tuiter-digest


Parece que el hombre nuevo exige más sacrificios humanos que un dios azteca. (@Ewalds6, tuitero venezolano)

Colombia será forever la vieja chismosa que tiene la casa vuelta mierda pero se la pasa pendiente de lo que hacen los vecinos. (@catamaterile)

Que tu hijo aprenda un oficio honrado y útil; para que después no vayan a decir de él que no sirve ni para político. (@LeonGil2011)

Tan a la mano está el escondite para la mentira que la verdad ya no busca quien la encuentre. (@DeNegraTinta)

Lo más importante ocurre cuando menos te lo esperas y, muchas veces, es lo que ni imaginabas. (@martamj32)

La isla del tesoro en la traducción de mil novecientos treinta y algo que me sé de memoria es más mi casa que todas las casas. (@loulourevisited)

«Cuando se encuentra un amigo / es que Dios hace un regalo» sentenció Eloy Vaquero. Cuando se pierde un amigo, se puede blasfemar impunemente. (Ricardo Bada, citado por @magamastretta)

Lo mío es manejar mis sentimientos sin respetar los límites de velocidad. (@Miriam_Junne)

¿Cómo le hacen para estar siempre tristes? Yo me pongo triste y a la media hora ya me aburrí. (@BATMANconV)

Las mujeres nacimos para aguantar tacones, no imbéciles. (@maitenna)

Cada que mi perra ladra le doy un premio. Empiezo a pensar que ella me entrenó para obedecerla. (@NixeSieben_)

Enamorarse es como salir a tender la ropa aunque el cielo esté nublado y la lluvia sea inminente. (@Parnasiense)

Nuestro amor no está perdido hasta que mi mamá diga que no lo encontró. (@maire_wink)

Una cualidad muy importante en una relación sentimental con cualquier mujer, es ser adivino. (@emiliocoro)


Estábamos mejor con Don Porfirio Díaz… (@SoyMaestra, tuitera mexicana)

Mis mares favoritos son personas. (@nadiamente)

Sanchan, Ladro, señal de que estamos borrachos. (@AlmaDeliaMC)

Esperando a Gal Godot. (@cesargalicia_)

Naces, creces, te reproduces y no vuelves a dormir nunca más. (@ncasiopea)

Sé de un hombre feminista de verdad: Chico Buarque. Los demás son puro pedo. (@LuliDeMoron)

Conseguír el valor de no temer lo cotidiano. (@magamastretta)

"Extrañar" no lleva tilde, pero se acentúa con las tardes de lluvia. (@GuonderGuman)

Eres como la poesía: nada más vienes a chingar. (@Parnasiense)

Los “ajá” de las mujeres tienen como 1000 significados. (@JadeOvalles)

Díganle al gym que me espere. Estoy ocupado con el ñam. (@SalcedoRamos)

—Cari, ahora que estamos solos, dime algo que me vuelva loca…
—¡Que buena está tu prima! (@empercutio)

Soy un pasivista. Es algo así como un activista, pero tumbado en el sofá.  (@Buerzl, citado por @lagardere57)

Si es Bayern es buenorn. (@catamaterile)


@nakata_idiota: Baia baia, soy la primera en llegar al trabajo. Lunes, trátame suavemente.

@PelisResumidas: Amélie: Una mujer que sufre de alucinaciones se enamora de un desconocido que recoge basura de las calles.

A algunas grietas les salen flores. Es su manera de decirnos que aún le cabe mucha vida a las discontinuidades evidentes. (@Genrus)

Cuando dejas de seguir el ejemplo y entonces tú eres el ejemplo. (@salvadoravina)

No soy nacionalista: donde dentro del mapamundi quede la cagada de mosca del sitio exacto donde uno nace es pura casualidá. (Ricardo Bada, citado por @alfarmada)

De Robert Lembke, humorista alemán citado por @Guashabita: “Un beso es preguntar en el primer piso si está libre el piso bajo”.

¿Ya hicimos cuentas de cuánto nos ha costado parecernos a nuestros estereotipos favoritos? (@ociotextual)

Mi familia acostumbra llamar a los niños según lo que dice el calendario, yo iba a llamarme "Pollería La Barata". (@NixeSieben_)

Como cuando de camino a una junta de trabajo, me recordaron la vez que el viento me levantó la falda a lo Marilyn Monroe. (@carpinteyroari)

Nací en un país donde el número de habitantes nunca crecía: cada vez que una mujer quedaba embarazada, un hombre desaparecía. (@todoalnatural)

Magdalena era una santa: lidiar con las iras de Jesús, y aguantar el olor a pescado de sus doce amigotes no es un sacrificio menor. (@LeonGil2011)