Bach600Por Eusebio Ruvalcaba

Hace 327 años vino al mundo un hombre de apellido Bach y de nombre Johann Sebastian. No es posible hablar de Bach sin descubrirse. Está por encima de todo adjetivo. Nadie como él ha acompañado al ser humano en las buenas y las malas. Lo mismo su música consuela en los momentos más dolorosos —los condenados a muerte habrían de escucharlo por obligación en los minutos precedentes a su ejecución, no importa si tienen conocimiento o no de la música bachiana— que en las festividades más convencionales. Su obra permaneció ignorada por la inmensa mayoría hasta que alrededor de cien años después de su muerte, Mendelssohn se dio a la tarea de darlo a conocer al público de la música; en el ínter, su nombre sólo era pronunciado por unos cuantos (Mozart, Beethoven, Schumann y Brahms lo veneraban más que a Dios mismo y uno se preguntaría si Dios no está en deuda con Bach). Al paso del tiempo, su obra irrigó la sensibilidad de los hombres que gustan de lo bello en general y de la música en particular. Sin embargo, su nombre supera con mucho al conocimiento de su música. No es inusual escuchar elogios de su obra en boca de zafios que no distinguirían entre el jarabe tapatío y una sinfonía de Beethoven. Eso no tiene nada de malo, pero con Bach sucede lo mismo que con Chopin: los esnobs tildan de sublime al primero y de vulgar al segundo, sin haberse sentado a escucharlos. Esta actitud nefasta se desparrama en todos los medios, pero ésa es la historia del arte; acaso la más injusta que existe. Precisamente por este afán de etiquetar a los artistas, algunos de calidad señera se quedan afuera por los siglos de los siglos y otros de muy sospechosa factura logran su pase a la inmortalidad —aunque lo más probable es que, más temprano que tarde, su cabeza ruede como calabaza en bajada.

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2 comentarios en “Bach

  1. ¡Sublime! A veces me hago la siguiente pregunta: ¿cabe la posibilidad que, sufriendo el mismo ostracismo pero con menos fortuna, hayan existido otros genios de la música (con igual o mayor talento) cuyos nombres, biografías y obras simplemente nunca fueron conocidos (por circunstancias de carácter político, social o económico) o se han perdido para siempre?

  2. Exelente Art. de Eusebio Ruvalcaba y el video,
    me agradan otras obras de Bach, de solo la armònica angelical que me toca el alma.

    Les deseo un buen y mejor nuevo año 2012.
    Gracias por compartir.