amalgama

Robin Myers
Amalgama / Conflations
Ediciones Antílope
México, 2016
129 p.


La relación de Robin Myers (Nueva York, 1987) con el lenguaje es prodigiosa. En Amalgama / Conflations topamos con un compromiso lírico que aborda las experiencias vitales desde un lenguaje límpido y, no por ello, menos elegíaco. Esta bellísima edición bilingüe contiene las versiones de cinco traductores: Ezequiel Zaidenwerg, Isabel Zapata, Jesús Carmona-Robles, José Luis Rico y Óscar de Pablo, que también son poetas.

En una entrevista que Alejandro García Abreu realizó a la poeta y traductora para esta misma publicación, Robin Myers señala lo siguiente acerca de las pérdidas: “Me daría gusto no creer esto, y tal vez algún día lo logre, pero por lo general me parece más fácil escribir de cosas que ya no están. Si uno pierde algo, lo que va aprendiendo, midiendo, pesando, es la forma que tiene ahora ese algo —no la forma que antes tenía, porque eso inmediatamente se modifica en la memoria—.” Es así que hay una constante indagación sobre las consecuencias de un acto o los efectos de un extravío a lo largo del libro.

Amalgama / Conflations es sobre las transformaciones y el entendimiento que podemos llegar a tener respecto a estas pérdidas. Toda modificación, cualquier alteración, un cambio es, por su misma naturaleza, un espacio colindante entre la realidad y la imaginación.

En “Lo demás”, poema que abre este libro, Robin Myers se dedica a indagar en los límites insospechados del más imperceptible movimiento:

Y te pido perdón por apartar esa luz de sí misma,
por anunciarte que esta noche la luna es más delgada que una moneda sumergida en agua
por decirte que cuando te ríes te pareces a un fósforo al momento de encenderse.

Esta serie de asimilaciones —porque no son meras comparaciones al azar— son un diálogo entre el intelecto y la emocionalidad, el cual se repite constantemente a lo largo de esta colección de veintiún poemas. En piezas como “Las carreras” encontramos un interrogatorio sobre nuestra posición ante el tiempo y la temporalidad en cuestiones como la lentificación y el aceleramiento:

No se me ocurre cómo hacerlo
sin que se incendie, o se detenga.
No se me ocurre nada que no empiece con una vez,
aunque se repita sin parar.

Lo que transcurre, una contabilidad ajena al exterior, es un punto de encuentro:

Si hay algo que sepa bajar la velocidad y sin embargo
seguir siempre adelante,
me gustaría enterarme

Estas formas expresivas que versan sobre la impermanencia (siempre tan contundente) igualmente aparecen en “Exceso”:

Me parece que esto es lo que busca la memoria:
No en sí la permanencia,
sino una relevancia
permanente.

O en “El destello”:

El no tener opción
no es el punto.
Ahnelamos.

En este poema largo encontramos —en toda su extensión— una de las mayores virtudes de este libro: la conjugación del pensamiento con el estilo. Para Robin Myers no es difícil transformar una materia prima (cada una las personas que nos rodean, nuestras carencias, las cosas que definen una vida) en una idea poderosísima que es transmitida con la escritura:

Nos venimos, que es una forma curiosa de decir
que nos vamos,
con un gozo sería desolador
de no ser tan gozoso.
Se nos dice que primero hay que aprender la desolación,
para luego soportar la desolación-
No.
Se nos dice que primero hay que aprender la desolación
Para soportar luego la alegría.
No.
Soportamos lo que podemos soportar.
No.
Ignoramos qué podemos soportar.
¿No es así?

Uno de los méritos de la poesía de Robin Myers es su complejidad, entendida como riqueza de nociones y destreza técnica. Amalgama / Conflations es un muestrario de lo que discurre bajo un ojo avizor. A la mirada de la poeta no se le escapa nada. Tampoco le interesa retenerlo. Sus poemas, de una profundidad insondable, acaecen en diversos planos. Dos ejemplos. El primero es “Poema de amor para Carl Sagan”, cuya esencia básica recuerda al poema “Cómo vivir, qué hacer” de Wallace Stevens (“There was neither voice nor rested image, / No chorister, nor priest. There was / Only the great height of the rock / And the two of them standing still to rest”):

Con el bosquejo de cualquier forma humana
como retrato definitivo de lo que somos y hacemos,
simplemente no habría manera de evitar la mutación:
una niña en bicicleta se vuelve mítica,
una bestiecilla con alas de dos ruedas
y contornos que cambian de forma con el viento

En el segundo ejemplo, “Todo se está tensando sobre su eje…”, hay ya una universalización de estos temas (cambio continuo, la no permanencia) a través de un enunciamiento riguroso y, a la vez, imaginativo (por no llamarlo: subversivo de la realidad):

Todo desea, todo se coloca
en posición de recibir.
(…)
Nada se sacia. Todo espera,
algunas cosas más pacientemente
que otras.
(…)
Todas las cosas temen. Todo elige,
guarda, excluye, se aleja
del centro derretido.
.
Los cuerpos como el tuyo están
cambiando en todos lados la forma de las cosas.

Ese vínculo, que mencionamos anteriormente, es lo que sostiene el poemario. El estudio de la realidad (un intelecto necesario) y las emociones, elemento tan poderoso en un poema, son sintetizados de una manera prodigiosa (“Puesto que cada vez que respiramos / es en verdad igual a la vez anterior”; “Toda repetición es más silente”; “En todo esto hay algo que ya he olvidado y debe / ser la parte que más amo”; “Esto es casi lo que quieres decir / Esto eres tú, si regresas. / Esto eres tú si no regresas”). Robin Myers logra establecer una conexión, intima, con quien la lee. Esa sutil dinámica se mantiene en Amalgama / Conflations como es lo único que verdaderamente permanece. “Luz”, el poema que cierra, es una muestra de que Robin Myers no ha perdido la capacidad de asombro, que es una forma espontánea y meditada de aprehender lo que nos rodea, tan esencial para escribir poesía:

Yo creo que al final de todo es luz. Pero no, finalmente,
porque sea algo hermoso o atemporal, ni siquiera solemne.
(…)
Pienso que es todo luz, porque nos encendemos y después nos apagamos,
luego nos encendemos otra vez, le demos importancia
o no a ese hecho. Porque no. No podemos.

 

Karen Villeda
Escritora. Ha publicado: Pelambres y los poemarios Dodo, Constantinopla y Babia, entre otros libros.