Desde hace más de una década, Fey Berman se ha dedicado a registrar y cronicar el fenómeno mexamericano en distintos ámbitos. El fruto de este trabajo ha sido reunido en Mexamérica, una cultura naciendo. En la siguiente conversación, la autora revela algunas claves de este libro.


Fey Berman se define como mexamericana. Nació en México y sin embargo ha vivido más de la mitad de su vida adulta en Estados Unidos. Allá ha escrito sobre lo mexamericano durante más de diez años, fragmentariamente, enfocándose cada vez en un evento particular: la crónica de una obra de teatro, la reseña del concierto de un grupo que toca jazz jarocho, el perfil de una academia de mariachis con alumnos de distintos orígenes, el relato de la historia del primer pintor mexamericano, el reportaje de un día de elecciones en un barrio de indocumentados, el fenómeno mexneoyorquino. Así se gestó Mexamérica. Una cultura naciendo… (Proceso, 2017), libro integrado por textos publicados en múltiples periódicos y revistas, entre ellas Nexos.

“Al adoptar el término Mexamérica no quise someterme al imperialismo yanqui que se apropió del nombre de todo un continente, América, para referirse a la tierra gringa, hace mucho, mucho tiempo. Más bien, es adoptar el término más descriptivo, y más importante, el que la gente de origen mexicano que vive en los EUA usa para autonombrarse”, afirmó en una nota. “Lo que no es casual: la palabra Mexamérica embona en la terminología que alude al origen de las distintas poblaciones que forman los Estados Unidos: mexamericano, afroamericano, asiático-americano. Así que queda Mexamérica. Con disculpas a la corrección política.”

Gran parte de sus pesquisas se basa en el arte. Fey Berman tiene Maestría y Doctorado en Artes de la Universidad de Nueva York. El libro explora retratos de inmigrantes trazados en las artes, artistas mexicanos que han dejado huella en Estados Unidos y artistas que califica como mexamericanos notables. El arte, para Berman, es una vía para entender la identidad. “Los artistas reflejan la experiencia que no está basada en el análisis de números, sino en lo personal, en las vivencias; reflejan aspectos que no se quedan en las generalidades. Me interesa el arte, pero también la economía y la conciencia política”.

Un texto esencial sobre el contexto político y social en el que viven los mexamericanos es “Go Sebastien, Go”. “El texto refleja los dos Estados Unidos: el que quiere verse como un país de inmigrantes y el que dice ‘ellos son extranjeros, son de otro lugar’”, comentó. “Retrata el racismo versus la posición de que las minorías son aceptadas y las barreras sociales no existen.” Y continuó: “Cuando uno de mis hijos tenía cinco años me dijo: ‘No entiendo. Deberían ser dos países’. Sí hay dos países. Uno no reconocía la existencia del otro”.

La aproximación al tema de las drogas es importante. Destaco “Nora Volkow: una mexicana a la cabeza de la investigación sobre la drogadicción”. “Ella es muy exacta, muy científica. Me llamó la atención lo que me dijo del efecto de la marihuana en los adolescentes”, dijo Berman. “Aunque reiteró que las políticas sobre las drogas no son su campo de estudio.”

Su acercamiento al fenómeno del idioma cierra Mexamérica. En “¿Du yu spic Spañish?”, publicado en Nexos en 2009, Fey Berman revela que Estados Unidos le va pisando los talones a España en cuanto a número de hispanoparlantes. En el país ibérico hay 46 millones, en Estados Unidos 45. Seguramente las cifras se han modificado. En la Enciclopedia del español en los Estados Unidos, editada por el Instituto Cervantes de Nueva York, se asevera que lo que algunos insisten en llamar spanglish es simplemente un español popular empapado de inglés y que no se trata de otra lengua. Se alega además que el español no está desapareciendo al sumergirse en las aguas del inglés. Pero hay un dilema. Existe una manera sincrética de expresión lingüística de algunos de los hispanoparlantes estadounidenses: españolizan palabras en inglés, traducen literalmente frases en inglés al español, alternan entre una y otra lengua, y fusionan la gramática y la sintaxis de ambas lenguas. “Las distintas jergas afectan el lenguaje, que no se ha cuajado en uno”, concluyó Berman.

 

Alejandro García Abreu
Ensayista y editor.