Las Navidades no siempre nos brindan la posibilidad de hacer maletas y embarcarnos en un viaje que nos aleje de nuestra rutina. Por eso, pensando en quienes han de pasar sus días de asueto decembrino en casa, ofrecemos diez propuestas para emprender maratónicas travesías por la pantalla chica. Partiendo de que el 2017 fue un fructífero y afortunado año para las series televisivas, y de que el abanico de opciones a veces parece inabarcable, hemos elegido títulos de reciente aparición o que acaban de ampliar su universo ficcional con la llegada de nuevas temporadas, así como algunos que se destacan entre lo más relevante de este año y que bien valdría la pena revisitar aun cuando ya se hayan visto.
1. The Handmaid’s Tale (HBO)
Basada en la novela homónima de Margaret Atwood, publicada en 1985, The Handmaid’s Tale fue sin duda una de las más sobresalientes novedades dentro de las series televisivas estrenadas en este 2017, obteniendo ocho premios Emmy en su primera temporada, conformada por diez episodios. Esta ficción distópica se ambienta en un futuro indeterminado en el que los Estados Unidos se han convertido en la República de Gilead, un territorio bajo un régimen teocrático, fundamentalista y totalitario, en el que las mujeres sufren el yugo de un sistema patriarcal que las despoja de sus derechos más básicos; no solo se les prohíbe leer y desplazarse libremente, sino que incluso se les impone un nuevo nombre que las cosifica (pasan a ser objetos “de” algún miembro de la élite en el poder).
Puesto que la baja tasa de natalidad es uno de los grandes problemas que enfrenta el régimen de Gilead, aquellas mujeres que se mantienen fértiles son convertidas en “criadas”, obligadas a copular con sus amos en una “ceremonia” durante la cual su cabeza reposa sobre el regazo de sus estériles amas. Tal es el caso de Defred, antes June (Elisabeth Moss), la protagonista de esta historia a través de cuyos ojos el espectador va descubriendo este mundo opresivo, recreado con una estética igualmente subyugante donde el color rojo de las capas de las criadas —más vivo en tanto más se aglutinan, casi en un sentido coreográfico que prefigura la rebelión— contrasta con la grisura de su entorno, acaso como el anuncio de una lucha emancipadora encaminada a restituirles su identidad, esa que les fue arrebatada y de la cual percibimos algunos atisbos a través de muy eficaces flashbacks.
2. Alias Grace (Netflix)
Puede que el 2017 no haya sido el año del Nobel para Margaret Atwood, pero lo cierto es que esta autora canadiense vio extendida su popularidad gracias a las adaptaciones televisivas de algunas de sus mejores novelas, como The Handmaid’s Tale o Alias Grace. Para esta última, publicada en 1996, Atwood se inspiró en el caso real de los asesinatos de Thomas Kinnear y su ama de llaves, Nancy Montgomery, ocurridos en 1843 en Canadá, poniendo el foco de la narración en las remembranzas de su presunta asesina, su entonces criada, Grace Marks.
Como en la novela de Atwood, los seis episodios que integran esta serie aprovechan con fortuna el recurso del “narrador no fiable”, pues la historia de Grace (Sarah Gadon) se nos va revelando a través de las confesiones que le hace al doctor Simon Jordan (Edward Holcroft), un psiquiatra que se propone evaluar el estado mental de esta inmigrante de origen irlandés luego de quince años en prisión purgando su condena. Entre los saltos temporales del presente al pasado parece diluirse la posibilidad de una verdad objetiva, pero conforme las potenciales narrativas se confrontan, emergen crudas certezas, sobre todo en lo que se refiere a un mundo en el que las mujeres experimentan la peor clase de opresión, activando así el resorte de la reflexión en torno al feminismo que caracteriza a la obra de Atwood.
3. Mindhunter (Netflix)
El género policiaco en la pantalla chica, y más específicamente aquel que pone en el centro de sus obsesiones a la inquietante figura del “asesino en serie”, tuvo en 2017 una más que interesante bocanada de aire fresco con el estreno de la primera temporada de Mindhunter. Creada por el dramaturgo y guionista Joe Penhall, y producida entre otros por un cineasta que en más de una ocasión ha explorado con maestría los vericuetos del crimen como lo es David Fincher (quien aquí dirige cuatro de sus diez episodios), esta serie se ambienta a finales de los setenta, cuando una unidad del FBI intenta por primera vez adentrarse en las mentes retorcidas de diversos asesinos seriales para trazar un mapa de su psicología.
Una de las más encomiables innovaciones de Mindhunter respecto a las convenciones del género consiste en privilegiar el discurso por encima de la acción: a los criminales se los persigue no al calor de atronadores tiroteos, sino a través de la confrontación verbal a lo largo de los interrogatorios a los que los someten los agentes Holden Ford (Jonathan Groff) y Bill Tench (Holt McCallany), en verdaderos duelos dialécticos en los que una declaración puede llegar a ser más perturbadora y terrorífica que un baño de sangre.
https://www.youtube.com/watch?v=Dq2neeeRaWc
4. Dark (Netflix)
El hecho de que esta primera serie original de Netflix en alemán, creada por Baran bo Odar y Jantje Friese, presente como evento detonador de su trama la misteriosa desaparición de dos chicos en un pueblo, le ha ganado no pocas comparaciones con Stranger Things. Sin embargo, mientras aquella fundaba en buena medida su sello de identidad en guiños nostálgicos al Hollywood de los ochenta, esta hunde sus raíces en una tradición europea que ralentiza el ritmo de la narración en favor de asentar una atmósfera ominosa y lúgubre, en la que los conflictos de una comunidad se interrelacionan en tres líneas temporales separadas por lapsos de treinta y tres años —1953, 1986 y 2019— poniendo de manifiesto una de las cuestiones fundamentales de esta historia: los viajes en el tiempo.
Mezcla de ciencia ficción, fantasía sobrenatural e incluso thriller filosófico, Dark hace honor a su nombre y ofrece una oscura caja de misterios que se van presentando a lo largo de los diez episodios de su recién estrenada primera temporada. Si bien en un principio puede resultar difícil entrar en ella y seguir a tantos personajes entre sus numerosos giros de guion, termina imponiéndose el estímulo de encajar las piezas del sugerente rompecabezas que contiene.
5. The Sinner (Netflix)
Basada en la novela del mismo nombre de la autora alemana Petra Hammesfahr, The Sinner captura la atención del espectador desde los primeros momentos de su episodio inicial, cuando Cora Tannetti (Jessica Biel), una mujer aparentemente normal que disfruta de un día en la playa en compañía de su esposo y su pequeño hijo, de pronto apuñala a un hombre hasta la muerte. Posteriormente se confiesa culpable, sin tener claro ella misma el motivo que la llevó a perpetrar tan atroz asesinato. Así, en este drama criminal la pregunta no es quién cometió el delito, sino por qué lo hizo, lo cual reorienta las expectativas del espectador por los caminos del drama psicológico, a lo largo de ocho episodios en los que el detective Harry Ambrose (Bill Pullman) intenta descifrar las incógnitas en la mente de Tannetti, que se derivan de un pasado no menos problemático.
Pese a cojear en algunos lapsos de ciertas incoherencias y situaciones inverosímiles, The Sinner es una serie que aborda con interés las relaciones entre el trauma y la violencia, con un buen manejo de la intriga y con el buen tino de ofrecer un final que cierra su historia en el último episodio.
6. The Crown (Netflix)
La serie creada por Peter Morgan en torno al reinado de Isabel II en el Reino Unido acaba de estrenar en Netflix su segunda temporada, conformada por diez episodios al igual que la primera. Manteniendo el listón alto en lo que se refiere a su majestuosa puesta en escena y sus solventes actuaciones, esta nueva entrega abarca el periodo que va de 1956 a 1963, una vez que la monarca (Claire Foy) ha superado su precoz e inesperado ascenso al trono y pasa a mostrarse como una reina fuerte, tradicional y estratégica. Y es que las circunstancias la obligarán a crecerse, pues enfrentará diversas crisis tanto en su vida privada —sobre todo en lo que se refiere a ciertas desavenencias con su marido, el duque de Edimburgo (Matt Smith)— como en la esfera pública, en la que un contexto cambiante, que la pone en jaque en cuestiones como el colonialismo, parece apuntar hacia la obsolescencia de la monarquía, o al menos a su reformulación para adaptarse a los nuevos tiempos.
https://www.youtube.com/watch?v=JYC2-UUao0w
7. The Marvelous Mrs. Maisel (Amazon Prime)
Con esta serie cómica creada por Amy Sherman-Palladino (creadora también de Gilmore Girls), Amazon tuvo uno de sus mayores éxitos en 2017, al grado de que ya se ha confirmado una segunda temporada luego de que la primera obtuviera dos nominaciones a los Globos de Oro, tanto en la categoría de mejor comedia o musical como en la de mejor actriz en dicho género.
En sus primeros ocho episodios, esta serie desarrolla la historia de Miriam “Midge” Maisel (Rachel Borsnahan), una ama de casa que vive en Nueva York a finales de los cincuenta y que apoya a su marido Joel (Michael Zegen) en su sueño de despuntar como comediante. Sin embargo, desde su episodio inicial la historia da un giro cuando Joel la abandona y, ante esa situación adversa, Miriam termina descubriendo que es ella quien tiene un talento innato para la comedia, lo que abre la puerta para su transformación de una dama convencional a una rebelde de vibrante desparpajo, todo a un ritmo tan vertiginoso como los diálogos que Sherman-Palladino ensayara ya con éxito en Gilmore Girls.
8. Gunpowder (HBO)
Estrenada originalmente en la BBC, esta miniserie británica de tan solo tres episodios constituye un sólido thriller histórico que se remonta al año de 1605, cuando en Londres se llevó a cabo la llamada “conspiración de la pólvora”, un movimiento en el que un grupo de ingleses católicos planeó un atentado para asesinar al rey Jaime I, en respuesta a la persecución de la que eran objeto por su fe.
Kit Harington, mejor conocido por interpretar a Jon Snow en Game of Thrones, no solo es uno de los productores de la serie, sino que encarna a uno de sus personajes principales (de quien casualmente es descendiente en la vida real): Robert Catesby, uno de los líderes de la conspiración junto con el célebre Guy Fawkes (Tom Cullen), cuyo rostro ha pasado a ser un icono del anarquismo posmoderno tal y como lo ha popularizado la máscara de V de Vendetta. Desde su primer episodio, Gunpowder atrapa por su convincente ambientación histórica, pero sobre todo por los altos niveles de tensión que alcanzan algunas secuencias en las que los católicos son perseguidos y torturados.
https://www.youtube.com/watch?v=HnPc8RISfeA
9. Top of The Lake: China Girl (HBO)
Cuatro años después de haberse emitido su primera temporada, llega ahora la secuela de este drama policial creado por Gerard Lee y Jane Campion, en la que la aclamada cineasta neozelandesa dirige dos de sus seis episodios, mientras que de los otros cuatro se hace cargo el director australiano Ariel Kleiman.
Si en su ciclo anterior Top of the Lake se ambientaba en los paisajes naturales de Nueza Zelanda, relatando los intentos de la detective Robin Griffin (Elisabeth Moss) por desentrañar el misterio en torno a la desaparición de una niña embarazada de apenas doce años, en esta continuación la acción se traslada al espacio urbano y dinámico de Sydney, donde la aparición del cadáver de una chica china dará pie a una nueva investigación que supondrá el abordaje de problemáticas como la prostitución y la trata de personas, todo con el tono sutil y propicio para la reflexión en torno al machismo y la misoginia que ya caracterizaba a la primera temporada.
10. Twin Peaks: The Return (Netflix)
Sin duda uno de los acontecimientos más esperados en el horizonte televisivo del 2017 fue el regreso de Twin Peaks, la mítica serie creada por David Lynch y Mark Frost y cuya primera temporada se emitiera en 1990. A diferencia del entorno de hace veinticinco años, en el que las presiones de la cadena ABC obligaron a Lynch y a Frost a revelar la identidad del asesino de Laura Palmer —el misterio que constituía el punto de arranque de la historia y cuyos creadores pretendían continuar prolongando—, en este regreso la cadena Showtime permitió que el genio creativo de Lynch se explayara a sus anchas y sin restricciones, lo cual se hace patente en cada uno de los dieciocho episodios dirigidos en su totalidad por el cineasta (para despejar cualquier duda al respecto basta con reparar especialmente en el episodio 8, con una propuesta experimental tan arriesgada que excede todas las expectativas que un espectador pudiera tener ante la pantalla chica).
Como suele ocurrir con la obra de Lynch, este regreso de Twin Peaks obliga al espectador a un segundo visionado para aclarar los múltiples misterios que se desprenden de lo que de manera muy simplificadora podría considerarse su conflicto principal: la reaparición del agente Dale Cooper (Kyle Mclachlan) en el pueblo de Twin Peaks luego de que su identidad se escindiera al final de la segunda temporada.
https://www.youtube.com/watch?v=WpRdSh-qpW0