El CNA presenta un musical creado hace más de cien años en Inglaterra, pero que hoy nos permite burlarnos de la realidad y fantasía de la política en el México contemporáneo.

Ayolante (Iolanthe) es una opereta creada en 1882 con música de Arthur Sullivan y libreto de W. S. Gilbert. La dupla inglesa es conocida por haber concebido catorce operetas, la mayoría con tanto éxito que se siguen representando hasta el día de hoy. Entre sus colaboraciones más reconocidas están The Pirates of Penzance y The Mikado. Desde sus inicios, sus trabajos se caracterizaron por introducir el efecto “topsy-turvy” ––que quiere decir algo como: las cosas “patas arriba”–– y que consiste en poner al mundo de cabeza para ridiculizar la realidad, en particular haciendo sátira política de las clases altas y en el poder. Desde el año pasado, gracias a la adaptación y dirección de Alvaro Cerviño, Ayolante llegó a la ciudad de México contada por primera vez en español.
Ayolante: un hada en el congreso sucede en “un país imaginario, ubicado entre Guatemala y Estados Unidos, en un día cualquiera de una época no muy lejana” y cuenta la historia de un hada que fue desterrada de su reino por haberse involucrado con un mortal con el que tuvo un hijo. Ahora, su hijo Juan Ramón, que es dibujante y pintor y trabaja en Chapultepec, se ha enamorado de Filis, una becaria del Honorable Congreso de la Unión. Los miembros del congreso harán todo lo posible para que Filis no se case con Juan Ramón por ser un hombre de clase inferior. Ellos mismos se ofrecerán como candidatos para sustituirlo. Al mismo tiempo, las hadas ayudarán a Juan Ramón a conciliar su amor con Filis. En medio de este amor surgen enredos que entremezclan este mundo de hadas con la vida política del país.

La obra tuvo una primera temporada el año pasado en el Teatro Casa Americana, espacio que originalmente funcionaba como discoteca pero que se modificó especialmente para la representación de este musical. La respuesta del público y de la crítica la colocaron entre lo mejor del año, y ahora el Centro Nacional de las Artes le concede una segunda temporada. La producción creció significativamente, sumando un diseño de iluminación a cargo de Ángel Ancona, y más miembros en el elenco. La distribución del público no es convencional: el público se sienta en gradas que están dentro del escenario y que crean una disposición espacial de pasarela.
La brillante versión de Cerviño sitúa la obra en un México fácil de reconocer: una clase social influyente que obtiene puestos importantes y personas que ocupan cargos políticos para los que no son aptos. Con un gran manejo de la comedia basado en la sátira política y la virtuosa ejecución de sus intérpretes, el público es llevado entre carcajadas al mundo de las hadas de fantasía y los políticos reales del país.

Uno de los principales atractivos del montaje es que, a modo de teatro isabelino, todos los personajes son interpretados por hombres. Este recurso hace que la puesta en escena sea más provocadora, pues implica un enorme reto vocal y actoral. Dentro del elenco destacan, sin duda, sus protagonistas: Tomás Castellanos, Jonathan Rubén, Carlos Velasco y Enrique Ángeles, cada uno con una trayectoria única dentro de la ópera, el teatro y los musicales. Un arreglo musical en vivo conformado por un piano, un contrabajo y percusiones complementa la divertida ejecución de los intérpretes.
Es difícil identificarse con ciertos temas o canciones de los musicales producidos en México. Sin embargo, este musical, creado hace más de 130 años, nos conduce a la burla abierta de nuestro sistema político y social.
Jorge Viñas
Egresado del Colegio de Literatura Dramática y Teatro.
Ayolante se presentará del 10 de febrero al 12 de marzo en el Teatro de las Artes del Centro Nacional de las Artes en un horario de viernes y sábados a las 19:00 horas, y domingos a las 18:00.
Es una obra extraordinaria que voces realmente vale la pena verla y volverlo a hacer Felicidades Ayolante