“Llevo quince días viviendo entre papeles”, dice Paco Ignacio Taibo II. El escritor trabaja a marchas forzadas para ponerse al día y conocer el funcionamiento del Fondo de Cultura Económica, la editorial estatal que presumiblemente dirigirá en cuestión de días. Taibo II ya tiene claros los ejes que regirán su proyecto al frente del sello. Entre sus propuestas destacan incorporar la Dirección General de Publicaciones y la red de librerías Educal al FCE, la creación de una colección popular de literatura y hacer de los libros un producto barato y accesible.

Héctor González: ¿No ser mexicano de nacimiento será un impedimento para que dirijas el Fondo de Cultura Económica?

Paco Ignacio Taibo II: El departamento jurídico de la transición se hizo cargo del problema y ahora se está discutiendo en el Senado. Aquel candado forma parte de una ley discriminatoria hecha a modo por Díaz Ordaz después de haber defenestrado a Arnaldo Orfila. Pero bueno, los abogados se están encargando de eso y yo del proyecto.

HG: ¿Cuál será tu impronta en el Fondo de Cultura Económica?

PIT II: Tenemos que redireccionar la mirada. El Fondo de Cultura Económica no puede depender de las puntadas de un director. No debe ser cementerio de elefantes blancos de algunos políticos o epicentro de relaciones públicas. Necesitamos poner la mirada en los lectores y esto lo haremos desde el proceso de unificación de la Dirección Nacional de Publicaciones, Educal y el Fondo de Cultura Económica. Recanalizaremos la producción de los tres sectores para crear una red de librerías potente y racionaremos las empresas filiales del Fondo en el extranjero. A partir de la política editorial, impulsaremos la colección popular bajando los precios y publicando más literatura, historia de México y libros de divulgación. Le devolveremos a los Breviarios la fuerza que tuvieron. Traemos en mente revivir una colección popular basada en la experiencia que tuvimos José Emilio Pacheco, Martín Reyes, Paloma Sainz y yo, cuando hicimos Cuadernos mexicanos: estará conformada por folletos y títulos ilustrados muy baratos para que lleguen a comunidades que no tienen acceso al libro. Pactaremos con las instituciones educativas y culturales para que ellas hagan las obras académicas y nosotros los apoyemos con la distribución.

Te pongo un ejemplo de lo que haremos. Entre las propuestas de reedición están los tres tomos de las Obras Completas de Guillermo Prieto. Publicarlas en papel nos costaría un millón de pesos, así que mejor las editaremos en formato digital. Regalaremos una copia a las bibliotecas universitarias que imparten historia de México o literatura. Incluso podemos crear un mecanismo que nos permita obsequiar un disco con los tres tomos a algún investigador realmente interesado en el tema. A cambio, publicaremos en papel y en colecciones populares las obras de Guillermo Prieto más accesibles para el público.

Si anteponemos a los lectores cambiaremos el sistema de producción de libros. No podemos darnos el lujo de que el FCE edite libros caros. No puede ser que en sus librerías predominen títulos de 400 o 500 pesos. El Fondo no puede estar afuera de los vientos nuevos que soplan en México. Necesitamos ir a la búsqueda de los lectores adolescentes, resolver el problema del libro formativo para el estudiante de enseñanza media y universitaria. El proyecto editorial que tenían previsto para el próximo año no tenía ni pies ni cabeza: libros caros y prácticamente cero literatura; había ensayos sobre literatura, pero realmente ¿cuántos estudiantes leen este tipo de textos?, ¿mil?, ¿Para qué imprimir cinco mil ejemplares? Las bodegas están llenas de libros que no se venden.

Fotografía: ProtoplasmaKid, bajo licencia de Creative Commons.

HG: ¿Es decir, publicarán menos libros académicos y más literatura?

PIT II: Trabajaremos con las instituciones académicas: ellos los editan y nosotros los distribuimos. El Fondo no editará libros de clásicos grecolatinos porque ya lo hace la UNAM maravillosamente; mejor ayudamos a que lleguen a la gente. No podemos competir con la publicación de clásicos, ¿para qué hacerlo si ya los tienen Porrúa y Editores Mexicanos Unidos? Concentremos nuestra fuerza en publicar ciencia ficción, novela de acción, novela social, periodismo de alta calidad. Hagamos libros para lectores más amplios y no nos cerremos a una producción muy académica. Ya no estamos en la época de Orfila, cuando si el Fondo no hacía esos libros nadie los publicaba. Por supuesto que  conservaremos las colecciones de Economía e Historia, sus virtudes hay que preservarlas, pero dándoles un vuelco rumbo a los vientos que corren. Otro proyecto es regalar un millón de libros para adolescentes.

HG: ¿Mediante qué mecanismo?

PIT II: Un pacto con ayuntamientos y gobiernos estatales para hacer una gran producción y de repente dar el golpe en la plaza del pueblo para invitar a todo aquel adolescente que quiere leer, pero no sabe por dónde empezar, a que se acerque a una colección que le va a volar las neuronas con pura literatura del siglo XX.

HG: La literatura infantil es el género que más vende en el FCE. ¿Qué ajustes harás en esta área?

PIT II: Es verdad; en principio, lo que funciona seguirá. Pero necesitamos libros infantiles baratos y accesibles para las zonas suburbanas y las rancherías. Buena parte la producción infantil es de libros de pasta dura con un costo de 150 o 200 pesos, eso está bien, pero necesitamos promover colecciones más accesibles. Estoy en debate con quienes dicen que desvirtuaremos la esencia del Fondo. ¿Cuál esencia? ¿La de Miguel de la Madrid? ¿La del relumbrón y la apariencia? ¿La de la burocracia? No, nos iremos por la vereda de Orfila y por los tiempos que estamos viviendo. Yo no llegué al Fondo para maquillarlo.

HG: ¿No veremos libros baratos, pero mal hechos?

PIT II: No. Si aumentamos tirajes y canalizamos mejor los recursos podremos bajar costos sin sacrificar calidad. Si la ganancia del FCE se te va en pagar burocracia, vale sombrilla. Así es como se han hecho las cosas hasta ahora. Su última reorganización fue para fortalecer la estructura administrativa y burocrática.

HG: Ese es un problema en general de la política cultural mexicana…

PIT II: Sí, pero es burocracia inservible. Según el manual de operaciones del Fondo, para producir un libro tienes que pasar por siete reuniones. Hay que simplificar el proceso al máximo. Los editores y los directores de colecciones tienen que jugar un papel y desde luego estar sometidos a la crítica y el debate, pero sobre los hechos. La gente en la calle me pide libros más baratos y accesibles.

HG: ¿La política editorial se cargará hacia la izquierda?

PIT II: Se va a descargar de donde estaba, que era la derecha. El FCE ha estado publicando libros que promueven y apoyan el proyecto neoliberal.

HG: Aunque también ha reeditado El Capital o los libros de Thomas Piketty…

PIT II: Nomás les faltaba no hacerlo, porque además les dejó dinero. Sí, la verdad sí estará cargada a la izquierda, si no, no me hubieran invitado. Pero será una izquierda con criterio amplio y absolutamente plural. Hay autores que a mí no me gustan y están en el catálogo. Mi gusto no es definitorio. Si hay títulos que, aunque no me gusten la gente los pide, adelante. Al mismo tiempo quiero revivir Los hijos de Sánchez, de Óscar Lewis; Escucha, yanqui, de C. Wright Mills; El rey viejo, de Fernando Benítez; una serie de libros que nacieron en el catálogo del Fondo y que hoy están desvanecidos.

HG: Alguna vez escuché decir a Carreño Carlón que se sentía orgulloso de haber incorporado toda la obra de Fernando del Paso al Fondo. ¿A ti a quién te gustaría llevar a la editorial?

PIT II: El problema es cómo reincorporas o incorporas autores. Te ponía el ejemplo de Prieto y mira que soy su fan, pero hay una manera de hacerlo y consiste en tomar en cuenta a los lectores posibles y reales de cada libro. Quiero abrir una política de tremenda cooperación con universidades e institutos. Los libros científicos los deben generar las escuelas, las universidades o el Conacyt. Nosotros debemos meternos de lleno a la divulgación. Hay que volver a cuando los Breviarios eran breves y baratos, no como sucede hoy. Tengo una lista de autores y títulos que quiero traer, pero preferiría no dar nombres porque no quiero que me los ganen.

HG: ¿Cómo será la incorporación de la Dirección General de Publicaciones y Educal, cuando todavía no está completo el proceso de ingeniería institucional de la Secretaría de Cultura?

PIT II: Se abrirá el proceso y el equipo del Fondo llegará a ambas dependencias. Durante un tiempo trabajaremos en conjunto y luego se fusionarán. Si sumamos las librerías de Educal con las del FCE en el primer año tendremos 123 puntos de venta en funciones. El problema es que 40 librerías de Educal están quebradas. Ante el equipo que estamos trabajando coloqué tres frases que deberán guiarnos: Nosotros no destruimos libros; nosotros no correremos trabajadores de base; nosotros no cerramos librerías.

HG: A lo largo de este sexenio se abrieron 17 librerías. ¿Cuál es tu expectativa en este sentido?

PIT II: Durante el primer año limpiaremos la red de librerías y las volveremos funcionales de acuerdo con la zona donde están. Resurtiremos sus catálogos y haremos operaciones de saldo y regalo, como las miles que hemos hecho con la Brigada para Leer en Libertad y que han dado resultados maravillosos en términos de incorporación de lectores. Después empezaremos a construir librerías que desde el origen tengan el objetivo muy claro.

HG: ¿Qué sucederá con programas como los de Cultura para la paz que se han implementado en sitios como Apatzingán?

PIT II: Lo mantendremos porque funciona muy bien, pero necesitamos una política de difusión y un Plan Nacional de Fomento a la Lectura que hoy no existe.

HG: ¿Cómo van a trabajar con la Secretaría de Educación Pública?

PIT II: La relación es maravillosa. Dependemos de ellos y empezaremos a combinar acciones. Planeamos crear centros de difusión de la lectura en las Normales. Si empujamos desde ahí vamos a lograr que los futuros maestros se familiaricen con la idea de la educación a través de la lectura. Vamos a trabajar con mucha gente del aparato estatal.

HG: ¿Qué tan afín eres a Esteban Moctezuma?

PIT II: Me he reunido con él tres o cuatro veces y hasta ahora hemos estado de acuerdo en todo. Plan concreto. Propuesta concreta. Camino concreto.

HG: ¿Cómo se insertará el Fondo en la política educativa?

PIT II: Nos insertamos en el proyecto de usar el libro como punta de lanza en un proceso de reformular la política educativa. En principio me doy de santos si en un año logro hacer del Fondo una estructura de librerías sólidas, rentables, dignas y de alto nivel; si logro relanzar la Colección Popular en términos de bajo precio y muy potente; si logramos revivir los Breviarios al nivel que tuvieron; si concretamos la operación del millón de libros; y si sacamos la colección super popular. Esas son las ideas básicas del primer empujón.

HG: Leí un informe de actividades de Carreño Carlón donde explica que con la reducción de ingresos fiscales prevista para 2019, el FCE en lugar de publicar los 511 títulos programados, solo podrá publicar 57.

PIT II: No tiene idea de lo que habla. Todavía no están aprobados los presupuestos, pero después de las primeras reuniones que hemos tenido con Hacienda está claro que con los gastos que vamos a disminuir en términos de burocracia y sueldos estrepitosos de altos mandos, más la reorganización, nos alcanza para hacer lo que queremos.

HG: ¿Cuántos libros piensan publicar al año?

PIT II: La cifra está en el aire. Primero necesitamos saber cuántos libros están en proceso terminal; cuáles queremos agregar y en qué colecciones. Si sumas las colecciones de la Dirección General de Publicaciones y del Fondo de Cultura Económica, tienes más de doscientas. Necesitamos revisar cuáles tienen realmente sentido.

HG: Entonces el Estado tendrá solo una editorial: el FCE.

PIT II: Sí, una editorial que opera sobre el nivel de la educación informal, no sobre el nivel formal.

HG: ¿Quiénes serán tus asesores?

PIT II: No te puedo dar los nombres porque ya me los andan robando. Es un equipo muy variado de gente que ha estado en el mundo del libro: promotores, lectores, editores, correctores, traductores, pero sobre todo es gente que trae una actitud militante. Vamos al Fondo a meterle el impulso de los nuevos tiempos que vive México. Los verás muy pronto.

HG: ¿Es un proyecto a seis años?

PIT II: Arranquemos y dejemos de pensar en términos sexenales. Pensemos en cómo limpiamos la casa, cómo la ponemos a funcionar en el grado máximo y cómo logramos colocar las primeras propuestas editoriales en orden. Hay que revisarlo todo. Llevo quince días viviendo entre papeles.

HG: ¿Qué te has encontrado para bien y para mal?

PIT II: Para bien: hay material rescatable de gran riqueza dentro catálogo; y la operación de literatura infantil. Para mal: gastos innecesarios por todos lados, alfombras rojas, cocteles. Esa no es labor de una editorial, eso es bombo y promoción de políticos viejos enterrados en un clóset. No vamos a desperdiciar un peso, habrá verdadera austeridad. Me he encontrado un catálogo de problemas serios sobre los cuales en los próximos días tendré más claridad. Estamos investigando, el equipo está visitando todas las dependencias del Fondo, la DGP y Educal en todo el país para revisar lo que no funciona. La Brigada para Leer en Libertad nos ha permitido tomar el pulso de la gente en la calle. Va a estar divertido.

HG: ¿Ves factible consolidar al Fondo como una empresa sana y en números negros?

PIT II: Lo que necesitas es que la enorme subvención que cae sobre las tres empresas no sirva para pagar jerarquía burocrática. Hay que volcar los recursos hacia la venta de libros, librerías y proyectos claves. Implica además una relación sana con las universidades, los institutos de investigación y la industria editorial. Si coeditamos podemos sustituir las importaciones y editar los libros que queremos que circulen ampliamente en México. Tendremos una política de amor con la industria editorial.

HG: ¿Cómo te gustaría dejar el Fondo de Cultura Económica en seis años?

PIT II: No tengo idea, yo vivo al día. Dentro de seis meses hablamos. No puedes medir una transformación de la intensidad que estamos viviendo en términos de seis años, sino de cómo pondremos la carne en el asador en los primeros meses.

 

Héctor González
Periodista cultural.

 

 

Un comentario en ““Yo no llegué al Fondo para maquillarlo”.
Entrevista con Paco Ignacio Taibo II

  1. De entrada, se saltan la ley vigente y la reforman ex profeso con dedicatoria personal, una reforma legislativa cuya iniciativa se incluyó y se puso en agenda urgente y prioritaria sobre otras muchas e espera; elaborada de manera precipitada para no contrariar al presidente electo así se mvieron las mayorías obradorista en ambas Cámaras. De ese tamaño es el respeto a la ley de los morenos, empezando por el dueño del partido del movimiento, caudillo, jefe y líder. Paco Ignacio Taibo II entra atropellando la ley vigente que regula al Fondo de Cultura Económica, muy ejemplar aspirante a ser su director: rompiendo las reglas vigentes, que le gusten o no, son las que se tienen desde hace muchos años. Si no le acomodan las reglas, ipso facto su patrón las manda cambiar, pues a Él nadie ni nada lo contradicen, ni siquiera la ley, que se supone es general y obligatoria para todos, pareja. Habría que reformarla en donde sea necesario y útil hacerlo, pero no legislar con dedicatoria personal, para la aplicación de un caso específico porque así lo manda el presidente electo. Un ley dedicada a alguien, denigra a la propia ley y al Derecho, a la sociedad y a los legisladores que la aprueben.