En enero de 2014 el gobernador del Estado de Puebla, Rafael Moreno Valle, anunció el inicio de un ambicioso proyecto para un nuevo museo en la Ciudad de Puebla. Las informaciones esenciales no tardaron en ser reveladas, el museo llevaría el nombre de Museo Internacional Barroco (MIB) y estaría ubicado en una zona relativamente joven y periférica sobre la Vía Atlixcáyotl. La apertura al público estaba planeada para comienzos de 2016, y ese día finalmente llegó esta semana.

Muy pronto en la prensa se publicaron los renders arquitectónicos del edificio, cuya construcción comenzó también en enero. El edificio ha sido una de las ventajas más destacadas, y ésta parece guiar el proyecto entero pues se trata de una obra del arquitecto superestrella Toyo Ito (Premio Pritzker en 2013). La cantidad de dinero invertida en este proyecto es también impresionante y publicada con orgullo por el gobierno del estado: cerca de 7mil millones de pesos, es decir 160% más caro que el Museo Guggenheim de Bilbao. Estas informaciones fueron rápidamente compartidas en los periódicos locales, nacionales y en Internet. En cambio, de la información sobre la colección de arte barroco que el nombre del museo nos dejaría suponer o sobre el proyecto científico museológico, nada es publicado.

Puebla se trata de una ciudad fundada ex nihilo por y para los españoles en 1531 estratégicamente entre el Puerto de Veracruz y la Capital. Varios estilos arquitectónicos coexisten en el casco antiguo de la ciudad, sin embargo es la arquitectura barroca, eclesiástica y civil, la que predomina. El Centro Histórico de Puebla está catalogado en el Patrimonio Mundial Cultural de la UNESCO desde 1987 y algunos de los criterios para esta distinción son de carácter urbanístico y arquitectónico. En el centro histórico existen todavía numerosos edificios de los siglos XVI y XVII. Edificaciones particularmente atractivas y diversas como son la Catedral, la Universidad, la Biblioteca Palafoxiana, las iglesias franciscanas, jesuitas y dominicanas, entre otras. Se encuentran también numerosos edificios públicos y privados con características únicas como la utilización de azulejos de Talavera para la ornamentación. Puebla ilustra un concepto estético completamente nuevo que mezcla los estilos europeos, venidos de España, Francia, Holanda, los mesoamericanos e incluso asiáticos, introducidos por las importaciones filipinas. Esta mezcla va a lograr crear un lenguaje particular en la arquitectura poblana.

La esencia artística del barroco mexicano, y en particular del barroco poblano, es innegable aún hoy en día. Si a esto agregamos la presencia de una gastronomía única (e igualmente inscrita en el Patrimonio Mundial Inmaterial de la UNESCO) que fusiona ingredientes y sabores también de forma “barroca”, no hay duda sobre la motivación de construir un museo consagrado exclusivamente al arte barroco en Puebla. Sin embargo, hay que analizar una larga lista de factores que cuestionan la necesidad de tal museo.

barroco-1

En verde: zona del Centro Histórico. En rojo: localización del MIB sobre la Vía Atlixcáyotl. Fuente: Google Maps.

¿Un ejemplo del Efecto Guggenheim?

Hay que comenzar por comparar el caso del MIB con las tendencias museísticas internacionales actuales. De acuerdo con el portavoz del proyecto, el gobernador Moreno Valle y no un futuro profesional del museo en cuestión, “hemos usado mucho el ejemplo de España”, del Guggenheim Bilbao específicamente. Este caso resulta poco adaptable al caso del MIB, en términos de justificación urbanística, ya que las características del Efecto Guggenheim consisten en regenerar la economía de una ciudad industrial decadente mediante un pretexto cultural tal como la construcción de un edificio icónico para atraer al turismo.1 Puebla, en cambio, ya posee una vida cultural y turística que de hecho es cada vez más intensa. Un museo en la periferia, para la cual el acceso en transporte público es pobre y conformado por una colección desconocida, no parece ser suficientemente interesante para intensificar o mejorar la oferta cultural frente al turismo internacional ni tampoco para generar cohesión entre la población local, como fue el caso de Bilbao.

¿Qué turista querría desplazarse en automóvil para ver un museo híper-contemporáneo con temática barroca, teniendo en el corazón mismo de la ciudad toda una oferta cultural y artística auténticamente barroca, mezclada además con otras épocas y estilos? “El Centro Histórico de Puebla dispone de todos los elementos necesarios para preservar su genius loci (espíritu del lugar)”.2 Es ahí a donde el turismo nacional e internacional debe seguir siendo estimulado.

Dos aspectos sí son efectivamente retomados del modelo Guggenheim. El primero es la inversión millonaria, financiera antes que cultural. Si hablamos del presupuesto, la situación del MIB es completamente sombría. El proyecto parece estar sumergido en la corrupción. 1,390mdp han sido declarados como provenientes de una inversión mixta entre gobierno Federal, Estatal y el sector privado3 sobre la cual no son específicos ni la proveniencia,  ni la distribución porcentual. Además, la licitación para convertirse en el organismo de tutela encargado de la construcción y del mantenimiento museográfico del MIB durante los próximos 23 años (a la cual participaron instituciones como Bank of America) fue finalmente atribuida a Grupo Higa.4 No es una novedad señalar que el gobernador hace licitaciones sin medida para trabajos públicos innecesarios o que al menos no son urgentes. El estadio de fútbol, los puentes y las autopistas, comparten todos la monumentalidad faraónica y la inutilidad del futuro MIB.

El segundo aspecto en el que se parece el proyecto del MIB al del Guggenheim es naturalmente la arquitectura monumental.

barroco-2

Render arquitectónico aéreo. Fuente: http://www.eluniversal.com.mx

La tensión entre arquitectura y arte

Este debate es bien conocido en el campo de la museología. Si bien es cierto que no se trata de una tendencia completamente nueva, pues ésta se remonta a los orígenes mismos de los grandes museos Reales y Nacionales, la discusión ha tomado un nuevo impulso en la arena internacional en las últimas décadas del siglo XX. Existe una tendencia de museos que poseen una arquitectura que opaca a su colección y objetivos científicos.

La elección de un arquitecto superestrella híper-contemporáneo se vuelve peligrosa en momento en que hablamos, no de un museo de arte moderno, como en el caso del Guggenheim Bilbao, sino de un museo que supuestamente rinde homenaje al arte barroco. ¿Cómo pueden responder de manera coherente unas salas white cube a las exigencias estéticas del arte barroco, lleno de color y con horror vacui (horror del vacío)?

Varios museos actuales son testigos de que una arquitectura contemporánea puede adaptarse más armoniosamente a edificios históricos y a colecciones no modernas ni contemporáneas, como es el caso tan cercano del Museo Amparo también en Puebla. Recientemente renovado en su propio sitio histórico en el centro de la ciudad, conserva una rica colección precolombina y colonial. Por otro lado, no todos los arquitectos superestrella internacionales se adhieren a la moda del gigantismo desmesurado producido para apantallar a las masas.

barroco-3

El museo Amparo luego de su renovación en 2009 por TEN Arquitectos. Fuente: http://www.arquine.com

Auto-expoliación del patrimonio artístico

Una importante tarea que tiene el proyecto del MIB es la de rellenar el vasto espacio arquitectónico y a falta de una colección propia, lo que se decidió fue expoliar las riquísimas colecciones de arte barroco consolidadas en el corazón de la ciudad. El Museo Amparo está protegido gracias a su organismo de tutela privado y la arquitectura por su naturaleza inmobiliaria, sin embargo, pequeñas instituciones como las iglesias o como el museo-casa Bello y González (el cual conservaba y exponía la rica colección de artes decorativas y bellas artes de un célebre hombre de negocios poblano desde los años 1940) han comenzado a ser arrebatadas. En el anonimato y el silencio, el Museo Bello y González fue vaciado poco a poco y cerrado definitivamente para la inauguración del MIB.5 A propósito, el director del futuro museo, Miguel Ángel Fernández Villar no ha podido hacer otra cosa que negar rotundamente los hechos.

Una de las justificaciones a las que se puede recurrir es la que defiende que trasladar los objetos de arte y las colecciones del tesoro de la Catedral, de las iglesias y de los pequeños museos al nuevo recinto del MIB, tiene la finalidad de ser mejor estudiados y valorizados. Pero, ¿cómo destruir una museografía original, en el ambiente de la casa del coleccionista, situada en el corazón barroco de la ciudad para transportarla a unas salas minimalistas, puede ayudar a estudiar mejor y comprender una colección? ¿Acaso con el presupuesto millonario del edificio del MIB no se hubieran podido iniciar múltiples proyectos de investigación y restauración? El término de auto-expoliación parece arriesgado, sin embargo resulta pertinente si consideramos que este asunto va totalmente en contra de los principios del ICOMOS (International Council of Monuments and Sites) o del Getty Conservation Institute, dos organismos internacionales de referencia para los cuales la conservación in situ es un marco privilegiado que permite a las obras conservar su valor testimonial e histórico.

Un programa museológico poco fundamentado

A esta colección improvisada de saqueos discretos hay que agregarle una serie de préstamos y comodatos planificados con los museos internacionales que poseen piezas barrocas. Préstamos bastante costosos para un estado en donde la deuda pública es mayor a 34 mil mdp.6

Por otro lado, a falta de un equipo científico definido, la tutela del MIB reunió en enero de 2014 a una “alianza barroca” conformada por diversos profesionales de la museología mundial que, durante dos días de conferencias, dieron su opinión sobre el proyecto.7 En el sitio web del MIB se puede ver el folleto de este evento.8 No es suficiente tener la opinión de expertos internacionales externos (pues naturalmente no trabajan para el MIB) para justificar un programa museológico coherente. Luego, en un segundo folleto se pueden leer tres breves párrafos sobre la “museología”. La idea central se basa en el empleo de hi-techs museográficas, tal como lo muestran las ilustraciones del mismo folleto. ¿Cuál podría ser el interés de una serie de salas con proyecciones 3D de las fachadas de los templos aún existentes y frecuentados por los feligreses en el centro de la ciudad de Puebla o de Cholula? Todo esto, mezclado con uno que otro objeto prestado y pagado por la contribución pública de un pueblo que aún tiene mucho por descubrir en los tesoros culturales que se conservan en su propia ciudad.

Hay que esperar entonces a que, después del costo exagerado y sospechoso, este edificio sea una propuesta cultural nueva para la ciudad,  y que sus salas, explanadas y lagos artificiales no serán tan rápidamente abandonados como fue el caso de anteriores proyectos museísticos de los gobernadores. Sin embargo, es difícil ser optimistas con este nuevo capricho del gobernador, que en vez de valorizar el patrimonio artístico poblano, lo recluye y lo descontextualiza en favor de la ambición financiera de unos cuantos, como parece ser. Del museo como institución que conserva, estudia y expone el patrimonio de una sociedad, pasamos a tener otro potencial elefante blanco en la Via Atlixcáyotl, sólo que éste decorado con el patrimonio artístico barroco de los poblanos. A menos que se logre fundamentar un verdadero discurso museal en los próximos años, el MIB va a funcionar hasta que el Gobernador se aburra de jugar al curador de arte o de pagar por préstamos millonarios a las futuras colaboraciones internacionales.

barroco-4

Render de una sala del MIB presentando dioramas. Fuente: folleto del sitio oficial http://barroco.mx

 


1 Esteban Iñaki, El efecto Guggenheim, del espacio basura al ornamento, 2007, Anagrama.

2 El Centro historico de Puebla en « La Liste du Patrimoine Mondial » disponible en http://bit.ly/1P9lyDF

3 Según declaraciones del Gobierno Estatal al inicio del proyecto, http://bit.ly/1X6ehrd

4 Empresa constructora muy criticada desde 2005 pour mantener relaciones ilícitas con el gobierno fédéral y protagonista con el présidente Peña Nieto de un escándalo reciente en 2015.
http://bit.ly/1T0wUh4.

5 Paula Carrizosa, «El gobierno estatal saquea el rico acervo del Museo Bello en beneficio del MIB », La Jornada de Oriente, 17 noviembre 2015 [periódico en línea] http://bit.ly/1nJJeFm.

6 La Jornada de Oriente 25 febrero 2015 [Periódico en línea] http://bit.ly/1oagh63

7 Como Francesco Bunarelli de los museos del Vaticano, Wim Pijbes del Rijksmuseum, Manuel Borja del Museo Reina Sofia, entre muchos otros.

8 Folleto de la Alianza Barroca, enero de 2014, en el sitio official del MIB : http://bit.ly/1SvHQ6y.