15 septiembre, 2018

Mesa de novedades

Una novela que aspira a la totalidad y a explicar el mundo contemporáneo, el libro de un matemático que sostiene que comprender cómo funciona el mundo constituye una necesidad humana básica, un relato que expone a los más jóvenes el desastre de los refugiados, la poesía reunida de una leyenda literaria y los relatos completos de una genial escritora estadunidense son las recomendaciones de novedades de nexos en esta ocasión.


• Novela

El sentido de nuestra contemporaneidad

En 2013 apareció Proyecto Nocilla, querecoge los tres libros de Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967) que dinamitaron el panorama literario español desde 2006. Denomina a la trilogía compuesta por Nocilla Dream, Nocilla Experience y Nocilla Lab como docuficción. Contrasta las ideas de metaliteratura y autoficción. Juan Francisco Ferré recomendó iniciar la lectura de Nocilla Dream por la sección 90 de las 113 que componen el libro. Las combinaciones son inagotables. En Postpoesía. Hacia un nuevo paradigma escribió sobre un nuevo marco: la Poesía Postpoética, “que recoge a la ya existente y la abre a los nuevos paradigmas sociales de la posmodernidad tardía”. Hace uso de filosofía y de textos de física. Nuria Azancot reportó en 2007 una nueva generación de autores españoles nacidos en torno a 1970. Detectaba un planteamiento revolucionario. El punto de partida fue Nocilla Dream. Afterpop, Nocilla: dos nombres para una generación. Ahora Fernández Mallo escapa de las etiquetas literarias. Su escritura tomó otro camino: la búsqueda de la novela total. El autor del censurado El hacedor (de Borges), Remake ganó el Premio Biblioteca Breve 2018 con Trilogía de la guerra (Seix Barral, 2018), libro en el que cristaliza diversas realidades. Su estilo integra disciplinas como las ciencias —en particular la física—, la historia, la cultura popular, la antropología y la literatura. Aborda lugares donde se libraron batallas: la isla gallega de San Simón albergó un campo de concentración durante la guerra civil española, Vietnam fue un fracaso de Estados Unidos y la costa de Normandía resultó clave en la Segunda Guerra Mundial. La novela comenzó a escribirse en la isla de San Simón y se terminó de escribir en la isla de Mallorca. En el libro Fernández Mallo rinde homenaje a Sebald. Las fotografías de Aillados que aparecen en Trilogía de la guerra fueron hechas por Dámaso Carrasco Duaso (1907-1987), encarcelado en la isla desde 1937 a 1939. También le rinde homenaje, y a todos los que en trágicas circunstancias estuvieron allí. En 1995 los periodistas Clara María de Saá, Antonio Caeiro y Juan A. González habían llevado a cabo el documental filmado y el libro mencionado de igual nombre, Aillados, acerca de los años en los que San Simón había sido utilizado como campo de concentración para quienes, sobre todo en la provincia de Pontevedra, se habían opuesto a los golpistas de la guerra civil española. De esta manera comienza la estupenda “novela caleidoscópica” que busca revelar “el sentido de nuestra contemporaneidad”.

Agustín Fernández Mallo, Trilogía de la guerra, Barcelona, Seix Barral, 2018, 496 pp.

***

Divulgación científica

El deseo de saber está programado en nuestra psique

El matemático Marcus du Sautoy (Londres, 1965) afirma: “El deseo de saber está programado en la psique humana. […] Como formuló Aristóteles en la primera línea de su Metafísica, comprender cómo funciona el mundo constituye una necesidad humana básica”. Ese es el punto de partida para efectuar una exploración, para intentar ver más. Perspicaz y placentero, Lo que no podemos saber. Exploraciones en la frontera del conocimiento (Acantilado, 2018) de Du Sautoy es un libro excepcional que plantea múltiples preguntas, entre ellas: “¿Pueden los cerebros investigar sobre ellos mismos, o este análisis entra en un círculo vicioso infinito del que es imposible escapar?” y “¿Saber cómo las neuronas y las sinapsis desencadenan el pensamiento?”. Aseveró que para entender cualquier ciencia hacen falta las matemáticas; son el mejor idioma, “el lenguaje de la naturaleza”. Por ello estudió en la Universidad de Oxford, donde es catedrático de matemáticas. Fue profesor invitado en el Collège de France y la École Normale Supérieure de París, en el Max Planck Institut de Bonn, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Nacional Australiana en Canberra. Guiado por su pasión por las matemáticas, ganó el premio Berwick de la London Mathematical Society. En Lo que no podemos saber Du Sautoy sale de la zona de confort de las matemáticas y se dirige hacia los complejos conceptos de las neurociencias, las geniales ideas de la filosofía y las discrecionales teorías de la física. Requirió una manera diferente de pensar, que tiende a lo multidisciplinario. Plagado de anécdotas interesantes, recuerda que la primera vez en la historia en que se le dio tanta publicidad a un logro científico fue la teoría de Einstein: “Revolución en la ciencia”, se leía en el Times de Londres. La conclusión de Marcus du Sautoy es una bella metáfora: parece que el cerebro actúa como una orquesta.

Marcus du Sautoy, Lo que no podemos saber. Exploraciones en la frontera del conocimiento, traducción de Eugenio Jesús Gómez Ayala, Barcelona, Acantilado, 576 pp.

***

Literatura infantil y juvenil

Explicación de la crisis de los refugiados

En Caminando bajo el mar, colgando del amplio cielo (Siruela, 2018) Patricio Pron (Rosario, 1975) expone a los más jóvenes la catástrofe de los refugiados. El escritor argentino narra la andanza de los emigrados. Es un texto que escribió tiempo después de visitar la reserva natural de la Fundación Wildermuth, en la provincia argentina de Santa Fe, mil trescientas hectáreas donadas por los herederos del austríaco Federico Wildermuth para el estudio y la preservación de animales en peligro. Después de visitarla pensó en la situación de esos animales expulsados de su sitio por el hombre y en el trabajo de quienes procuran darles refugio. También pensó en él mismo, que en ese momento estaba a punto de marcharse a Alemania. Y reflexionó sobre las sucesivas crisis de los refugiados en Europa. Así surgió la historia: Nahuel, un venado de la Pampa argentina, se ve asediado en su tierra por culpa de la sequía que ha causado el hombre. Entonces, acompañado de un grupo de amigos, emprende un viaje que lo llevará a “cruzar el mar más grande, bajar a sus profundidades y subir a sus cielos”. Su aventura se basa en la esperanza. Pron, categórico, afirma: Caminando bajo el mar, colgando del amplio cielo es “un intento de refutación de lo que habitualmente llamamos ‘literatura para niños’”. Afirma que el libro —ilustrado por Rafa Vivas— está inspirado en limericks, Lewis Carroll, Spike Milligan, El viento entre los sauces, Janosch, la Antología del humor negro de André Breton, Roald Dahl y las canciones de los Beatles. “Es la historia de un viaje que, incluso en este mismo instante, muchos intentan repetir, así que ya puedes ir preparándote porque todo lo que cuento es real”, escribió Pron al comienzo del libro.

Patricio Pron, Caminando bajo el mar, colgando del amplio cielo, ilustraciones de Rafa Vivas, Madrid, Siruela, 2018, 120 pp.

***

• Poesía

Temprana vocación poética

Roberto Bolaño (1953-2003) fue fervoroso lector y autor de poesía. Guiado por los bardos se vinculó a la literatura. La poesía de Bolaño —incluida en Poesía reunida (Alfaguara, 2018)— exaltó el ámbito personal y tendió a lo figurativo, sin dejar a un lado el mundo del sueño. El chileno Nicanor Parra fue su poeta tutelar. Como lo demuestra en Los detectives salvajes, a Bolaño le entusiasmaban los poetas, y sobre todo sus vidas. “Bolaño vio en la poesía una forma de rebeldía y una intriga existencial que engrandecía la vida. Es curioso, porque sin esa apelación a la poesía no se puede entender el conjunto de su obra, especialmente sus dos novelas más celebradas: Los detectives salvajes y 2666”, escribió Manuel Vilas en el prólogo al volumen. Fue autor de los poemarios Reinventar el amor, La Universidad Desconocida, Los perros románticos, El último salvaje y Tres, su obra maestra poética. “Es poco el tiempo que nos dan para crear / nuestra vida en la tierra, quiero decir: / asegurar algo, casarse, esperar la muerte”, escribió el melancólico Bolaño.

Roberto Bolaño, Poesía reunida, Ciudad de México, Alfaguara, 2018, 688 pp.

***

• Cuento

Practicar el arte del silencio

La edición de los Cuentos completos (Seix Barral, 2018) de Lydia Davis (Northampton, Massachusetts, 1947) reúne desde el renovador libro Break It Down (1986) hasta el finalista del National Book Award Varieties of Disturbance (2007), pasando por Almost No Memory (1997) y Samuel Johnson Is Indignant (2001). La publicación de estos cuentos completos implica la perfecta aproximación a una de las autoras estadunidenses cumbres del género, calificada como “aguda, hábil, irónica, subestimada y sorprendente” por Joyce Carol Oates. Lydia Davis —genial traductora de Proust y de Flaubert— considera que escribir historias se trata de practicar el arte del silencio. Sus registros y temas son muy diversos: explora la muerte del padre a través de preguntas sobre el lenguaje. Incluye violencia y fallecimiento en un caso clínico. Vincula la desaparición y la literatura, investiga las relaciones con las madres, expresa su fascinación por Marie Curie y constantemente surgen textos sobre el arte de la escritura. La admiradora de Beckett, Hawthorne, Hemingway, Mansfield y Tolstoi también aborda la traducción y la crítica literaria. La principal fortaleza de su prosa tiene que ver con la “precisión y minuciosa atención a los detalles lingüísticos, y con la creación de espacios verbales”. La reedición en 2018 de la obra traducida por Justo Navarro en Seix Barral confirma a Lydia Davis como una de las autoras más originales del universo literario de nuestro tiempo.

Lydia Davis, Cuentos completos, traducción de Justo Navarro, Seix Barral, Barcelona, 2018, 752 pp.

***

Leer completo

1 septiembre, 2018

Mesa de novedades

Una colección de ensayos sobre el lenguaje y las palabras que se prestan a los juegos, una ambiciosa novela sobre la supervivencia y las relaciones que contiene una filosofía de la vida, siete cuentos que demuestran una firme conciencia ética, un libro sobre estatuaria que busca adentrarse en la China profunda y la poesía completa de una escritora desdichada constituyen las recomendaciones de novedades de nexos en esta entrega.

• Ensayo

Dos lenguas maternas y palabras primorosas

Fernando Iwasaki (Lima, 1961) se considera un hispanohablante de fronteras entre Perú y España, Andalucía y América o Lima y Sevilla. Usa el humor —antídoto contra la solemnidad— para alumbrar distintas realidades pertenecientes al habla española y al habla latinoamericana: sus “dos lenguas maternas”. En Las palabras primas —libro sobre la lengua ganador del IX Premio Málaga de Ensayo en el que el escritor se refiere a “palabras primorosas”— habla del flamenco y América Latina, se aproxima a la idea de extraterritorialidad y escribe sobre el “ensayo como territorio risueño y propicio para la divagación desenfadada”. Considera al humor como un cristal. “Las palabras primas son las que se prestan a los juegos y las que siempre nos permiten hacer cosas con la lengua”, escribió. Comparte hallazgos y perplejidades. Por ejemplo, recuerda la frescura de las guayaberas y anhela introducir en Andalucía la palabra “ahorititita”, “concepto inversamente proporcional a su connotación temporal”. Celebra a Cervantes y al Inca Garcilaso, hombres que “viajaban con libros y panes, papas y papeles, por la feroz geografía del idioma español”. Iwasaki esgrime una mirada cuestionadora. El volumen concluye con el exquisito texto “La lengua paterna”, en el que reflexiona sobre la muerte de su padre y la figura de su abuelo japonés.

Fernando Iwasaki, Las palabras primas, Madrid, Páginas de Espuma, 2018, 256 pp.


• Novela

Belleza y sensibilidad hacia la muerte

Con Fractura, Andrés Neuman (Buenos Aires, 1977) regresó a la novela de largo aliento tras El viajero del siglo (2009, ganadora del Premio Alfaguara y del Premio de la Crítica). La sensibilidad poética de Neuman cruza la novela. En Fractura el señor Watanabe —supérstite de la explosión de la bomba atómica en Hiroshima— se entera del desastre nuclear de Fukushima. Un afluente de recuerdos y cavilaciones lo conmina a emprender un viaje hacia la zona de la catástrofe, ya que vincula ambos acontecimientos. Cuatro mujeres que marcaron la vida de Watanabe en París, Nueva York, Buenos Aires y Madrid cuentan sus vidas y sus recuerdos del sobreviviente a Jorge Pinedo, un periodista argentino que investiga cataclismos nucleares. El protagonista franquea vidas, países, épocas y desdichas. La estructura del libro incluye proverbios zen y haikus, observaciones sobre la vida en pareja y sentido del humor, reflexiones sobre el amor y tratamiento de la supervivencia, memoria y diversas cicatrices. E impera la muerte: “La sensibilidad hacia la muerte, considera, es la base del aprecio por cualquier belleza”, se asevera en la novela. Las evocaciones generan un eco: “Hacia el final de sus estudios secundarios, Yoshie se enteró del suicidio de Tamiki Hara, que el día de la bomba había regresado a Hiroshima para depositar las cenizas de su esposa”. Y dejan una marca: “Él me explicó que en su lengua hay palabras tan esenciales como muerte, por ejemplo, que no tienen un equivalente exacto”. A través de un hombre japonés víctima de los ataques a Hiroshima y Nagasaki —donde murió su familia—, Neuman conecta eficazmente diversas realidades.

Andrés Neuman, Fractura, Ciudad de México, Alfaguara, 2018, 496 pp.


• Cuento

Una firme conciencia ética

Elizabeth Costello, personaje de de J. M. Coetzee (Ciudad del Cabo, 1940), es uno de los seres más complejos de la narrativa contemporánea. La conferenciante que resulta un álter ego femenino del escritor sudafricano protagoniza un libro que hilvana ensayos, publicado en 2003, año en que fue galardonado con el premio Nobel. También aparece en su novela siguiente, Hombre lento (2005). Siete cuentos morales contiene de nuevo a Elizabeth Costello. Tiene 75 años y una firme conciencia ética. El libro reúne cuentos escritos entre 2003 y 2017. “El perro” versa sobre un can que intimida a una mujer que pasa cotidianamente ante su puerta. Ella quisiera armonizar con él. “Una historia” explora la infidelidad de una mujer casada. “Vanidad” trata el dilema de la apariencia en la ancianidad. “Una mujer que envejece” despliega la ternura de Costello. En “La anciana y los gatos” se aborda la animalidad desde la acogida de gatos asilvestrados. “Mentiras” es un relato epistolar en el que el hijo, John, cuenta a su mujer, Norma, el crepúsculo de su madre. Y “El matadero de cristal” consiste en un homenaje a Heidegger (“El torrente. La crecida. Heidegger vislumbra cómo sería esa experiencia, la experiencia de abandonarse al torrente de ser, pero se resiste”). El compromiso ético de Coetzee se impone: “A los viejos les atañe morir bien, mostrar a los que siguen cómo puede ser una buena muerte. En esa dirección va mi pensamiento. Me gustaría concentrarme en morir bien”, es una de las conclusiones. Se trata del genio de John Maxwell Coetzee/Elizabeth Costello en estado puro.

J. M. Coetzee, Siete cuentos morales, traducción de Elena Marengo, Ciudad de México, El hilo de Ariadna/Literatura Random House, 2018, 128 pp.


• Ensayo

Un profundo amor a China

Victor Segalen (Brest, 1878-Huelgoat, 1919) supo que a partir de su estatuaria se adentraría en la China profunda. Viajó durante años por Tahití y la Polinesia, pero su gran pasión fue China, donde aprendió su lengua, vivió largos periodos y realizó tres importantes expediciones arqueológicas. El etnógrafo y médico de la marina francesa convertido en arqueólogo y escritor, consciente de que las esculturas definen mucho una civilización, intentó desentrañar la cultura china. Según Jesús Ferrero, autor del prólogo, “lo más emocionante del texto de Segalen es el viaje que va haciendo hacia atrás, buscando los orígenes más oscuros y difusos de la cultura”. Así demuestra “su profundo amor a China”. Segalen escribe: “He buscado durante largos años la huella que el tiempo de Confucio pudo dejar en la piedra, el trazo de esos hechos legendarios y humanos”. El libro abarca las quimeras del mausoleo de Qin Shi Huang, la época feudal de los Zhou, los tiempos de Confucio, los Zhou occidentales y los Shang. Concluye con los grandes ancestros: los Xia, los Emperadores Sabios.

Victor Segalen, Los orígenes de la estatuaria china, prólogo de Jesús Ferrero, traducción de Hugo Castignani, Madrid, Siruela, 2018, 112 pp.


• Poesía

El sedimento de la desdicha

La gloria de Alejandra Pizarnik (Buenos Aires, 1936-1972) creció gracias a los biógrafos: un supuesto suicidio, desequilibrios mentales y varias depresiones caracterizaron la figura de la escritora argentina. Pero su poesía prevalece. A los 19 años publicó su primer libro, La tierra más ajena, constituido por cierta oscuridad. En una ocasión escribió: “Sé, de una manera visionaria, que moriré de poesía. Es una sensación que no comprendo perfectamente; es algo vago, lejano, pero lo sé y lo aseguro”. La poesía de Pizarnik muestra el desamparo y la soledad en la esfera de la imaginación. Su proceso creativo resulta, a la vez, enriquecedor y atormentado. Creó un mundo poético que contiene el sedimento de la desdicha y un espectro de sensualidad. El volumen incluye varios textos inéditos, recuperados de una carpeta con 41 hojas mecanografiadas y corregidas a mano por la autora. Octavio Paz, amigo de la poeta, aseveró que la obra de Pizarnik lleva a cabo una “cristalización verbal por amalgama de insomnio pasional y lucidez meridiana en una disolución de realidad sometida a las más altas temperaturas”.

Alejandra Pizarnik, Poesía completa, edición a cargo de Ana Becciu, Ciudad de México, Debolsillo, 2018, 472 pp.

Leer completo
Una colección de interconexiones literarias, una novela sobre la agitada mente de una joven en un internado, una antología personal de ensayos basados en relecturas y recuerdos, la obsesión de los científicos por un pequeño fragmento de la realidad y el análisis de las particularidades de la narrativa contemporánea son las recomendaciones de novedades de nexos en esta ocasión.

***

• Varia invención

Por ver qué pasaba

Impón tu suerte es un amplio conjunto de ensayos, artículos y conferencias de Enrique Vila-Matas (Barcelona, 1948). Sus interconexiones literarias existen por una razón, dice el escritor: “Por ver qué pasaba. Por ver qué ocurría cuando llevabas a cabo algo que no sabías por qué lo hacías ni qué buscabas ahí y ni tan siquiera si, en el campo de la escritura, lo había intentado alguien antes. Por buscar nuevos sentidos a las combinaciones de ideas”. En Impón tu suerte, al regresar a textos de diversas épocas, busca nuevos sentidos a las combinaciones de ideas. “Por ver qué pasaba, sí.” Lo que pasaba y pasa se puede ver en Impón tu suerte, en la colección de textos relacionados directamente con su narrativa, imbricada ésta a su vez con los textos que ahora se reúnen. Los textos fueron separados por categorías, divididos en cuatro secciones, “para dar cierta lógica estructural al volumen, evitando una exposición cronológica”. En la sección “La Escritura” están los artículos vertebrados por el oficio. En “La Literatura” los protagonistas son autores y obras. En “La Mirada” hay piezas “extramuros”, más cercanas a la crónica de actualidad. Y en “La Idea” hay ensayos más libres, en los que impera el relato individual menos metaliterario. Una vida absolutamente maravillosa (2015) es el antecedente más inmediato de Impón tu suerte en la serie de libros de “aparente género ensayístico” de Vila-Matas que se iniciara con El viajero más lento (1992) y seguiría con El traje de los domingos (1995), Para acabar con los números redondos (1997), Desde la ciudad nerviosa (2000), El viento ligero en Parma (2004), Y Pasavento ya no estaba (2008) y Dietario voluble (2008).

Enrique Vila-Matas, Impón tu suerte, Madrid, Círculo de Tiza, 2018, 488 pp.

***

• Novela

Análisis sociocultural de la adolescencia

Con Sin compromiso (Siruela, 2017) Curtis Sittenfeld (Cincinnati, 1975) homenajeó la obra maestra de Jane Austen y se consolidó como una de las autoras estadunidenses más destacadas. Siruela publica ahora la primera novela de la escritora, Una perfecta educación, elegida por The New York Times como una de las cinco mejores de 2005. Es una novela de formación intensa, en la que Lee Fiora, una chica en la treintena procedente de una familia humilde de Indiana, evoca su adolescencia, época en la que obtuvo una beca para estudiar en el internado Ault de Massachusetts. A partir de ese momento, a sus 13 años, su vida cambia drásticamente. Sabe que no pertenece a esa élite, situación que genera un desajuste. Sittenfeld reflexiona sobre clases en la cultura estadunidense. Retrato de un complejo universo estudiantil, Una perfecta educación disecciona magistralmente la psique de una chica desorientada, vinculada a la angustia: una Lee Fiora abrumada por un choque sociocultural. Casi desde el inicio se enamora de Cross Sugarman, estudiante del Ault con el que inicia una relación basada únicamente en el sexo. El escritor Thisbe Nissen afirma que Lee Fiora es una adolescente tan compleja y llena de matices como los de Salinger. “Desde que salí de Ault, no he vuelto a estar en ningún lugar en el que todo el mundo quiera lo mismo. Ni siquiera tengo claro qué quiero para mí, salvo una moneda única mundial, y a nadie le importa si al final consigues lo que buscas o no”, se lee en la espléndida novela. “¡Qué grande es el mundo! La conciencia que tuve en el momento de aquel descubrimiento se desvaneció”, es una de las conclusiones de la agitada mente de la protagonista.

Curtis Sittenfeld, Una perfecta educación, traducción de Virginia Maza Castán, Madrid, Siruela, 2018, 488 pp.

***

• Ensayo

Espectros literarios y artísticos

Adolfo García Ortega (Valladolid, 1958) es un escritor todoterreno. Se desenvuelve en diversos espacios: es editor y traductor, su poesía completa está recogida en Animal impuro (2015) y sus cuentos están reunidos en Verdaderas historias extraordinarias (2013). Es autor de las novelas Mampaso (1990), Café Hugo (1999), Lobo (2000), El comprador de aniversarios (2003), Autómata (2006), El mapa de la vida (2009), Pasajero K (2012) y El evangelista (2016). En el corpus destaca Fantasmas del escritor, volumen en el que se apropia de la expresión que acuñó Nabokov para afirmar que el libro que el lector tiene en sus manos está compuesto por “opiniones contundentes”. Rinde homenaje a Ernesto Sabato, cuyo libro de 1979 El escritor y sus fantasmas tanto lo marcó en su vida literaria y personal. García Ortega narra historias de Charlie Parker; confiesa que una relectura de la obra de los heterónimos de Fernando Pessoa lo introduce en una melancolía extraña; asevera, tras la lectura de Joseph Anton, que Salman Rushdie regresó al pasado esforzadamente y destaca su pluma magistral; entiende la playa como borde, límite, abismo; evoca a Guillermo Cabrera Infante, a quien conoció cinco años antes de su muerte; habla de su cuadro favorito: el bodegón subyugante “Cesta de frutas” de Caravaggio; ahonda en el “impulso literario” desde una perspectiva encontrada gracias a la lectura de Blaise Pascal; afirma, contundente, que escribir una novela es habitar en otra dimensión; se refiere al miedo a fracasar, a equivocarse, cuando el escritor empieza una nueva novela. El magnífico volumen de ensayos concluye con “Una teoría personal de la literatura”.

Adolfo García Ortega, Fantasmas del escritor, Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2018, 240 pp.

***

• Divulgación científica

La pasión del científico se alimenta de las conexiones

Universo. La historia más grande jamás contada es el relato general de todas las cosas: las estrellas, la gravedad, los átomos, la luz, el tiempo, el Higgs y la diversidad de la vida. Gerardo Herrera Corral, colaborador del Centro Europeo de Investigaciones Nucleares, donde se investiga el origen de la materia, cuenta una historia que inició hace 13,800 millones de años con un destello y termina con un “espejo” —la conciencia—, en el cual el universo se observa a sí mismo y se aprecia como un misterio. Herrera Corral, quien desde 1994 colabora en el experimento ALICE, propone un viaje en reversa, un camino de causas y efectos que se detiene en momentos importantes del desarrollo cósmico, y “avanza hacia el pasado”. De la conciencia a la vida; de ahí al carbono y su geometría; luego a las estrellas, “que deben morir para que lo demás exista”; posteriormente el plasma del que surgieron los átomos ligeros y sus componentes elementales, y, antes del Big Bang, se analiza la inflación cósmica. “La obsesión de los científicos por un pequeño fragmento de la realidad está siempre relacionada con la visión de un universo inmenso, majestuoso y fascinante. La pasión del científico se alimenta de la conexión que ve y establece entre su trabajo y el paisaje entero. La belleza singular del detalle que lo ocupa proviene del vínculo de ese pormenor con algo más grande”, afirma el científico mexicano.

Gerardo Herrera Corral, Universo. La historia más grande jamás contada, Ciudad de México, Taurus, 2018, 208 pp.

***

• Teoría literaria

Filosofía, sociología y literatura

Teoría de la novela, publicado por vez primera en 1916, es la culminación de un pensamiento estético aplicado a la literatura. En el libro, György Lukács (1885-1971) exploró la esencia de la novela como un género literario que se conformó de manera moderna y estableció un vínculo del que surgen las particularidades de la narrativa contemporánea. El teórico parte de un análisis hegeliano de las formas griegas de la poesía épica y la tragedia. Filosofía, sociología y literatura convergen en el pensamiento de Lukács. Según el propio autor, Teoría de la novela es un representante de las “ciencias del espíritu”, y “no indica ningún rumbo más allá de sus limitaciones metodológicas. Aun así, su éxito (Thomas Mann y Max Weber fueron de los que dieron el visto bueno al libro) no se debe a la mera casualidad. Aunque limitado a las concepciones de las ‘ciencias del espíritu’, el libro logra señalar nuevas características que adquirirían relevancia a la luz de futuras elaboraciones”. La estela de sus ideas resulta una influencia casi obligatoria.

György Lukács, Teoría de la novela, Ciudad de México, Debolsillo, 2018, 192 pp.

Leer completo
Un volumen que incluye dos reveladores ensayos sobre Rilke, el registro personal de una escritora estadounidense que despliega un abanico de inquietudes, una intrigante novela de venganza, la prosa completa de una poeta argentina y la recuperación de un clásico de 1719 son las recomendaciones de novedades de nexos en esta entrega.

• Ensayo

Una misión poética a la vida humana

Las Elegías de Duino, de  Rainer Maria Rilke (Praga, 1875-Montreux, 1926), es una de las cumbres de la poesía del siglo XX. Publicado en Insel-Verlag de Leipzig en 1923, se trata de un universo en el que están en permanentemente tensión la vida y la muerte y la relación del hombre con el mundo.

“La vocación poética de Rilke es la respuesta al silencio que el lenguaje alberga”, se lee en La Novena Elegía. Lo decible y lo indecible en Rilke. Uno de los poetas mayores en lengua alemana es estudiado por un doctor en Letras Modernas por la Universidad de Bolonia y por otro en Filosofía por la Albert-Ludwigs-Universität, Freiburg im Breisgau. José Manuel Cuesta Abad escribió “La palabra más efímera” y Amador Vega es autor de “Lógica del silencio”, los dos textos que integran el libro.

Los doctores emprendieron la ardua tarea de interpretación de las Elegías de Duino. Los une la certidumbre de que Rainer Maria Rilke es uno de los últimos grandes poetas de la tradición de Occidente. “Lo es en la medida en que no renunció nunca a pensar poéticamente su propia vocación como un destino ligado de raíz al de lo humano bajo el signo de unos tiempos en extremo críticos.”

Cuesta Abad y Vega aseveran que poesía y espiritualidad se compenetran en la obra. Es en la “Novena Elegía” donde se encuentra la más perfecta expresión de lo que Rilke piensa como la misión poética. Las dos interpretaciones otorgan una notabilidad trascendental a las ideas sobre la vocación poética y el destino de lo humano que Rilke elabora en la “Novena Elegía”. Para el poeta el alma humana es habitada por el desconcierto y la anomalía de la modernidad.

Los ensayistas dicen que entre las muchas traducciones al castellano de esta elegía destacan por su belleza poética y por su precisión, respectivamente, entre otras, las de José María Valverde (Rainer Maria Rilke, Elegías de Duino, Lumen, Barcelona, 1980) y Eustaquio Barjau (Elegías de Duino y Sonetos a Orfeo, Cátedra, Madrid, 1990).

“Las Elegías de Duino son tal vez el último himno que atribuye una misión poética a la vida humana”, es una de las conclusiones del magnífico volumen, pieza precisa e indispensable en los estudios rilkeanos.

José Manuel Cuesta Abad y Amador Vega, La Novena Elegía. Lo decible y lo indecible en Rilke, Madrid, Siruela, 2018, 220 pp.

***

• Registro personal

Abres un libro y una voz habla

La vocación de Marilynne Robinson (Sandpoint, Idaho, 1943) se reveló de manera precoz: “Cuando era niña leía libros. Mis lecturas no eran indiscriminadas. Prefería libros viejos, gruesos y duros. Hacía listas de vocabulario”. La autora de las aclamadas novelas Vida hogareña, Gilead, En casa y Lila autorizó a Galaxia Gutenberg la publicación de Cuando era niña me gustaba leer, admirable registro personal que incluye textos pertenecientes a When I Was a Child I Read Books (Cuando era niña leía libros) y The Givenness of Things (La entrega de las cosas).

La escritora estadounidense —miembro de la American Academy of Arts and Sciences— expone su visión del debate entre la ciencia y la religión (su “cristología es decadente”), recuerda las noches de insomnio cuando repasaba el estado de su cultura, asevera que es tan verdad en la economía como en la poesía que si no se conserva ninguna relación con la experiencia humana “no son más que tonterías y clichés”, se asume como calvinista por la ética de trabajo de Calvino, aborda el dominio cultural del latín y explora el humanismo como la gloria específica del Renacimiento. Destaca de Poe el “oscuro resplandor de su mente, y la soledad total, palpable, casi alucinatoria de todo”. También demuestra su interés en el pensamiento actual sobre la naturaleza y función del cerebro humano. En el abanico de inquietudes destacan su exploración del pensamiento sobre la “buena sociedad” y su visión de lo deseable para la vida en comunidad.

Robinson es autora de frases mordaces que alcanzan la potencia del aforismo: “La historia humana es en buena parte absurda”, “Durante siglos, Shakespeare ha sido un contribuyente fiable e importante al producto nacional bruto británico”. Y pondera su experiencia como lectora. Comparte una bella definición de la lectura: “Abres un libro y una voz habla. Un mundo, más o menos ajeno o acogedor, emerge para enriquecer el almacén de un lector con hipótesis sobre cómo entender la vida”.

Marilynne Robinson, Cuando era niña me gustaba leer, traducción de Vicente Campos, Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2018, 200 pp.

***

• Novela

La venganza es categórica, hermosa, abismal

La primera característica de la venganza es la codificación y la ritualización de las etapas que puntúan su desarrollo, afirman Pierre Bonte y Michael Izard. La tesis de ambos etnólogos y antropólogos funciona en El oficio de la venganza de L. M. Oliveira.

En la intrigante y espléndida novela, Aristóteles Lozano, crítico literario, se revela como un personaje que se reconcilia consigo mismo, permitiéndose relacionarse adecuadamente con Julieta, su pareja. Su vida se transforma después de la aparición de Cristóbal San Juan, un bribón en busca de cierto misticismo que transforma la situación hasta escapar con Julieta. Evidentemente Aristóteles no se queda con los brazos cruzados. Atravesará el desierto de sí mismo y conocerá personajes que apuntan a las terribles acciones de Cristóbal.

Antes de la manipulación de la violencia, los conflictos y el ciclo de venganza, el lector encontrará sátiras del “mundillo literario”, reflexiones detonadas por múltiples lecturas —entre ellas, Moby-Dick—, una indagación de los vínculos entre crítica, poesía y narrativa, recuerdos del consumo de MDMA y disertaciones sobre el amor.

“La venganza solo es dulce cuando desarma al otro. Eso la distingue de una vulgar revancha, de un desquite cualquiera. La venganza es categórica, hermosa, abismal, en ella se te va la vida”, escribió L. M. Oliveira.

L. M. Oliveira, El oficio de la venganza, Ciudad de México, Alfaguara, 2018, 272 pp.

***

• Varia invención

El laboratorio de la escritura

La poesía, un supuesto suicidio y varias depresiones caracterizaron la figura de Alejandra Pizarnik (Buenos Aires, 1936-1972). Prosa completa es un ejemplo poco conocido de la exquisita pluma de la escritora argentina. La recopilación de toda la obra prosística de Pizarnik incluye relatos, ensayos, piezas de teatro, reportajes, artículos, prólogos y argumentos humorísticos. Se perciben, en diversos textos, las correspondencias entra la prosa y la obra poética de la autora.

El resultado es excepcional. El volumen contiene, entre múltiples textos, una nota sobre un cuento de Julio Cortázar, pasajes de Michaux, la relectura de Nadja de André Breton, una reflexión sobre André Pieyre de Mandiargues —a quien conoció personalmente—, un texto sobre Ricardo Molinari, apuntes sobre el humor de Borges y Bioy Casares y un reportaje que incluye ocho preguntas a escritoras, actrices, mujeres de ciencia, de las artes, del trabajo social y del periodismo.

“Aquí estamos en el laboratorio mismo de su escritura”, se lee en el prólogo de Ana Nuño. El libro demuestra que Pizarnik buscó exaltar los poderes del lenguaje. Éste es —y no la muerte, la locura o el suicidio— el gran motor de su obra, concluye Nuño. “¿Se cierra una gruta? ¿Llega para ella una extraña noche de fulgores que decide guardar celosamente? ¿Se cierra un paisaje? ¿Qué gesto palpita en la decisión de una clausura? ¿Quién inventó la tumba como símbolo y realidad de lo que es obvio?”, se cuestionó Pizarnik.

Alejandra Pizarnik, Prosa completa, edición a cargo de Ana Becciu, prólogo de Ana Nuño, Ciudad de México, Debolsillo, 2018, 320 pp.

***

• Clásico

El malestar del náufrago

Penguin Clásicos se dio a la tarea de emular en nuestra lengua su mítica colección. Llega el turno de Robinson Crusoe de Daniel Defoe. Publicada en 1719, es la primera de las grandes novelas inglesas.

El libro incluye una cronología pormenorizada y una introducción a cargo de John Richetti, catedrático emérito A. M. Rosenthal de lengua inglesa en la Universidad de Pensilvania. La traducción de Julio Cortázar aporta su meritoria interpretación como escritor.

En el núcleo central de Robinson Crusoe —el personaje solo en la isla— se representa el malestar del náufrago. El método de la descripción empírica desnuda, dice J. M. Coetzee, funciona maravillosamente.

Daniel Defoe, Robinson Crusoe, traducción de Julio Cortázar, Ciudad de México, Penguin Clásicos, 2018, 608 pp.

Leer completo

Abogado, activista político de posición pacifista y, tras casi tres décadas en prisión, el primer presidente negro de la República de Sudáfrica, Nelson Mandela (Mvezo, Unión Sudafricana, 1918-Johannesburgo, Sudáfrica, 2013) es motivo de celebración. Conmemoramos, en su centenario, su lucha persistente por la justicia y por una sociedad igualitaria para todos los sudafricanos con la publicación de cuatro misivas incluidas en Cartas desde la prisión (edición de Sahm Venter, prólogo de Zamaswazi Dlamini-Mandela, Malpaso, 2018).

El volumen resulta el testimonio de los 27 años que estuvo en cautiverio. Revela cómo la comunicación con el mundo exterior le dio fuerzas durante su reclusión y cuánto anhelaba recibir y enviar misivas. El epistolario muestra tiempos lóbregos de la historia de Sudáfrica en los que quienes luchaban contra el sistema gubernamental del apartheid, establecido para oprimir a una raza entera, sufrían castigos terribles. Para su nieto Zamaswazi Dlamini-Mandela, autor del prólogo, “Lo más desgarrador es el optimismo nostálgico que se percibe en muchas de las cartas”. En las misivas seleccionadas aparece el Mandela padre, esposo y tío.


***

A Olive Nomfundo Mandela, su sobrina.

Señorita Nomfundo Mandela
8115 Orlando Oeste
Johannesburgo

8 de septiembre de 1969

Mi querida mtshana1:

Me quedé horrorizado cuando supe que tú, una niña, una muchachita, has estado viviendo solita durante los últimos cuatro meses en una ciudad tan dura y cruel como Johannesburgo, expuesta a todo tipo de peligros; y que quienes se llevaron de su casa a tu tita2 ni siquiera tomaron la más simple y razonable de las precauciones para asegurarse de que, como mínimo, estarías a salvo y dispondrías de alguna persona adulta que se hiciera cargo de ti y de la casa.3 Cómo ibas a obtener comida, comprar ropa y jabón, ir y volver de casa a la escuela, pagar la cuota escolar y los libros, y todas esas cosas que una chiquilla de tu edad necesita… es algo que esa gente no consideró su problema. Puedo imaginarme muy bien lo duras y difíciles que son ahora las cosas para ti. Tareas domésticas como cocinar, limpiar la casa y sacar el polvo al porche de la entrada debes hacerlas tú sola, y eso no te debe de dejar casi tiempo para ocuparte de tus tareas escolares. Añádele a esto la presión de tantas horas de soledad, la incertidumbre de no saber cuándo regresará tu tita a casa y el miedo a lo desconocido. Quizá algunos días te despiertes por la mañana para ir a la escuela sin haber comido nada, o sin haber bebido té, porque no tienes dinero para comprar carne, leche, huevos, pan, azúcar, mantequilla, harina de maíz, carbón o parafina.

Es posible que, más de una vez, te hayas quedado sentada largo rato preguntándote por qué eres tan desgraciada, comparándote con los niños felices y bien alimentados con los que te encuentras en la escuela y en Soweto, niños que viven con sus padres, que están siempre llenos de risas, que no han sufrido un solo día en toda su vida y que no tienen ninguno de los problemas que ahora te preocupan. Puede ser que a veces dudes de si alguna vez nos volverás a ver a tu tita y a mí, y te debe de resultar difícil entender cómo puede existir tanto sufrimiento en el mundo cristiano del siglo XX. Ha habido momentos en mi vida en que, a pesar de mi mucha edad, yo también he sentido esas dudas y dificultades. La poquita educación que tengo me permite seguir con verdadero interés el progreso que ha hecho el hombre en su millón de años de historia sobre la Tierra, evolucionando desde el salvaje retrógrado y supersticioso hasta el individuo culto que se supone que es hoy en día. Y aun así, las crueles vivencias que tú y otros miembros de la familia habéis soportado, y el sufrimiento y miseria que han provocado, hacen que me pregunte si es correcto hablar de ningún ser humano como un ser cristiano o civilizado. Hoy eres una huérfana que vive la mayor parte del día sumida en la soledad, la tristeza y el miedo porque tu tita y yo, que estamos vivos y coleando, y que te habríamos dado las oportunidades que te mereces, hemos sido encarcelados por otros seres humanos, por nuestros propios compatriotas, que, como verdaderos cristianos y seres civilizados, deberían tratarnos con amor y con bondad. Nos apresaron y nos metieron en la cárcel no porque hayamos matado, robado o cometido ningún otro crimen terrible, sino porque defendemos la verdad, la justicia, el honor y nuestros principios, y porque nunca aceptaremos que ningún ser humano sea superior a nosotros. Si tanto yo como tu tía Nobandla debiéramos pasar nuestra vida entera aquí encerrados y no pudiéramos verte nunca jamás, si nunca más tuviéramos la oportunidad de mandarte a la universidad como habíamos deseado o de pagarte una boda decente cuando llegara el momento de casarte o de ayudarte a construir tu propio hogar… entonces, querida mtshana, sabrás como mínimo nuestra verdadera historia. No será porque no os quisiéramos a ti, a Kgatho, Maki, Zeni y Zindzi, o porque no fuéramos conscientes de nuestros deberes como padres. Será porque os queremos tanto que no podíamos permitir que en vuestro propio país os fueran negados los derechos y las oportunidades de que han disfrutado durante siglos los seres humanos en otros lugares. Esta es la razón que explica por qué somos prisioneros, por qué estamos tan lejos de casa y por qué ahora te encuentras sola en el número 8115 de Orlando Oeste.

Sean cuales sean las dificultades a las que te enfrentes ahora, mtshana, no te desalientes y no abandones tus estudios. Aunque estemos en la cárcel, haremos todo lo posible para que sigas en la escuela y llegues a la universidad. Asegúrate de aprobar a finales de año. Aunque estés pasando por grandes dificultades en el momento presente, no te morirás de hambre o de soledad. Sisi Tellie, el tío Marsh y la tía Niki siempre estarán dispuestos a ayudarte. Además, tenemos amigos, como la tía Gladys,4 en quien puedes confiar cuando necesites consejo o asistencia. Un día regresaremos a casa y tú, como hacen los demás niños de tu escuela y de Soweto, vivirás feliz con nosotros. Ya se habrán acabado tu soledad, tu miseria y tu miedo a lo desconocido, y se habrán terminado los peligros a los que ahora estás expuesta. Deberás esforzarte menos de lo que haces ahora, comerás mejor y podrás reír de puro placer. Mientras tanto, queremos que sepas que estamos muy orgullosos de tenerte como nuestra mtshana, una chica tan lista y valiente como tú, y nada nos gustaría tanto como saber que has aprobado los exámenes.

Mi amor y mis más afectuosos saludos a Kgatho, Maki, Zeni, Zindzi, Matsobiyane,5 y a Sisi Tellie, el tío Marsh, la tía Niki y a la tía Gladys.

¡Suerte! Mucho, mucho amor, mtshana.

Tu Malume

***

Señora Nobandla Mandela [su mujer]
A través de la Dirección de Prisiones
Pretoria

19 de agosto de 1976

Dadewethu:

Ayer justo acababa de escribirte y contarte mi situación en cuanto a los estudios y de hacerte un breve repaso a las declaraciones que había hecho sobre las restricciones que te habían impuesto previamente, así como sobre Msuthu, cuando me enteré a través del director que te habían arrestado, pero no me dio más información que esa.

Hasta ahora no sé ni cuándo ni dónde estabas cuando te pillaron, ni la ley por la cual te mantienen bajo custodia, dónde te retienen y los cargos, si es que los hay, que se te imputan. Lo que sí sé ahora es que el breve lapso de [libertad] que has disfrutado durante solo diez meses en estos trece años ha sido un abrir y cerrar de ojos, apenas dos meses antes de tu cumpleaños; desaparecida de nuevo en 1976, menos de un cuarto de siglo para el año 2000, al que estoy seguro que llegarás con vida. Por mi parte, le he pedido al director de Prisiones que me dé información sobre tu arresto.

En mi carta del 1 de agosto, que dudo que recibieras, te agradecía de corazón que me acompañaras en mi cumpleaños e intenté seducirte para que bajaras a verme, recordándote que el 25 y el 26 de septiembre, igual que el 17 y 18 de julio,6 caerían en sábado y domingo, y tenía la vaga esperanza de que mordieras el anzuelo, puesto que dispones de fondos. Ahora sé que eso no es posible. Aun así, y especialmente por eso, sigue siendo un día que espero con entusiasmo, como si todavía fueras a venir. Para mí, es un día que valoro y venero mucho más que todos los demás días de la historia de este mundo. Me voy a acordar más de ti de lo que me sacudiste ese 10 de marzo.7

Siempre me ha dado mucha satisfacción y placer escribirte. Sinceramente, no tengo ni idea de si recibirás esta carta en particular, ni las del 18 de julio, 1 y 18 de agosto; y si es que las recibes, cuándo será. A pesar de todo, el acto de escribirte en este preciso instante me libra de todas las tensiones e impurezas de mis sentimientos y pensamientos. Es el único momento en el que siento de verdad que algún día será posible para la humanidad del futuro llegar a producir santos, verdaderamente íntegros y venerables, inspirados en todo lo que hagan por un amor genuino a la humanidad y que servirán a todos los seres humanos con magnanimidad. Desde ayer me siento más cercano y más orgulloso de ti que nunca, y estoy seguro de que las chicas sienten lo mismo.

No me hago falsas ilusiones, mi querida mamá, conozco perfectamente los espantosos horrores que has sufrido en los últimos catorce años y los espeluznantes relatos que circulan repetidamente sobre ti y que habrían aniquilado completamente a cualquier otra mujer. ¿Crees que me he olvidado del año 1963-1964, del 13 de mayo y de los dieciocho meses que siguieron, octubre de 1970 en particular, del mes de abril de 1975 al mes pasado, los telegramas venenosos, los informes, algunos enviados como anónimos y otros de gente bienintencionada que conocemos los dos, todos llenos de información alarmante y repulsiva?8

Ha sido una experiencia muy provechosa para mí observar que organizaciones poderosas y personas bien posicionadas conspiraban con el propósito de destruir a una mujer prácticamente viuda; que toda esta gente puede llegar a caer tan bajo como para traer hasta mí toda suerte de detalles calculados para desdibujar la clara imagen que tengo de mi más maravillosa amiga en la vida; todo esto es algo que me desconcierta por completo. Mi único consuelo ha sido siempre que has conservado la calma, has mantenido a la familia bien unida y optimista, y nos has hecho tan felices como le permitían las circunstancias a una mujer que ha vivido bajo una extrema y persistente presión desde todas direcciones. Por supuesto, mi querida mamá, solo somos humanos: Zeni, Zindzi y yo quisiéramos que todos te llenaran de alabanzas todo el tiempo, igual que a la dama que se levantó del Valle del Caledon en 1820. Cuanto más te calumnian, más apegado a ti me siento. Esta no es la clase de cosas que deberíamos mencionarnos en nuestra correspondencia. Pero vivimos separados 1,600 kilómetros el uno del otro, apenas nos vemos y cuando lo hacemos es por poco tiempo; y con toda esa agitación revoloteando alrededor de tus oídos quizá te preguntes hasta lo que piensa Madiba. Solo por eso creo que debería, a pesar de todo, darte a entender que TE QUIERO A CADA INSTANTE.

La fuerza de mi cariño y la creciente admiración que siento por ti, Mhlope, llevan las situaciones a un punto muerto. La preocupación y la adoración se entremezclan con frecuencia, y a veces no estoy seguro de cuál es la emoción dominante. Tu salud, la añoranza intensa y la ansiedad que sientes por las chicas; las muchas horas, meses e incluso años viviendo sola, para alguien que adora estar al aire libre y los cálidos rayos de sol con los que se crio, alguien a quien le encanta tener compañía y que sabe reírse a carcajadas tan bien, alguien que ha perdido un buen trabajo; la oportunidad de hacer un examen en la universidad por el que se ha gastado tanto dinero y se ha invertido tanto esfuerzo, energía y precioso tiempo; la incertidumbre de cuándo te volveré a ver… todo esto me pesa en el corazón. Sobre el por qué te adoro justo en este preciso instante, lo sabes perfectamente. ¿Todavía te acuerdas de la primera vez que me dirigí a ti como dadewethu y por qué me he aferrado de forma testaruda a este saludo todos estos años? Sí, sí que lo sabes, Ngutyana. Tu optimismo y tu maravillosa sonrisa me han armado de más valor que todos los célebres clásicos de este mundo. Eres mi amor y, en momentos como estos, lo sensato es hablar con sinceridad y franqueza. Aunque no puedo estar seguro, solo me cabe esperar que estas dos cartas te lleguen como deben y en las condiciones en las que las he escrito.

Estoy escribiendo a las chicas para tranquilizarlas y asegurarles que ahora eres una veterana que sabe cuidar de sí misma, y para desearles que tengan buena suerte en los exámenes. Tengo entendido que Zeni y Bahle todavía salen juntos, pero que Zeni ha roto con el pobre Fidza y que ha encontrado una nueva veta de oro en Mafuta, de quien dice que me contarás muchas cosas. No sé con quién sugerir que se vayan a pasar las vacaciones de diciembre durante tu ausencia. Por supuesto, están Kgatho y Rennie, la siempre voluntariosa Fatu,9 Niki y Bantu. Pero esperaré hasta que me haya formado una idea más clara de la situación antes de hacer sugerencias definitivas. ¿A quién dejaste con las niñas? Me dijiste el nombre de la madre de Zizwe, pero ahora lo he olvidado. También les pediré a Ntatho y Sally que vayan a visitarte si pueden conseguir los permisos y que se hagan cargo de la casa y las niñas. El 1 de agosto escribí a tu hermana Connie una carta de pésame10 y te pedí que se la reenviaras. Ahora le pediré a Rennie que lo haga. Con devoción,

Dalibunga

¡TE QUIERO A CADA INSTANTE!

[El original está en xhosa.]

***

A Zindzi Mandela, su hija menor

Señorita Zindzi Mantu Mandela
802 Phathakahle Location
Oficina de Correos de Brandfort

26 de noviembre de 1978

Mi niña Zindzi:

No me dices si recibiste o no mi carta del 30 de julio. Entre otras cosas, te pedí que me dijeras el cumpleaños de Oupa11, para que yo también pueda felicitarlo cuando corresponda. Por favor, confirma que la has recibido y dame la información que te pido.

También recibí una carta de Zeni, quizá la mejor que haya recibido de ella en mucho tiempo, informativa y redactada con cuidado. Para cualquiera que haya observado su desarrollo desde la distancia como he hecho yo, sus cartas, especialmente desde el año pasado, mostraban que su vocabulario y su habilidad para expresarse se habían resentido un poco. Pero su última carta me demuestra que vuelve a recuperarse y eso me pone muy contento.

Me alegra mucho que hayas decidido seguir el consejo de mamá y vayas al convento para preparar tus exámenes. Ya os he mandado a ti y a Oupa mis más sinceras felicitaciones. Lo vuelvo a decir: que tengáis mucha suerte. Estoy convencido de que os saldrá todo bien.

En Roma solía haber una hermana llamada Elizabeth Thys, de Griquatown. Le pedí a mamá una vez que buscara su dirección actual para poder transmitirle mis condolencias por la muerte de su hermana Sanna, del famoso Blue Lagoon, en la calle Von Wielligh, Johannesburgo. Sanna ayudó a muchos estudiantes sudafricanos sufragando sus gastos y ofreciendo comida. Me supo muy mal que ni yo ni mamá pudiéramos asistir a su entierro. Poder escribir a Elizabeth (Tukkie, como la llamábamos) será de algún consuelo. Mamá la conoce bien.

Me alegró mucho oír que habías conocido a Lady Eleanor12 y que habíais estado hablando de tu educación. Espero que pudieras ir a Johannesburgo el 13 y 14 de noviembre para ver a sir Robert13 y rematar los asuntos que conciernen a la familia. A los Birley les encantará saber que, como mínimo, no te han perdido; que terminarás aterrizando en Gran Bretaña. Estudiar en Gran Bretaña te dará unas ventajas inmensas y espero de veras que aproveches al máximo esta oportunidad. Ya tendremos ocasión de discutir cómo conseguir el pasaporte. Mientras tanto, por favor, recuérdaselo a mamá la próxima vez que baje.

Los sueños extraños que tienes a veces no son ningún fenómeno raro. Has pasado tu infancia en un hogar con un ambiente muy duro. El estrés de ese tipo de vida te ha afectado, naturalmente. Nunca olvido que apenas tenías tres meses de vida cuando tuve que irme de casa y dejaros a ti, a Zeni y a mamá.

Aunque te vi a menudo durante los dieciocho meses que siguieron. Desde agosto de 1962 hasta hace tres años, cuando empezaste a poder bajar a visitarme, nos hemos echado mucho de menos. Me aterrorizo solo de pensar por lo que llegaste a pasar de niña. Pero lo más importante, cariño, es que has afrontado bien el desafío; estás viva. Ahora mismo te encuentras en un cruce de caminos donde la visibilidad es tan buena que puedes ver con claridad el vasto terreno frente a tus ojos y el horizonte a la distancia. A pesar de todas nuestras dificultades, mamá ha conseguido hacer de Zeni y de ti unas niñas inteligentes, fuertes, cariñosas y amigables. Eso es lo que debería dominar tus pensamientos e influir en tus actos. Actualmente, como en el pasado, mamá está atravesando un momento muy difícil. Pero esa maravillosa pondo14 es una roca y puede cuidarse ella misma. Por favor, tómate las cosas con calma, cariño mío. Todo va a salir bien al final.

No deberías preocuparte por nada del mundo con el tema de las premoniciones. En tu caso particular, todo lo que significa es que tienes una mayor habilidad que la común para prever lo que pasará. No hay nada mágico en esto. Lo que ciertamente sería incorrecto sería que creyeras que estos poderes te han sido concedidos por alguna entidad sobrenatural; o que algunos acontecimientos a tu alrededor tienen un sentido oculto más allá del alcance de la ciencia.

Por ponerte un ejemplo, no hay nada particularmente extraño en tu sueño sobre el tesoro escondido en Bizana.15 Mi ausencia del hogar ha provocado que te sientas insegura en muchos aspectos, económicamente también. A ti te gustaría vivir en una casa espaciosa, comer y vestir bien. El abuelo C. K.16 era un hombre acaudalado que os tenía un gran cariño a ti, a Zeni y a tu madre. Ha dejado tras de sí un gran patrimonio y, desde su muerte, se ha hablado mucho de su herencia.

En el ambiente doméstico en el que te has criado, sería muy natural que te sintieras muy implicada en este asunto, incluso de manera inconsciente. La señora Ngakane era una antigua amiga de la familia, tu abuela. No es nada extraño que en tu sueño ella sea el instrumento para consumar una de tus mayores ambiciones en la vida; a saber, la seguridad económica.

A los incidentes de la tortuga y del pájaro herido también se les puede dar una explicación científica. La tortuga es un animal manso y eso la convierte en una buena mascota. Quizá se escapó de su propietario o estaba muy acostumbrada al contacto humano. De igual manera, tal vez el pájaro estaba domesticado y, perseguido por un halcón o forzado por sus heridas, aterrizó en tus brazos. Estarás a salvo si siempre intentas encontrar una explicación científica para todo lo que ocurre, incluso si terminas llegando a la conclusión equivocada. ¿Tiene sentido lo que digo o suena como lo que diría ou toppie del bundu?17

Por favor, intenta presionar a Zeni y Muzi para que se trasladen de una vez18 antes que envejezcan más. Te echo muchísimo de menos y tengo muchas ganas de verte. Mucho, mucho amor y un millón de besos. Con cariño,

Tata

Posdata: Dales recuerdos de mi parte a la madre superiora y a su personal. Mamá y yo les estamos muy en deuda por brindarte la oportunidad de estudiar con tranquilidad. Quizá algún día podamos darles las gracias cara a cara.

Tata

***

A Nandi Mandela,19 su nieta

Señorita Nandi Mandela
718 Tugwell Hall, UCT
Rondebosch, 7700

17 de agosto de 1987

Mi querida mzukulu:

Disfruté muchísimo de nuestra última visita y es una pena que cada encuentro dure apenas cuarenta minutos. Todavía es más desafortunado el hecho de que quizá no podamos volver a vernos hasta principios del año que viene, por el número limitado de visitas que me quedan. Pero puede ser que tenga una visita extra hacia finales de año y la podamos usar. Por lo tanto, te sugiero que vuelvas a llamar, pongamos, hacia la última semana de octubre para saber si podríais venir tú o Thumeka.20 Recuerda que te quiero y que para mí siempre es un día maravilloso cuando te veo entrar por la puerta de la sala de visitas.

Como te señalaba en nuestra última visita, un 43 por ciento y un 44 por ciento en Economía y Contabilidad, respectivamente, teniendo en cuenta todas tus circunstancias y que este es tu primer año, no es de ninguna manera un mal resultado. Estoy absolutamente convencido de que si trabajas con más ahínco durante los próximos dos meses podrás superar algunas de tus dificultades, como mínimo, y mejorarás tu rendimiento general.

Zindzi debería haber venido el 5 de agosto, pero nunca apareció. Espero sinceramente que lo haga algún día de estos. ¿Le has escrito a Mandla?21 Dile a Mamphela22 que correspondo enteramente los sentimientos que te expresó y que tengo muchas ganas de verla algún día. Mientras tanto, le mando mis cariñosos saludos y mejores deseos.

Debes contarme un poco más sobre tu novio. Hasta tu última visita no sabía que también acudía a la Universidad de Ciudad del Cabo. Todo lo que me comentaste hace un año o dos es que estaba trabajando en Umtata y estudiaba en la Univerisdad de Sudáfrica.

Mis entrañables saludos para Herbert23 y Nono24 y para tu compañera de habitación Pearl Ralei.

¡Mucho, mucho amor y un millón de besos, cielo!

Con mucho cariño,

Khulu

***

Traducción de  Júlia Ibarz.


1 “Sobrina” en xhosa.

2 Winnie Mandela.

3 Olive Nomfundo Mandela era sobrina de Mandela, hija de su hermana Notancu; vivió en casa de Mandela, en el 8115 de Orlando Oeste, durante mucho tiempo y se quedó completamente sola cuando arrestaron a Winnie.

4 Tía de Winnie Mandela.

5 Nieta de una prima de Mandela.

6 Se está refiriendo a sus respectivos cumpleaños: el 26 de septiembre, para Winnie Mandela, y el 18 de julio, para Nelson Mandela.

7 La fecha de su primera cita.

8 Mandela alude tal vez a estos hechos en El largo camino hacia la libertad: “Yo conocía algunos de los rumores más repugnantes porque cuando volvía de la cantera me encontraba a menudo con recortes de periódico sobre Winnie que los guardias habían dejado de incógnito encima de mi cama” y “tuve conocimiento por un recorte de prensa de que un agente dela policía secreta se había colado en nuestra casa de Orlando mientras Winnie se estaba vistiendo y que ella reaccionó con violencia sacándolo a empujones de su cuarto”.

9 Fatima Meer.

10 Probablemente una carta de pésame dirigida a Connie Njongwe por la muerte de su marido, el doctor James Njongwe.

11 Oupa Seakamela, el compañero de Zindzi.

12 Lady Elinor Birley.

13 Sir Robert Birley.

14 Los pondo o mpondo son un pueblo bantú del Cabo Oriental. (N. de la T.)

15 El pueblo natal de Winnie Mandela.

16 Columbus Kokani Madikizela, padre de Winnie Mandela.

17 “Viejo de campo” en afrikáans.

18 Zenani y su marido se iban a mudar a Estados Unidos.

19 Hija menor de Thembi, su difunto primogénito.

20 La hija de K. D. Matanzima.

21 Mandla Mandela, hijo de Makgatho Mandela y Rose Rayne Mandela.

22 Mamphela Ramphele.

23 Herbert Vilakazi, profesor de Sociología.

24 Noni Vilakazi. Parece que Mandela se equivocó al escribir el nombre.

Leer completo