Ernesto Cardenal como perseguido político en su país natal, un video inédito de Marcel Proust y el ensayo póstumo de Todorov, entre otros clics recogidos en esta entrega.

Persecución contra Cardenal

El gobierno del reelegido Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, ahora nombrada vicepresidenta, ha decidido retirar la demanda por 800 mil dólares contra el poeta y sacerdote Ernesto Cardenal (Granada, 1925). Es alarmante que el poeta del exteriorismo y de la revolución sandinista de 1979 sea percibido, a sus 92 años, como una amenaza para un régimen que se desliza velozmente a la autocracia. La persecución contra Cardenal se debe a los litigios por las tierras comunales del archipiélago de Solentiname, de los que ya había sido absuelto en 2010. La crueldad contradictoria de las revoluciones traicionadas ha hecho que el mismo gobierno esté reprimiendo a la comunidad de pintores y poetas que otrora fue su bastión simbólico en la lucha contra Somoza. Cardenal no sólo fue Ministro de la Cultura de la primera presidencia de Ortega tras la victoria sandinista, perpetuó además esa comunidad de campesinos y agricultores, basada en la teología de la liberación y en la enseñanza de la pintura y la poesía para todos, este último arte capaz de redimir a los oprimidos y aun a los antiguos guardias somocistas arrepentidos. El autor de Los ovnis de oro estuvo considerando pedir asilo político en México. 

cardenal

“Ernesto Cardenal en Managua”, fotografía de Eduardo Montes-Bradley, noviembre del 2001

Tiempo recobrado: dos segundos

Un profesor de Quebec ha puesto en marcha una investigación digna de llamarse En busca del Proust perdido. En los archivos del Centre National de la Cinématographie halló una insólita grabación en la que aparece el escritor francés. Es la escena de una boda aristocrática del barrio de Saint-Germain. Tras  los novios, los invitados desfilan por las escaleras de la iglesia de la Madeleine. Entre ellos está Marcel Proust, con su eterno bigote y sombrero de bombín. Su vestimenta contrasta con la elegancia del resto de los presentes en las nupcias de Armand de Guiche y Elaine Greffulhe. La condesa de Greffulhe, madre de la novia, habría sido el modelo de inspiración del personaje de la condesa Oriane de Guermantes en Du côté de chez Swann. Se trata del único documento fílmico que se conserva del escritor francés. El tiempo recobrado de su paso por la escalera es de unos dos segundos, aparición tan fantasmal como la memoria misma.

Video puede verse aquí o http://bit.ly/2lTPux0.

8445 

Es el número de palabras récord leídas durante una investidura presidencial estadounidense. Según The Independent, el presidente William Harry Harrison, elegido en 1841, pudo haber contraído una neumonía letal mientras leía este largo discurso en las gélidas temperaturas de Washington. Otros estudios indican que enfermó de tifoidea con el agua contaminada de la misma Casa Blanca. Ninguna de estas enfermedades le ha pegado a Trump, justo cuando recibimos la triste noticia de que el magante ha sobrepasado otro récord de William Harry Harrison: el haber estado al frente del ejecutivo durante nada más 31 días. El primer mes del republicanopodrá ser recordado gracias a la brillante portada del New Yorker, en la edición de su aniversario 92 (del 13 al 20 de febrero),que sigue honrando su tradición de ilustradores genios. John W. Tomac, el autor de esta “Liberty’s Flameout”, explica que “solía ser esa misma Estatua de la Libertad, con su antorcha brillante, la visión que acogía a los nuevos inmigrantes. Y, al mismo tiempo, era el símbolo de los valores Americanos. Ahora parece que estamos apagando la luz”. 

ny

John W. Tomac, Liberty’s Flameout, portada del New Yorker, 13-20 de febrero 2017

Epílogo literario de Todorov

Una semana después de la muerte del filósofo y lingüista francés de origen búlgaro sale a la luz su último ensayo Le triomphe de l’artiste. La révolution et les artistes. Russie: 1917-1941 (Flammarion, 2017, 336 pp). Centrado en la represión y persecución de pintores y escritores bajo el régimen soviético, es un díptico que se ocupa, primero, de una docena de escritores rusos —Mandelstam, Bulgakov, Pasternak, Maïakovski— y, en una segunda parte, del pintor Kazimir Malevitch. Los personajes —así los trata el autor a pesar de ser un ensayo— intentan resistir su obligada conversión en esos “ingenieros del alma” según las premisas estalinistas. El libro hace eco a las primeras investigaciones del estructuralista franco-búlgaro, en particular a Théorie de la littérature (1966) en donde compiló y tradujo los textos más emblemáticos de los formalistas rusos. Cuando los restos de los totalitarismos parecen haberse extinguido por completo, Todorov renueva la pregunta de su vigencia en la expresión artística: “Si me comprometí en esta evocación, no es nada más porque me parece que el destino de mis personajes es conmovedor o porque forma historias dramáticas, no es nada más por el interés de mi propia historia como antiguo sujeto de un país totalitario, o por el pasado de algunos amigos cercanos más grandes que yo; es también porque pienso que ese viejo pasado de hace casi un siglo que tuvo lugar en un país desaparecido (la Unión Soviética) tiene alguna lección que darnos a nosotros, ciudadanos del mundo occidental del siglo XXI. Sin embargo, afirmar esta posibilidad de lectura es admitir al mismo tiempo cierta continuidad o semejanza entre esos dos tipos de Estado tan diferentes, los regímenes comunistas del pasado y las democracias liberales del presente”.

Walt Whitman novelista

Desde los ochenta hemos descubierto nuevas facetas de Walt Whitman (1819-1892): del poeta popular que celebraba la hermandad universal pasamos al imperialista e incluso antimexicano alineado a la doctrina Monroe. La historia cambia radicalmente el significado de los mismos textos. Ahora sabemos que también escribió al menos dos novelas. Como reporta El País, Zachary Turpin, un estudiante de doctorado de la Universidad de Houston, inmerso en las hemerotecas, acaba de dar con Vida y aventuras de Jack EngleAn autobiography, novela por entregas y además anónima que debía aparecer en The Sunday Dispatch. Estaba enterrada en los archivos desde 1852, tres años antes de la publicación de ese hito de la poesía moderna, Leaves of grass (Hojas de hierba). La única novela del autor conocida era, hasta ahora, Franklin Evans de 1852. El joven Turpin, un verdadero arqueólogo whitmaniano, ya había rescatado una serie de artículos periodísticos de 1858 titulados Manly Health and Training. La revista Walt Whitman Quarterly Review de la Universidad de Iowa, de libre acceso —como debería de serlo cualquier revista académica producto de la investigación pública—, ha publicado la novela completa como un auténtico don primaveral. “Honestamente lector te vamos a contar una historia real. El relato está escrito en primera persona pues fue garabateada por su actor principal, para entretener a un apreciado amigo”, aclara Whitman en la introducción.

whitman

“Notas de Whitman para Jack Engle”, Library of Congress.