blkjks-5Por David Cortés

Al despuntar el siglo, una cuarteta de amigos decidió abandonar la vagancia para crear una banda de rock. Esta historia, repetida hasta la náusea en los últimos cuarenta años, no tendría mayor relevancia de no haber acontecido en Johannesburgo, Sudáfrica, país cuyas aportaciones a la música de Occidente son escasas, siendo Ladysmith Black Mambazo la propuesta más conocida. Citemos, además, para beneplácito de los conocedores, a The Third Eye y Kalahari Surfers, un par de agrupaciones imbricadas en la vena subterránea del rock progresivo.

Decíamos que Lindani Buthelezi (voz, guitarra), Mpumi Mlato (guitarra), Molefi Makananise (bajo) y Tshepang Ramoba (batería) dejaron parcialmente la calle para concentrarse en el cuarto de ensayos y dar vida a BLK JKS (léase Black Jacks), banda cuyos inicios fueron inciertos. En realidad, el primer quinquenio en la existencia de BLK JKS estuvo dedicado a tratar de encontrar, a partir de innumerables influencias, una voz que si bien aún no podía llamarse propia, por lo menos ostentara algún rasgo distintivo.

Esa distinción, luego de intentar por diferentes caminos, la encontraron al insertar en su sonido el rock progresivo. Sin embargo, para lograr amalgamar a esa música que también bebe del blues y del jazz, los cuatro tuvieron que esperar todavía algunos años, viajar a los Estados Unidos y grabar, bajo la produccióna de Brandon Curtis (Secret Machines), uno de los discos debut más energéticos, sólidos e interesantes del año pasado: After Robots.

http://www.youtube.com/watch?v=8oUI02eK3SM

BLK JKS es una banda que suena muy compacta. Su música tiene la energía del funk (por momentos es inevitable pensar en Fela Kuti o en el Miles Davis de On the Corner o Live Evil), resaltada por la inclusión de los metales del Hypnotic Brass Ensemble; la rabia del free jazz sesentero (inflexiones políticas incluidas), matices de dub, rasgos de blues, la urgencia y paranoia a la manera de Mars Volta y como eje, como hilo conductor, el rock progresivo, no en su vena épica o sinfónica, sino en su tendencia experimental, en su afán evolutivo.

A esto, añádase una actitud alejada del star system y en la cual todavía se puede hablar de solidaridad. Sin un líder declarado, sin portavoz definido, cuando uno de los integrantes de BLK JKS habla, expresa el sentir de una unidad indivisible: “Todos somos iguales, así que nos damos espacio uno al otro y combinamos todo eso: mi luz, su luz, la luz de todos”. Al final, como resumen lo que tenemos es una mezcla explosiva, un rock inmediato, agresivo y áspero; una masa de energía en continua transformación y que consigue lo que muchas bandas pregonan, pero pocas alcanzan: emocionar, impactar, dejar huella.

 

 

2 comentarios en “BLK JKS, una unidad indivisible

  1. Interesante ver que hay posibilidades sonoras en otras partes, gracias por este tipo de textos