México vive un grave problema de salud pública, es el país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con mayor tasa de natalidad en mujeres adolescentes. Es motivo de preocupación porque se trata de casi 500 mil nacimientos anuales de madres adolescentes.

Recientemente Save the Children (ONG presente en 120 países en los que desarrolla programas relacionados con la salud, nutrición, atención en emergencias, violencia, calidad educativa, explotación laboral infantil), dio a conocer el Estado de las madres de México, embarazo y maternidad adolescente. En dicho reporte las cifras son alarmantes: uno de cada cinco nacimientos en México es de una mujer adolescente menor de 20 años; una tercera parte de los embarazos en adolescentes no son planeados; más del 53% de la población adolescente afirma que en la escuela es el lugar donde recauda mayor información sobre sexualidad; el 59% de las adolescentes de 12 a 19 años de edad con antecedente de embarazo sólo cursó hasta la secundaria; el 70% de muertes maternas adolescentes se presentó bajo atención médica.
El embarazo y la maternidad adolescentes, sobre todo cuando no son deseados (una tercera parte de ellos), conllevan riesgos y costos elevados tanto para la madre como para sus hijos. Factores como la pobreza, la malnutrición, la inmadurez reproductiva y la desigualdad de género comprometen la salud de ambos.
Cuando las adolescentes deciden ser madres a una edad temprana la mayoría de las ocasiones son por causas relacionadas a la falta de oportunidades de desarrollo y de contextos en donde la maternidad es el único rol valorado de las mujeres en sus comunidades.
A partir del análisis de cinco variables: 1) el riesgo de muerte materna; 2) la tasa de mortalidad de menores de 5 años; 3) el ingreso nacional bruto per cápita; 4) el nivel educativo materno; y 5) el índice de participación de las mujeres en el gobierno nacional, se elaboró un ranking del Estado de las madres en México. Las cinco peores entidades para ser madre son: Chiapas, Guerrero, Durango, Hidalgo y Puebla.
El mayor porcentaje de embarazo adolescente se concentra en grupos con condiciones inadecuadas de salud y vivienda en situación de vulnerabilidad, por lo que las madres en este grupo de edad no cuentan con el apoyo y los servicios necesarios. Por otra parte, el embarazo adolescente también está asociado con la deserción escolar.
Los hijos de madres adolescentes enfrentan mayores riesgos de enfermedad, muerte, abandono, accidentes y maltrato que los hijos de madres adultas. Numerosos estudios reportan que las madres adolescentes tienen menores competencias parentales, incluyendo mayor dificultad para interpretar las necesidades de sus bebés (como sus comportamientos de exploración o su deseo de recibir atención y cuidados). Esto trae como consecuencia interacciones con menor sensibilidad y afecto, un ambiente menos sano y estimulante para el bebé, y niveles inadecuados de nutrición, de cuidados de salud, de estimulación cognitiva y social. Estas vulnerabilidades se traducen en resultados infantiles desventajosos, incluyendo problemas en el desarrollo físico, cognitivo y socio-emocional. Cuando no son atendidas, estas dificultades se perpetúan en desventajas durante toda la vida; es frecuente que los hijos de madres adolescentes presenten con mayor incidencia atraso académico y mayor riesgo de deserción escolar.
Save the Children refiere que una de cada dos adolescentes entre 12 y 19 años que inicia su vida sexual, se embaraza por causas relacionadas con la violencia sexual, el matrimonio a una edad temprana, el no uso o el uso incorrecto de anticonceptivos y, en general, por la escasa educación sexual integral que tiene la población adolescente en nuestro país.

Infografía cortesía de Save the Children.
En todo el mundo millones de mujeres adolescentes son excluidas de sistemas educativos de calidad, y no cuentan con acceso a medios y a tecnologías de información.
¿Cómo podremos revertir esta situación que nos afecta a todas y a todos? ¿Qué se tiene que hacer para trabajar en favor de los derechos de niñas, niños y adolescentes? Bajo el esquema de empoderamiento a las adolescentes, la ONU ha hecho un llamado para:
a) Trabajar en favor de una educación de calidad, formación, capacitación, acceso a la tecnología y otras iniciativas educativas que preparen a las niñas para la vida, el trabajo y el liderazgo.
b) Invertir en salud y en una nutrición adecuada durante los años de adolescencia.
c) Promover la no aceptación de la violencia física, mental o sexual bajo ningún concepto.
d) Promover legislaciones y políticas de género en todas las áreas, especialmente para las adolescentes con discapacidad, en situación de vulnerabilidad y víctimas de tráfico y la trata.
Políticas públicas en favor de las adolescentes
Ante este panorama desolador, Save the Children convoca a que el Estado y la sociedad mexicana trabajen en función de las siguientes garantías en favor de los derechos de las mujeres adolescentes:
1) Eliminar barreras de discriminación que afectan a la población adolescente conforme a la Ley General de los Derechos Niñas, Niños y Adolescentes.
2) Homologar en todos los códigos civiles la edad mínima para contraer matrimonio, ya que hasta la fecha existen 25 entidades que no lo han hecho, tal como lo estipula la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
3) Poner en marcha programas que incrementen la participación económica, social y política de las mujeres adolescentes.
4) Contar con un financiamiento justo. Que se asigne a la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo Adolescente (ENAPEA) un presupuesto progresivo y transparente al igual que al Sistema Nacional de Protección Integral para Niñas, Niños y Adolescentes, mismo que depende de la Secretaría de Gobernación.
Las instituciones públicas hoy están obligadas a transversalizar las políticas de igualdad, procurando que existan políticas integrales en la materia. Garantizar el cumplimiento de los derechos humanos de las niñas y las adolescentes debería ser uno de los compromisos prioritarios del gobierno federal; sólo con su pleno cumplimiento será posible alcanzar las potencialidades que tenemos y se logrará el crecimiento y el bienestar al que aspiramos.
Las mujeres adolescentes no son apéndices de los adultos, no son personas incompletas, ellas requieren todos los derechos. No sólo necesitan los derechos que los padres y madres creemos que precisan: educación, salud, protección; tienen otra enorme cantidad de derechos y libertades, y el sistema social, el sistema político como tal debe ser el primer detonador para ello.
Mary Carmen Sánchez Ambriz
Ensayista y periodista cultural.
Excelente artículo.
Tal vez faltó mencionar también como afecta la influencia de las costumbres religiosas; específicamente, creencias como evitar los anticonceptivos o evitar el aborto.
En cada comunidad del país se viven esquemas diferentes, me ha tocado estar al frente de instituciones de educación media superior tanto en un municipio de 15,000 habitantes aproximadamente como en un municipio de 5,000 habitantes aprox. ambos planteles pertenecen al mismo subsistema educativo, y se manejan los mismos programas, uno de ellos llamado “Piénsalo bién” que consiste en utilizar bebes y panzas virtuales, donde las alumnas toman el rol de embarazadas cargando un chaleco algo pesado y/o el del bebe que se programa para que llore y/o pida de comer a horas poco usuales para los adolescentes.
Pues el resultado es diferente, ya que en la ciudad mas grande parece que les despertó la inquietud de ser padres, mientras que en la comunidad pequeña si sensibilizo a los alumnos (as), en el embarazo temprano, ya que disminuyo el embarazo en alumnas del plantel de la comunidad pequeña. pero en el municipio mas grande aumento el numero de alumnas embarazadas.
¿por qué pareciera que las niñas y adolescentes se embarazan “solas”? ¿en dónde están esos hombres y jóvenes, que con sus privilegios de la complicidad social patriarcal, seducen, abusan o violan a estas pequeñas y no se hacen responsables ni son responsabilizados de su participación? ¿dónde están los tutores legales que deben proteger la integridad de estas niñas? Las medidas propuestas NO son suficientes, es indispensable implementar mecanismos para involucrar a los progenitores masculinos. Gracias por su atención