La más reciente biografía de un poeta excepcional nacido en Missouri, una novela en la que lo que es real y lo que no lo es se confunden, una colección de ensayos sobre una especie de goce en la desesperación y en toda voluntad negativa, 19 trozos indispensables de la Ciudad de México y la celebración de los 20 años de la entrega del Nobel a un escritor portugués conforman la selección de nexos en esta ocasión.

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Biografía

Turbulencias emocionales y escritura

Los escritos biográficos sobre Thomas Stearns Eliot se encuentran en un estado más confuso y controvertido que en el caso de cualquier otro gran escritor del siglo XX. No se ha lanzado ninguna biografía importante desde la publicación de sus primeros poemas, Inventions of the March Hare. Poems 1909-1917, libro que alteró drásticamente la percepción del público respecto a la personalidad legendaria de Eliot. Hubo intentos de convertir a la estadunidense Emily Hale en la mujer amada de los años intermedios de Eliot, y también se ha culpado a Eliot por la inestabilidad de su primera esposa y se le ha declarado homosexual. T. S. Eliot. Una breve biografía de John Worthen (Londres, 1943) libera a Eliot de esas distorsiones, así como de su imagen fría y no emocional. Ofrece un estudio de su primer matrimonio que no intenta culpar, sino comprender; muestra cómo se puede leer la poesía de Eliot por sus revelaciones sobre su mundo interior. Eliot escribió una vez que cada poema era un epitafio, lo que significa que era la inscripción en la lápida de la experiencia que conmemoraba. Su poesía muestra, sin embargo, que las experiencias más profundas de su vida no morirían, y que se sintió forzado a escribir sobre ellas. Los capítulos de la biografía escrita por Worthen abordan pose y poesía, el matrimonio, la vida literaria, “La tierra baldía”, “Cuatro cuartetos”, eminencia y teatro. Concluye con la figura de Valerie Eliot, quien contrajo matrimonio con el escritor y se volvió su albacea. Worthen muestra a un Eliot vulnerable, por lo que “su poesía no es más que un reflejo de las turbulencias emocionales que sufrió́ en vida”.

John Worthen, T. S. Eliot. Una breve biografía, traducción de Iñaki Tofiño, Barcelona, El Arte de la Memoria Ediciones, 2018, 256 pp.

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Novela

Montañas, Kafka, Mozart y lo que es real y lo que no lo es

Haruki Murakami (Kioto, 1949) configuró un universo en el que el arte se decanta sistemáticamente. El narrador de La muerte del comendador. Libro 1: Una idea hecha realidad —que cuando iba a la universidad la mayor parte del tiempo lo dedicaba a la pintura abstracta y posteriormente se convierte en un retratista— escribe al dictado de los recuerdos. Su mujer y él habían suspendido temporalmente su vida en común. Durante la crisis de pareja un amigo le ofrece vivir en una casa llena de discos de ópera, aislada en una zona montañosa, rodeada de bosques, que pertenece a su padre, un célebre pintor. El protagonista descubre en el desván un cuadro envuelto y con una etiqueta en la que se lee: “La muerte del comendador”. Es una escena violenta que representa la parte de la ópera Don Giovanni de Wolfgang Amadeus Mozart, cuando el protagonista mata al comendador. Ese es el punto de partida de la más reciente novela de Haruki Murakami, que genera preguntas y participa del “encuentro con algo tan extraño”, a la vez que aborda “el momento en que lo que es real y lo que no lo es se confunden”. El narrador reflexiona sobre la memoria: “De la misma manera que dentro de mis recuerdos cambian las circunstancias y los acontecimientos sin cesar, también la vara de medir, que debería ser fija e invariable, está en constante transformación, como para llevar la contraria”. Se esfuerza para poder contarlo todo de una forma lógica y sistemática dentro de sus posibilidades y define la adultez: “Había alcanzado esa edad en la que ya no era joven y algo se perdía irremediablemente en mí, como si un fuego en mi pecho se extinguiera poco a poco, y me olvidara del calor que me había proporcionado./ Supongo que en algún momento tendría que haber reaccionado, haber tomado alguna medida, pero siempre lo dejaba para más adelante; y la que puso fin antes que yo fue mi mujer. Yo tenía treinta y seis años”. Y uno de los capítulos de esta novela sobre arte y soledad, llena de conexiones extrañas e improbables, alude al autor de El proceso: “Franz Kafka amaba las cuestas”.

Haruki Murakami, La muerte del comendador. Libro 1: Una idea hecha realidad, traducción de Fernando Cordobés y Yoko Ogihara, Ciudad de México, Tusquets, 2018, 480 pp.

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Ensayo

Nulidad y aniquilación

En Alegrías de nada. Ensayos sobre algunas estéticas de la anulación, Alberto Ruiz de Samaniego (La Coruña, 1966) aborda “la nulidad, la aniquilación, el fin o la destrucción” en algunos autores o en momentos ejemplares de la Modernidad, como la Austria finisecular, Caspar David Friedrich (la religión de la pintura), Kazimir Malévich (la diferencia del ser y el existente, afrontada por el máximo representante del suprematismo, una de las principales corrientes defensoras de la abstracción geométrica en Rusia), Fernando Pessoa (lleno de su vacío), John Martin (el exterminador), John Cage (en 1952 el instrumentista estadunidense creó 4’33”, obra musical basada en no tocar una sola nota), la pintura después de Auschwitz y el marqués de Sade (teatro crítico universal). Ruiz de Samaniego —profesor titular de Estética y teoría de las artes de la Universidad de Vigo y experto en la obra de Maurice Blanchot— dividió el libro en tres partes: “Sacrificios”, “Destrucciones, redenciones” y “Anulaciones”. “Existe —cómo negarlo— una cierta jovialidad en imaginar la destrucción de uno mismo y el todo, una especie de goce en la desesperación y en toda voluntad negativa”, se lee en Alegrías de nada.

Alberto Ruiz de Samaniego, Alegrías de nada. Ensayos sobre algunas estéticas de la anulación, Sevilla, Athenaica Ediciones Universitarias, 2018, 278 pp.

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Crónica

El corazón del Valle

“Hace años, tantos como veinte, empecé, en la dirección de Cal y arena una colección de clásicos de la cultura mexicana del siglo XIX que con el tiempo se amplió al XX: Los imprescindibles. Con el tiempo, la colección cumplió veinte años y veinte volúmenes”, escribió Rafael Pérez Gay en el prólogo a La ciudad imprescindible. Crónicas esenciales de la Ciudad de México, libro compilado por Luis Franco Ramos. Los volúmenes de Los imprescindibles son el origen de este libro. Se eligieron de los tomos una crónica, un poema o un fragmento sobre nuestra historia urbana, “una ciudad imprescindible”. El libro incluye 19 textos de historia, de vida cotidiana, de calles, de personajes, acompañados de imágenes, evocaciones gráficas de esas voces: 19 trozos indispensables de la Ciudad de México. Los autores compilados son Bernal Díaz del Castillo, Fray Servando Teresa de Mier, José Joaquín Fernández de Lizardi, Manuel Payno, Ignacio Rodríguez Galván, Guillermo Prieto, Francisco Zarco, José Tomás de Cuéllar, Vicente Riva Palacio, Ignacio Manuel Altamirano, Pedro Castera, Manuel Gutiérrez Nájera, Luis González Obregón, Ángel de Campo, José Juan Tablada, José Vasconcelos, José de Jesús Núñez y Domínguez, Alfonso Reyes y Carlos Pellicer, quien escribió: “Un águila de atardecer lanzada de norte a sur, atraviesa el corazón del Valle. Su sombra marca tal vez el camino de la noche”. Y la máxima de Reyes se convierte en insignia del libro: “Viajero: has llegado a la región más transparente del aire”.

Luis Franco Ramos (compilador), La ciudad imprescindible. Crónicas esenciales de la Ciudad de México, prólogo de Rafael Pérez Gay, Ciudad de México, Cal y arena / DGP-Secretaría de Cultura, 2018, 304 pp.

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Diario

El limbo de los discos duros y el tiempo

Resultado de un hallazgo casual en el archivo de José Saramago (Azinhaga, 1922-Tías, Lanzarote, 2010), El cuaderno del año del Nobel es el último de los diarios personales que el autor portugués dejó escrito y que se quedó, como declaró él mismo, agarrado al disco duro de la computadora. En el libro, que recorre la vida de Saramago durante 1998, hay apuntes personales, reflexiones e ideas sobre su postura cultural y ética. Saramago escribió siempre desde la sensibilidad hacia los desfavorecidos, los vulnerables, los oprimidos. Alfaguara celebra los 20 años de la concesión del Nobel con el lanzamiento de este diario —tal como José Saramago lo escribió— junto con las cuatro conferencias que impartió en 1998, un año que cambió para siempre la vida y la obra del autor. En “El limbo de los discos duros y el tiempo” Saramago escribió: “[ésta es la] continuación feliz de cinco volúmenes”. Y Pilar del Río aseveró: “Eran días de hace veinte años, eran días de hoy. El autor diciéndose de nuevo en Lanzarote, las palabras saliendo a borbotones, mes a mes, un año entero, ese año”.

José Saramago, El cuaderno del año del Nobel, traducción de Pilar del Río, Ciudad de México, Alfaguara, 2018, 304 pp.

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