El libro El sueño de toda célula (Antílope, 2018) de Maricela Guerrero fue ganador del Premio Clemencia Isaura de Poesía 2018 otorgado por el Instituto de Cultura de Mazatlán. También apareció en nuestra Guía de lectura como uno de los poemarios más recomendados del año. Su apuesta innovadora por devolverle al lenguaje poético el gusto y la sensibilidad por las taxonomías y la observación de la ciencia —en particular la biología— le merecen todos estos méritos.

Divididos en cuatro apartados (“Maestra Olmedo”, “Reino plantae”, “Lobo: lecciones de cuidado” y “Reino linguae”), los poemas —entre el verso libre y el poema en prosa— oscilan entre el tono confesional y el enciclopédico, entre la denuncia ecológica, la divulgación científica y el recorte periodístico, entrelazándose en una serie de montajes que no paran de principio a fin, a partir de ciertos puntos de unión en filigrana: las palabras que emplea la biología para acercarnos el mundo, los árboles que constituyen una red biológica y de significados, la figura del lobo como salvación y restitución ecológica, las células y su lenguaje de transformaciones e intercambios, los recuerdos de las clases de una maestra de biología y la presencia de una activista que vivió en la copa de una secuoya para impedir su tala. El sueño de toda célula, un libro de confección hermosa con tipografía verde como la que usaba Neruda, es un canto a la posibilidad de reconciliar de una vez por todas el rigor científico con el vuelo de la imaginación, en una lengua que nombra la belleza circundante sin dejar de advertir lo que amenaza y aliena.

Olmedo

Viene de Olmo, es un conjunto de árboles que no dan peras: los apellidos
con nombres de árboles son ancestrales:
igual que los de los oficios y los patronímicos:

Olmo.

Rastrear apellidos es una forma útil de tender las redes que involucran a personas y otras personas, también podemos considerar que asumir un apellido es una de las formas más antiguas de clasificar.

La maestra de biología tenía un apellido de un conjunto de árboles que no dan peras:

historias y formas de clasificación que
entonces no sabíamos cuánto nos harían
falta para recuperar y crear nuevas redes que
nos protegieran de las sustracciones.

§

Reacciones metabólicas

Se trata de un tema de comunicación: agudezas de ingenio y oscuridad y luz e intranquilidad: transformación producir azúcares sin resabios sin contaminantes.

Un contaminante es una sustancia que excede sus niveles: es decir que estaba ahí, aunque todo tiene un límite y si se sobrepasa, acontecen eventos no deseados excesos de azúcar, de dióxido de carbono, de ácidos, de azufre: sulfatos exceso de agua en los pulmones no lo llamamos contaminación, pero parece: inundaciones diques presas que ahogan pueblos: casas en nombre de compañías constructoras, mineras sustractivas, excesos; en todo caso se trata después de aclarar de volver a acomodar y no siempre salir huyendo.

[Vamos en el lomo de una loba bosque arriba.]

Ahora voy detrás de algo o alguien que huye por los rápidos que se han formado en esta ciudad de terreno accidentado: y no es fluir es sólo ir persiguiendo y ya no se trata de eso que es angustia. Me quedo sin aire: sólo persigo una forma una presencia que me duele: una célula que se está quedando sin vida que detiene su intercambio biomolecular y duele mucho.

Sulfatos sulfuros: cómo reducir el impacto de los excesos de los venenos, en las palabras las cosas que dijimos, lo que terminamos haciendo: exceso de encono y mala voluntad, imaginación desaforada: nos vale más la realidad, la percepción de lo que hay: esta tarde te veo así en tu belleza celular y descifro los excesos de las palabras, los colecciono, los acomodo: hermosura en ebullición: un deshuesadero de autos: ordenados por colores, por formas, por fechas y por eventos catastróficos ocupan el lugar que les corresponde: y sé que cada uno de ellos es una posibilidad de abrazarte, de serenar, de limpiar la biósfera: percibo tu respiración, recuerdo tus palabras, los pasos vacilantes de tus primeras correteadas: resistir y refrenar en mantos acuíferos: extraer los contaminantes los excesos y ordenarlos: que la belleza de su exceso fulgure y se transforme en otra cosa aquí cerca o tan lejos como el palmar de dátiles de Elche o el baldío de al lado: pienso en ti y en las cosechadoras de jazmín pienso en la forma en que dibujas en que llevas el lápiz o la pluma en que iluminas una orilla en que trazas formas de hojas y árboles frutales.

Percibo entonces todas las reacciones metabólicas de los billones de células de la loba que nos echa a su lomo y nos lleva bosque arriba. Respiramos juntos y la angustia es un animal que se echa a nuestro lado y duerme.

§

Mentha spicata

En forma de lanza sus hojas en té: antiespasmódicas, desinflamatorias, aromáticas:
¿Son una forma del amor las hojas de la yerbabuena en los tés para el dolor de estómago?

Nos amamos en yerbabuena cuando el coraje y la mala digestión.

Exacta y antigua: en latitudes diversas, en
comunidades a uno y otro lado de ríos,
sierras y montes y océanos, sus lanceoladas
hojas en té bajan los humos.

§

Llueve

A veces parece torpe y pequeño buscar una lengua en términos conocidos.
Alienta plantear problemas en lenguas vernáculas y desconocidas.

La bióloga canadiense halló que un abedul y un abeto se comunican con nutrientes y luz, se cuidan y crecen juntos.

La Maestra Olmedo nos mostró un método de cuidado y de atención a otros lenguajes: el sueño de las células es devenir células: la maestra Olmedo nos contó la vida de Vavilov y sus semillas y la cárcel: morir de hambre en la cárcel o morir de hambre en medio de diversidad de semillas de frutos y maíces: Vavilov recolectó variedades de maíces en Latinoamérica cuando contaba con la gracia de su régimen, luego cayó de la gracia de ese régimen y ahora Monsanto lo quiere todo. Sueño con células que sueñan que devienen células y que se debaten entre el sueño y las realidades: niños que no ponían el abandono en términos de extra-terrestres sino de militares y cercos: cierres de caminos; y preservaban semillas de otras latitudes a kilómetros de distancia de su ciudad.

Diversidad de semillas que devienen semillas y alimento.

La Maestra Olmedo dijo cosas importantes: viajen y aprendan del cuidado.
La Maestra Olmedo tejió cobijas y chambritas en las juntas de consejo.

Las células de la maestra Olmedo devienen aliento.

A veces parece posible
tejer una red:
les hablo de las plantas que crecen en el baldío de al lado

de las que soñamos que nos crecían en las orejas entre los dedos las gato plantas las que devinieron piso y techo: las planta almena: las árbol casa: las que se asomaron en la lengua:

protección contra las extracciones:

las abducciones:

escucharnos más allá de lo sobresaliente
andares bajo la lluvia
que resultan familiares.

 

Maricela Guerrero
Poeta y ensayista. Es autora de: Se llaman nebulosas (Conaculta, 2010) y Kilimanjaro (Mano Santa 2011), entre otros títulos.

Reproducido con autorización de la autora y de ediciones Antílope.

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