galaxia de un hombre solo, esfinge proponiendo un enigma, el hombre que nunca existió, ángel marinero, poeta de la depresión, el insincero veraz, barco fantasma, dios pagano entre todas las ficciones y hasta el hombre del infierno. Epítetos todos que le calzan pero, como siempre en su caudal, los contiene y los desborda. Y es que si algo es Pessoa es la permanente buena nueva —fatal por irremediable— que no deja de iluminarnos en su certeza de lumbre: somos una tristeza poblada por muchedumbres solitarias.

Solitario generoso y dedicado a su misión —“me debo a la humanidad futura. Lo que desperdicio es el posible patrimonio divino de los hombres de mañana”—, este pequeño correo del que presentamos la primera de sus tres secciones, cifra que le hubiera gustado a Pessoa, pretende dar cuenta con brevedad de algunas de las últimas noticias del poeta más grande del siglo XX, quien nos enseñó que lo único verdaderamente noble y transparente en este mundo de apariencias no es sólo disolverse entre la nada, sino llegar a ser Don Nadie.

Saludamos a Pessoa con esperanza porque supo describir como ninguno la esencia malhadada de la especie: “soy como un cuarto con innúmeros espejos fantásticos, que dislocan reflejos falsos en una única realidad anterior que no está en ningún lado y está en todos”.

Últimas noticias de Fernando Pessoa

Ante el estado de debacle general consuela saber que es Fernando Pessoa quien, una vez más y desde aquel baúl cuasi infinito, diligente acude en nuestro auxilio. Y es que en el presente, cuando hasta el discreto pero sólido prestigio que solía atribuirse a la literatura se encuentra en retirada —no dejo de pensar en lo que habría significado para George Steiner el Premio Nobel que Bob Dylan, con justísimo desdén, se tardó lo que quiso en recoger—, es ocasión de embriagante regocijo saber que las coordenadas para descifrar al mayor poeta del siglo XX siguen siendo calibradas al más alto nivel, ensanchando el horizonte que creíamos conocer. Se trata ahora de revisar tres tomos esenciales: la edición de 2015 del libro titulado Livro(s) do Desassossego en edición y ensamblaje de Teresa Rita Lopes, la mayor especialista en la obra del lusitano que se ha ganado a pulso el sobrenombre de “la viuda de Pessoa”; la publicación a finales del año pasado de sus Papeles personales por la Universidad Diego Portales de Chile y finalmente, aunque data de 2011, la publicación en Brasil del volumen Fernando Pessoa. Uma quase autobiografía de José Paulo Cavalcanti Filho, obra única y total que explora como ninguna otra biografía la vida del poeta hasta su más mínimo detalle, deteniéndose en sus amores, el genio, sus oficios y la liturgia del fracaso.

La intención de estos renglones es la de recordar, pese al estado calamitoso de la literatura en el presente, que el más vanguardista de nuestros clásicos —el autor del drama cósmico repartido en gente que contiene universo donde hay gente describiendo ese tinglado— sigue siendo motivo de una estupefacción alucinante.

Los libros del desasosiego

Lo primero que llama la atención, desde luego, es el plural. Si bien está escrito que el legado de Pessoa tendrá tantos intérpretes y traductores como heterónimos su obra —que hasta la fecha van en 127 registrados con nombre y apellido—, quien ha tomado la decisión es nada menos que Teresa Rita Lopes, la mayor estudiosa en la cosmogonía del bardo portugués quien publicara en 1990 dos tomos titulados Pessoa por conhecer. Textos para un novo mapa en donde registraba más de 400 textos inéditos; obra de consulta indispensable para estudiosos, diletantes y fervorosos del poeta.1

Lopes, quien también es poeta y dramaturga, ha expresado de continuo su desacuerdo en contra de las ediciones críticas, que le resultan aburridas y con demasiadas notas al pie, lo que incide para mal en el placer de la lectura. De acuerdo con ella “Pessoa anda por ahí todo torcido y deformado y por ello he tomado como un apostolado salvarlo del vandalismo de la edición crítica”. En su acreditada opinión, que comparto, “el Libro es tres libros: formados por tres autores, perfectamente diferenciados: el primero es Fernando Pessoa, que en determinado momento nombra a Vicente Guedes su representante; el segundo es el del Barón de Teive y el tercero es el de Bernardo Soares”. De acuerdo con Lopes, es sólo a través del ensamblaje de los tres escritores que el libro alcanza su verdadero sabor y mayor alcance: “mezclar los textos del primer libro, atribuido por Pessoa a Vicente Guedes, con los de Soares, como ha sido hecho por los editores, es confundir el habla de dos personajes diferentes, poniendo en un mismo saco piezas heteróclitas y privando así al conjunto de coherencia y sentido”.

Con un afán arqueológico reconstituyente y la intención de hacer limpieza en el desmadre que se ha convertido editar el Libro del desasosiego, Teresa refuta airadamente la idea de que el libro es un amasijo de cartas de baraja que cada quien puede acomodar a voluntad sin respetar su estructura íntima, algo que Pessoa, clásico al fin y al cabo, apreciaba sensiblemente y actividad en la que se empeñó con denuedo hacia el final de su vida, como lo demostró el orden en que se encontraron sus papeles tras su muerte y que quedaron irremediablemente manoseados por los primeros exploradores de su legado, João Gaspar Simões y Luís de Montalvor, puesto que alteraron el orden proyectado por el autor. De esa manera equívoca en que se encuentran disponibles para su consulta en la Biblioteca Nacional de Portugal.

Estudioso dedicado del espiritismo y la astrología, Pessoa creía en el significado de los números, por lo tanto Lopes está convencida de que el número 3 tiene que ver con el número divino de la creación; y así como los heterónimos principales contienen al padre (Alberto Caeiro), al hijo (Álvaro de Campos) y al espíritu santo (Ricardo Reis), los Libros del desasosiego deben ir firmados por los pseudoheterónimos —la distinción es de Pessoa— que responden a los nombres de Guedes, Teive y Soares para calibrar la complejidad del drama en gente al interior del libro y de esa manera comprender “por separado y sin confundirlos, los monólogos de Guedes, Teive y Soares”, lo que redundará en el placer de imaginar la interacción del diálogo entre ellos con la posibilidad de extenderlo hasta la persona de Pessoa.

Lo más innovador del montaje de Lopes es que incluye como parte de la obra el libro del Barón de Teive, La educación del estoico, aquel “astro mal conocido en la galaxia pessoana” que habría de matarse luego de escribir su obra maestra. Para Lopes estas páginas autobiográficas escritas a la manera de un diario encontrarían por primera vez su lugar dentro de la galaxia del poeta: al interior del Libro del desasosiego.

 

Rafael Toriz
Escritor. Ha publicado: Animalia, Metaficciones y Serenata, entre otros libros.


1 Teresa Rita Lopes se volvió una autoridad en la obra de Pessoa luego de publicar en Francia su tesis doctoral sobre el poeta, una obra extraordinaria titulada Fernando Pessoa et le Théâtre de l´Être de 1985 y posteriormente reeditada en versión bilingüe portugués-francés en 2001.