Al día de hoy, creo que lo más revolucionario que puede hacer un español es no odiar a nadie. Eso hago yo. (@Granvilas)

Si ante los ojos de Dios todos somos iguales, Dios es comunista. O necesita lentes. (@Mistermopilas)

Realidad, a veces me dan ganas de salir corriendo y olvidar de dónde soy. (@LolaFlorez, tuitera colombiana)

Cuando nos piden que aportemos nuestro granito de arena, deberíamos preguntar si es para una playa o para un desierto. (@Antonomasico)

Corchos de botellas en el cajón del armario de la cocina. El sacacorchos en la bolsa de la basura. Capítulo 411. (@SiphOdias, citado por @alercilo)

“¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”. (Albert Einstein, citado por @Alter_Ego777)

Nos alejamos de dios y del amor como si supiésemos el camino de vuelta. (@Monkeastman)

Con quien te convierta en canción, que escuchar música puede cualquiera. (@BlitXu)

Ese momento en que te das cuenta que nunca necesitaste a nadie para hacerte mejor. (@atorrem)

No existe cámara de gas capaz de asfixiar las ganas que te tengo. (@OtraEmpanada)

Si la arena de la playa no quemase, no se habría inventado la capoeira. (@ninio_corneta)

Algunos llaman revolución sexual a quitarse los calcetines cuando van a hacer la postura del misionero. (@arualesteban)

Cuando la gente empiece a escribir en sus currículos “Sexo: POSTURA DEL MISIONERO”, no me quedará por ver más nada en este mundo. (@Frau_Npunkt, traducida por Ricardo Bada del alemán)

Me han dicho que en Tordesillas se follan a las ovejas por detrás porque en la postura del misionero tienen miedo a enamorarse. (@kimmy_schmit)