Este verdadero “ensayo de terror” ahonda en el peso demográfico y el cambio climático irreversible. La investigación impactante del libro condujo a la filmación de un documental del mismo nombre.

millones

Stephen Emmott
Diez mil millones
Anagrama, col. Argumentos
Barcelona, 2013
208 p.


“Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca”
—Apocalipsis 1:3

Una advertencia encabeza la presentación de Diez mil millones de Stephen Emmott: “Este es un libro de terror”. ¿La razón? El estado actual de la Tierra. Nuestro planeta sufre un ataque frontal planeado desde un desmedido utilitarismo. El reto más grande que enfrentamos como humanidad es ecológico. Problemáticas gravísimas como el cambio climático, la biodiversidad en riesgo, la pésima calidad de aire y la escasez del agua son abordadas en Diez mil millones.

El catedrático Stephen Emmott ha escrito este compendio contrastante de datos a partir de una sencilla pregunta: ¿cómo será nuestra vida dentro de 50 años? El también director de computación científica en Microsoft Research afirma que “un planeta con 10.000 millones de habitantes será una pesadilla”. Esta respuesta es verdaderamente aterradora.

La brevedad de este libro, organizado mediante una serie de notas y gráficas, insiste en la catástrofe. Diez mil millones está dividido en cuatro capítulos que responden a las siguientes preguntas: ¿Cómo hemos llegado a esta situación?, ¿qué tipos de retos tendremos que afrontar en los próximos años a causa del crecimiento de la población?, ¿qué opciones tenemos?, y ¿en qué situación nos deja esto?

La superpoblación es lo que está contribuyendo (principalmente y con creces) al mal sueño: “En 2050 nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos vivirán en un planeta habitado por nueve mil millones de personas como mínimo. Antes de que acabe el presente siglo seremos por lo menos diez mil millones. Posiblemente más.” Para 1800 éramos mil millones. En la década de los 60s éramos tres mil millones y llegamos a los siete mil millones en 2011. Al día de hoy (mediados de abril de 2017), según la fundación británica Population Matters, somos unos 7,500 millones de habitantes. Somos más que demasiados: “en pocas palabras, el aumento de la población y el crecimiento económico aceleran espectacularmente la presión sobre todo el sistema”

Stephen Emmott, profesor de Ciencias Informáticas en la Universidad de Oxford, sabe que el pesimismo puede ser ameno. Con un estilo poco puntilloso, aborda las consecuencias negativas de las revoluciones (agrícola, científica, industrial y de salud pública). En la primera revolución, delata el uso y abuso de la tierra por manos humanas. El crecimiento que desata la revolución industrial fue “el comienzo de nuestra letal adicción al carbón, el petróleo y el gas como fuentes principales de energía”. Es una obviedad necesaria apuntar que para que ciertas revoluciones alcanzaran sus objetivos, “el medio ambiente tuvo que pagar un alto precio: pérdida de hábitats, contaminación, sobrepesca. Además originó una reducción de especies sin precedentes. Y dio comienzo a la degradación de ecosistemas completos.” ¿Y qué sucede? El calentamiento global. El año más caluroso, hasta el momento, ha sido 1998: “entre 1998 y el presente se han registrado los diez años más calurosos que se conocen”. De una manera didáctica, el también presentador de un espectáculo-monólogo basado en Diez mil millones explica la importancia vital del clima, el cual “es generado por la atmósfera (el aire que respiramos); la hidrosfera (el agua del mundo); la criosfera (los casquetes polares y los glaciares); la bioesfera (las plantas y los animales del planeta)”. El clima está cambiando debido al anhídrido carbónico (CO2), metano y otros gases de efecto invernadero. Sin embargo, seguimos presionando los recursos, que no solamente son nuestros sino también de lo que nos rodea: “[e]n la Tierra viven millones de especies. Sólo una la domina. Nosotros.”

Una virtud de este libro es que desbarata la eterna disyuntiva Norte-Sur al referirse a la complicación hídrica que enfrentamos: la necesidad de agua se dispara en los países pobres y en los países ricos. Lo mismo ocurre con las sequías. Si bien los países más desarrollados poseen mayores recursos para enfrentar al cambio climático, estos no son inmunes y pueden ser vulnerables en un futuro no muy lejano: “Aquello ocurría ‘allá lejos’, en África. O eso parecía. Pero no estaba ocurriendo sólo ‘allá lejos’. En todas partes, en Australia, en Asia, en Estados Unidos, en Europa, se estaban produciendo sequías inusuales. Y también inundaciones inusuales.”

Diez mil millones no es un libro complaciente y cumple con la función de asustar a pesar de que ha recibido una lluvia de críticas debido a su manejo de los datos considerado como poco científico por algunos detractores que lo acusan de un acercamiento misantrópico (según sus críticos, en la primera edición ignoró el incremento relativamente estable y gradual en la disponibilidad de alimentos por persona durante la mitad del siglo pasado y cayó en aseveraciones exageradas respecto al estrés hídrico).1 Este libro no es sobre el planeta Tierra. Es sobre nosotros y las consecuencias devastadores de cada una de nuestras acciones. Es sobre el ritmo insostenible de nuestro estilo de vida. “En realidad, nuestras actividades no sólo están relacionadas con el complejo sistema en el que vivimos y del que vivimos —es decir, el planeta—, sino que además influyen y son influidas por él”. Cualquier modelo de sostenibilidad no solamente requiere voluntad política, sino de la contribución individual y la conducta colectiva. El ultimátum es aterrador: “Sólo un idiota negaría que hay límites para la cantidad de personas que la Tierra puede alimentar (…) Yo creo que ya hemos rebasado la cantidad límite. Hace mucho que la rebasamos. Estamos capacitados para cambiar esta situación. Probablemente no recurriendo a la tecnología, pero es posible. Es posible si modificamos radicalmente nuestra conducta. Pero no hay el menor indicio de que se esté modificando ni de que vaya a modificarse. Creo que todo seguirá como hasta ahora.” La amenaza somos nosotros y la culpa es nuestra. Suena preocupante. Por eso debemos ocuparnos ahora.

 

Karen Villeda
Escritora. Ha publicado: Pelambres y los poemarios Dodo, Constantinopla y Babia, entre otros libros.


1 La controversia resultó en la revisión de errores y omisiones para la edición posterior.