11 febrero, 2016

La Anarquista

La Anarquista
Director: Enrique Singer
Elenco: Marina de Tavira y Lisa Owen
Dramaturgia: David Mamet

El Drama aspira a ser una consideración de un dilema moral, y la tragedia debe serlo.”
—David Mamet

la-anarquista-1

¿Se debería liberar a alguien que ha cumplido con 30 años de condena y se ha arrepentido? ¿Es posible la rehabilitación? ¿La justicia es venganza? Estas son algunas de las tesis que David Mamet plantea en La Anarquista, obra en la que Ann (De Tavira), la directora de un penal, debe decidir si, antes de dejar este puesto, autoriza la liberación de Kathy (Owen), quien ha cumplido 30 años de sentencia por asesinato.

En su acercamiento, Ann necesita cerciorarse de que su interlocutora ya no es peligrosa, la cuestiona entonces sobre ideas que ha ido escribiendo y que ahora podrían conformar un libro. Ahí, plantea las tesis de lo que ahora rige su pensamiento. Pero Ann también la confronta sobre lo que proclamaba en el pasado, ideas que buscaban una revolución como parte del movimiento The Weather Underground (organización de izquierda radical de Estados Unidos que actuó en 1969 y adquirió notoriedad por colocar bombas en el Capitolio, el Pentágono y el edificio Harry S. Truman del Departamento de Estado estadunidense).

De joven, Kathy hablaba francés, tocaba el piano y era judía; ahora, la ausencia de sentido y el encierro en un lugar en donde ‘todo es antinatural’ la han conducido a la fe en Cristo.

Kathy asegura estar lista para salir y por ello no reparará en valerse de todas sus armas: intelectuales, emocionales, espirituales y hasta sexuales, para intentar ser liberada.

Kathy está consciente de la enorme carga política de su crimen y que lleva a Ann a debatirse; apela entonces a la bondad; pero Ann le recuerda que la bondad hacia los malvados es maldad hacia los justos…

A lo largo de este encuentro, cada idea será debatida, explorada y rebatida; la petición de libertad de Kathy no será tomada sin vergüenza, sin odio, sin incomodidad.

la-anarquista-2

Enrique Singer, uno los más notorios directores de la escena teatral mexicana, y responsable de trabajos como Traición, La Mujer Justa o Éxito a cualquier precio y Oleanna, (también de David Mamet) repite mancuerna con Mariana de Tavira y suman a Lisa Owen para completar esta tríada, haciendo deLa Anarquista un trabajo inmejorable. De Tavira y Owen han brillado de manera individual en el escenario o la pantalla, pero en conjunto logran un trabajo que no tiene desperdicio.

Los diálogos que se dicen, o por momentos se gritan, tienen relevancia para Ann y para Kathy, pero también, para cualquier país con una situación política imperfecta. Las personas cometen errores que las instituciones castigan, pero las instituciones no son perfectas. La justicia depende de los humanos y por tanto es injusta, ¿entonces qué hacemos? ¿Anarquía?

Ahora en el Foro Lucerna, la obra que anteriormente se presentó en el Teatro Milagro tiene solamente una mesa, dos sillas, y algunos elementos de utilería. No se necesita más. La Anarquista incluye política, filosofía, moral y sobre todo, talento: del dramaturgo, del director y de las actrices, quienes logran sobre el escenario uno de los mejores trabajos que hayamos podido ver en el teatro mexicano. Imperdible.

Ficha:
La Anarquista, de David Mamet. Dir. Enrique Singer. Con Lisa Owen y Marina de Tavira. Foro Lucerna, Lucerna 64, Juárez. Viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Loc. $350. Adolescentes y adultos.

Leer completo

Orgullo, Prejuicio y Zombies (E.U.A., 2016)
(Pride and Prejudice and Zombies)
Director: Burr Steers
Género: Drama
Guionistas: Burr Steers basado en el libro de Jane Austen y Seth Grahame-Smith
Actores: Lily James, Sam Riley, Bella Heathcote, Lena Headey


orgullo-prejucio-zombies

El 28 de enero se cumplieron 203 años de la publicación de Orgullo y Prejuicio. La trama es conocida: la señora Bennet desea que sus cinco hijas: Jane, Elizabeth, Mary, Kitty y Lydia se casen adecuadamente. Cuando el acaudalado señor Bingley llega a Netherfield Park, queda cautivado por Jane, la mayor, mientras que Mr. Darcy, amigo de Bingley y uno de los hombres más ricos del condado, desprecia a Elizabeth calificándola como ‘tolerable’. Con el paso del tiempo, y tras conocerse más, los sentimientos de Mr. Darcy hacia Elizabeth cambian, pero ella deberá dejar atrás los prejuicios de él, y su propio orgullo, para poderlo ver de manera diferente.

Manteniéndose con el paso del tiempo, Orgullo y Prejuicio se convirtió en uno de los libros más populares de la literatura inglesa, ha vendido más de 20 millones de ejemplares y se ha traducido a múltiples idiomas. El interés hacia la novela es tal, que se han escrito cientos de adaptaciones y relatos imitando los personajes de Austen; uno de ellos Pride and Prejudice and Zombies (2009) que lúdicamente Seth Grahame-Smith firma en coautoría con la propia Austen.

Lo divertido de esta “fusión” es que Grahame-Smith logra insertar el contexto zombie en el universo de la escritora; estas criaturas se sienten como un elemento que siempre estuvo presente. La fórmula dio resultado; el 9 de abril de 2009 la novela alcanzó el tercer lugar de la lista de libros más vendidos del New York Times.

Esta cinta, adaptación del texto, inicia con una explicación de cómo a principios del siglo XVIII Inglaterra fue invadida por muertos vivientes, quienes, de consumir cerebros humanos, se transformarán en zombies; criaturas que se han vuelto tan numerosas que ha sido necesario que parte de los habitantes entrenen en China o Japón en las artes mortíferas para lograr contenerlos.

En el hogar de los Bennet, las cinco hijas: Jane (Bella Heathcote), Elizabeth (Lily James), Mary (Millie Brady), Kitty (Suki Waterhouse), y Lydia (Ellie Bamber), entrenadas en China, tienen grandes habilidades de combate; sin embargo, como buenas mujeres, todas exceptuando a Lizzy, anhelan casarse. Lizzy dice que no intercambiaría sus armas por unos utensilios de cocina, aunque sabe que el hombre correcto no le pediría hacerlo.

Como ocurre en el libro, Elizabeth empieza a toparse continuamente con el señor Darcy (Sam Riley), a quien aunque aquí admira como guerrero, desprecia como ser humano.

Lily James, quien, al igual y como lo hizo en Cenicienta, recrea a una joven sencilla e inteligente pero de convicciones firmes; alguien fuerte, pero con la suficiente fragilidad para sentirse mal al escuchar la opinión que Darcy tiene sobre ella.

Sam Riley da vida a un Darcy contenido, discreto y de voz ronca, que aunque de inicio contrasta con otros personajes, poco a poco se gana el afecto de Lizzy, y del público. Paralelamente, Bella Heathcote encarna a una encantadora Jane, la más grande cómplice de su hermana.

Complementando el elenco, dos importantes figuras de la televisión británica Lena Headey (Game of Thrones) y Matt Smith (Dr. Who) encarnan a Lady Catherine de Bourgh, la guerrera más reconocida de Inglaterra, y Mr. Collins, el heredero de señor Bennet que intenta obtener  la mano de Elizabeth y quien resulta el relief cómico de la historia, el único que puede no tomarse todo esto tan en serio.

A nivel visual la película es precisa; las elegantes casas, carruajes, peinados y vestidos están meticulosamente recreados y nos recuerdan la era victoriana; mientras que los zombies, logrados gracias al maquillaje liderado por Mark Coulier (ganador del Oscar por The Grand Budapest Hotel (2014) y The Iron Lady (2012) lucen muy creíbles, –y no demasiado atemorizantes–.

Para resumir esta crítica diría que si se sabe de antemano lo que se va a ver, (y tal cual advierte el título), Orgullo y Prejuicio y Zombies incluye justamente esto; una historia con tintes románticos provenientes del libro de Austen, aderezada con un toque zombie, pero sin llegar a ser, o mostrar, violencia gore.

Aquellos que vayan buscando únicamente la historia de amor saldrán decepcionados; lo mismo para quienes sólo deseaban ver a zombies consumiendo cerebros; ésta es una justa mezcla entre ambos mundos. También es un trabajo en el que Lily James vuelve a cautivar como protagonista, y sobre todo, uno que comprueba que el amor y los zombies pueden ir de la mano, siempre y cuando, se deje el prejuicio atrás.

Leer completo

Creed: Corazón de Campeón (E.U.A., 2015)
(Creed)
Director: Ryan Coogler
Género: Drama
Guionistas: Ryan Coogler y Aaron Covington
Actores: Michael B. Jordan, Sylvester Stallone, Tessa Thompson


creed-1

Quizá sólo los seguidores de la saga de Rocky ubiquen que el titulo de “Creed” se refiere al apellido del primer gran rival de Rocky Balboa: Apollo Creed, quien, allá por 1976, en la primera película de la saga, se enfrentó como campeón mundial a un debutante que se convirtió en uno de los boxeadores más queridos en la pantalla.

El paralelismo de la historia de la película con la vida real es interesante; Sylvester Stallone, un joven actor de Nueva York, buscaba una oportunidad en la industria, por lo que llevó su guión a diferentes productoras, quienes mostraron interés pero deseaban a una estrella como protagonista. Con disciplina, perseverancia y esfuerzo, y a pesar de tener en el banco solo 100 dólares y tener que vender a su perro Butkus por no tener para darle de comer, Stallone consiguió que los productores Irwin Winkler y Robert Chartoff creyeran en él e hipotecaran sus casas para completar el presupuesto de la película.

Confiar en Stallone resultó buen negocio; la cinta obtuvo 10 nominaciones al Oscar, millonarios ingresos en la pantalla, y la vida de Rocky se extendió a un total de seis películas (Stallone pudo recuperar a su perro).

Rocky iniciaba un 25 de noviembre de 1975; 40 años exactos después, el mismo día, Creed se estrenó en Estados Unidos con un nuevo protagonista: Adonis Johnson (Michael B. Jordan).

Adonis se nos presenta como un joven con un trabajo corporativo y monótono que lo aleja de su verdadero sueño: ser boxeador profesional. Desde el principio, el guión es eficiente y sentimos simpatía por el personaje, ¿quién no ha estado atrapado en un trabajo o en una situación que nos aleja de nuestra verdadera pasión?

Adonis tiene la valentía de renunciar y perseguir su sueño, para el que busca la ayuda de un icónico boxeador del pasado: Rocky Balboa (Stallone), quien acepta entrenarlo luego de enterarse de que ese testarudo jovencito es en realidad el hijo de quien fue su principal rival y amigo: Apollo Creed.

Lo valioso de esta película es que, al igual que su protagonista, busca continuar con un legado: Adonis deberá hacerse de un nombre propio para conseguir triunfar en el boxeo de la misma manera que la película nos introduce a un nuevo protagonista para continuar con el legado de Rocky.

Las secuencias de pelea son por demás eficientes, y gracias a un ritmo trepidante y a la eficaz edición de Claudia Castello y Michael P. Shawver, nos situamos en medio de las secuencias de pelea; sangre, sudor y lágrimas se derraman frente a nuestros ojos.

Al igual que en las predecesoras, la música tiene en Creed un papel fundamental y el compositor sueco Ludwig Göransson hace que resulte emocionante ir escuchando primero guiños, y luego, poco a poco, tonadas que nos recuerdan el trabajo de Bill Conti en “Gonna Fly Now”, una de las tonadas más recordadas de la pantalla.

Además de la eficacia de los elementos técnicos, esta película funciona por el guionista y director: Ryan Coogler, quien se ganó el favor de la crítica con su ópera prima Fruitvale Station (2013) y que en Creed consigue llevar a la audiencia a emocionarse con cada progreso y golpe del joven Adonis, interpretado eficazmente por Jordan.

Stallone fue no sólo el protagonista sino también el escritor de las primeras seis películas: Rocky (1976), Rocky II (1979), Rocky III (1982), Rocky IV (1985), Rocky V (1990), Rocky Balboa (2006), pero fue un gran acierto que Coogler escribiera Creed, pues esto le dio un aire refrescante a la historia que se benefició de su pluma; Coogler, conoce de lleno la franquicia y entiende al personaje, pero también supo dotarlo de una nueva vida; tanta, que Stallone ha ganado los principales premios de la temporada (Golden Globes, Critics Choice Awards) y se perfila ya como el favorito para el Óscar como Mejor Actor de Reparto (por el mismo papel que le dio su primera nominación al premio de la Academia).

Vale la pena darle una oportunidad a Creed; ya sea como seguidor de la saga, o como persona que sólo quiere sumergirse y conocer el universo de uno de los personajes más queridos de la pantalla, el sólo final es un verdadero homenaje a Rocky; pero también, un momento que nos recuerda que no hay sueño que nos quede chico si se tiene la suficiente voluntad para luchar.

Leer completo

spotlight-poster

En Primera Plana (E.U.A., 2015)
(Spotlight)
Director: Tom McCarthy
Género: Drama
Guionistas: Josh Singer, Tom McCarthy
Actores: Mark Ruffalo, Michael Keaton, Rachel McAdams, Brian d’Arcy James, Liev Schreiber y Stanley Tucci

Encontrar y difundir la verdad de una historia es labor de todo buen periodista, por eso cuando a un grupo de reporteros de investigación del Boston Globe —conocidos como Spotlight—, les encomendaron averiguar sobre abusos a niños realizados por sacerdotes, se dieron a la tarea no sólo de encontrar la verdad de estos crímenes, sino de llevarlos hasta las últimas consecuencias.

spotlight-sq

En julio de 2001, Eileen McNamara redactó un artículo de opinión en el que denunciaba que el cardenal Bernard Law, arzobispo de Boston (una de las ciudades más católicas de Estados Unidos), estaba consciente de una serie de demandas de abuso infantil perpetradas por un sacerdote: John Geoghan.

A partir de este hecho, la cinta de Tom McCarthy, ubicada en 2001, nos muestra cómo el nuevo editor del periódico Boston Globe, Marty Baron, (Schreiber) encomienda al equipo de Spotlight averiguar más sobre el reverendo Geoghan, acusado de abusar sexualmente de varios niños. A la par, el periódico solicita que los tribunales de Massachusetts liberen documentos sellados relacionados al caso de Geoghan y con el conocimiento de sus crímenes por parte del arzobispado.

El grupo de periodistas comienza a investigar; averigua más sobre el sacerdote, contacta a las víctimas, corrobora datos, y cuando considera que está listo para publicar la historia, Baron, como todo buen editor, los incita a ir más allá, a no sólo indignarse por el reprochable abuso, sino a excavar en una pregunta más fundamental, ¿la Iglesia lo sabía?

Como sabemos ahora, varios países tuvieron sacerdotes que abusaron de niños y niñas; México no es la excepción y los crímenes cometidos por el padre Marcial Maciel, fundador de la congregación de los Legionarios de Cristo, son ahora de dominio popular; aunque empezó a ser acusado a partir de 1997, hay constancia de quejas datan desde los años cuarenta, según lo publicado por el diario español El País.

Fue hasta los últimos años de la vida de Maciel que sus crímenes se divulgaron y fueron aceptados por las instituciones católicas, un hecho que quizá no hubiera ocurrido con esa misma magnitud de no ser por el parteaguas que provocó la investigación publicada por el Boston Globe el 6 de enero de 2002, que dio pie a que más de 300 víctimas salieran del silencio, que ganó el Pulitzer, y es la columna vertebral de esta película.
Como lo plantea Spotlight, y como ocurrió en la vida real, los niños, cegados por la confianza y el respeto que tenían a los sacerdotes, fueron coercionados por los sacerdotes, todo sin entender la gravedad de lo que les estaba pasando. Los actos de los sacerdotes son criminales y aborrecibles, pero al ver este filme, resulta aún más abominable entender que la Iglesia sabía de ellos y no hizo nada al respecto. Ahí está el foco de esta investigación, el verdadero crimen.

McCarthy comanda extraordinariamente a su selecto grupo de actores: como cabeza del grupo de investigadores está Walter "Robby" Robinson (Keaton), quien lidera a Michael Rezendes (Ruffalo) Sacha Pfeiffer (McAdams) y Matt Carroll (d’Arcy James). Cada uno está estupendo en su papel pues el director no presenta a estos periodistas como héroes, sino como verdaderos profesionales cumpliendo su deber.

Spotlight nos recuerda el poder del periodismo de investigación, el tener el privilegio —y la obligación—, de contar una historia que sirva a las personas, incluso si en el camino se destruye a las instituciones.
En lo personal, considero Spotlight la mejor película de 2015 (y la que debería ganar el Oscar), y no sólo porque soy periodista, sino porque es una película eficiente en actuaciones, guión, dirección, edición; forma, pero también en fondo. Una cinta que se queda contigo y te deja pensando. Una historia que te indigna y que te motiva a seguir haciendo preguntas; a exponer verdades, a cuestionarte a qué deberías tenerle fe, y por qué no decirlo, a pensar dos veces si quieres volver a entrar a una iglesia.

Para saber más de este tema, puedes leer el artículo integro del Boston Globe "Church Allowed Abuse by Priest for Years", acreedor al premio Pulitzer, aquí:
http://bit.ly/1WyuZ60

Y acá una mirada a los verdaderos periodistas detrás de los personajes de Spotlight:
http://bit.ly/1VcTOzY

Leer completo

the-danish-girl-poster

La Chica Danesa (E.U.A., 2015)
(The Danish Girl)
Director: Tom Hooper
Género: Drama
Guionista: Lucinda Coxon
Actores: Eddie Redmayne, Alicia Vikander y Amber Heard

 

En abril del año pasado, el mundo volteó la mirada a un medallista olímpico de 1976: Bruce Jenner, quien luego de una conmovedora entrevista con Diane Sawyer, confesó que iba a transformarse en lo que siempre había sido: una mujer, ahora Caitlyn Jenner.

Poco antes, el 11 de enero, Jeffrey Tambor quien interpreta a Maura Pfefferman en la serie Transparent, obtuvo un Globo de Oro por dar vida a un hombre -de edad similar a la de Jenner- que decide enfrentar a sus hijos y a la sociedad, para empezar a vivir como mujer.

¿Es menos difícil cambiar de género hoy a como lo era el siglo pasado? Aparentemente, y como nos lo muestra The Danish Girl, es igual de complicado. Quizá la ciencia de las cirugías ha avanzado, pero el conflicto de estar atrapado en un cuerpo que no se siente correcto, es el mismo.

Adaptada de la novela de David Ebershoff, basada a su vez en la vida real de Lily Elbe -una de las primeras personas trasgénero registradas-, The Danish Girl se sitúa en Copenhague en 1926, tiempo en el que Einar Wegener (Redmayne) un joven paisajista, está casado con la también artista Gerda Wegener, interpretada por Vikander. Ellos conforman una pareja tradicional y satisfecha: se divierten, pintan juntos, se motivan el uno al otro y se gustan profundamente; vamos, comparten una vida sexual plena.

Gerda ha tenido problemas para vender sus cuadros, hasta que uno en el que su esposo posa como mujer llama la atención de su comprador de arte. A partir de ese momento, la joven pide a su amado que continúe posando y, casi como un juego, crean a un personaje: Lily, quien poco a poco cobra vida propia, tanta, que empieza a meterse entre ellos.

the-danish-girl

El director del filme, Tom Hooper, responsable de The King’s Speech y recientemente del musical llevado a la pantalla Les Misérables, sabe obtener lo mejor de sus actores: Colin Firth obtuvo el Oscar por The King’s Speech y Anne Hathaway logró el mismo honor como Mejor Actriz de Reparto por la adaptación de la novela de Victor Hugo. Justo ahora, Redmayne y Vikander contenderán por estas mismas preseas en una cinta que no sólo aborda la transformación mental y física de un personaje, sino en cómo esta afecta la dinámica de dos seres que se aman profundamente.

Redmayne, quien el año pasado ganó el Oscar y el Globo como Mejor Actor por dar vida al científico Stephen Hawking en The Theory of Everything, vuelve a entregar una actuación sólida y conmovedora, tanto, que pinta como el competidor más fuerte que enfrentará DiCaprio en los premios de la Academia del 28 de febrero.

En The Danish Girl Redmayne convence como mujer, una que cobra vida en cada pintura, pero que aún no puede verse como tal frente a un espejo.

Pero la verdadera joya de esta película es Vikander, quien ya había obtenido el favor de la crítica por su fantástica interpretación de un robot con inteligencia artificial en Ex Machina y quien ahora se consolida con un personaje en el que conjuga carácter, sensibilidad, dulzura e incluso ambivalencia.

La química entre Redmayne y Vikander es innegable, y conforme avanza la historia de sus personajes, se vuelve cada vez más doloroso presenciar un proceso en el que Gerda acompaña a su marido para convertirse en quien realmente es, pero con el doloroso entendido de que esa transformación afectará su relación inevitablemente.

The Danish Girl es una película completa, reúne actuaciones memorables, entrañables personajes, una cuidada dirección de arte y una historia que, no importando el siglo, se seguirá repitiendo: esa lucha en la que un individuo enfrenta no sólo a la sociedad y a los prejuicios, quizá a su pareja, pero sobre todo, a sí mismo.

Leer completo