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José Paulo Cavalcanti Filho
Fernando Pessoa. Uma quase autobiografia
Record
Rio de Janeiro, 2011
736 pp.


Por más que la seductora expresión de Octavio Paz, en su hermoso ensayo sobre Pessoa, haya arraigado y hecho escuela,1 preciso es acotarlo y corregirlo: los poetas tienen biografía, robusta y algunas veces hasta fascinante; en varios sentidos y de múltiples maneras, la vida vivida puede servir como un espejo distorsionado que refleja aspectos desconocidos de una obra. “Lo que soy es porque vendieron la casa” dijo alguna vez Pessoa, quien fue consciente desde chico de cómo la realidad nos cincela, esculpiéndonos al desgarrarnos; y añadiría después, con lucidez devastadora: “los libros son papeles pintados con tinta”, trazos dispersos en la fugacidad de la vida, que es todo y es nada.

En las dos entregas anteriores se revisó el estado del Libro del desasosiego en el presente en su lengua original y se comentó también una edición chilena que permite cotejar algunos testimonios de Fernando en tanto hombre de su tiempo. Ahora, la obra que nos ocupa y con la que se cierra este minúsculo correo sobre el poeta, se revela única por sus alcances, dedicación y omnímodos afanes: la obra del abogado brasileño José Paulo Cavalcanti Filho es la más completa y acabada biografía de Fernando Pessoa jamás escrita; y tal esfuerzo, dado la profusión de estudios especializados en la obra del bardo lusitano, es una auténtica proeza que merecería una pronta y dedicada traducción al español. Al tiempo.

Lo primero que llama la atención es el carácter enciclópedico del libro. Capitulado en cuatro actos —a la manera de una obra de teatro— el contenido se agrupa bajo los nombres “Donde se cuenta de sus primeros pasos y caminos”, “Donde se cuenta del arte de fingir y sus heterónimos”, “Donde se cuenta de sus muchos gustos y oficios” y “Donde se cuenta sobre el desasosiego y de su destino”.

La obra explora con detenimiento casi maniaco prácticamente todas las instancias sensibles del hombre, ilustrada copiosamente con frases tomadas de su obra en verso y prosa, que si bien no aparecen referenciadas al interior del texto, se encuentran con seguridad en los títulos consignados dentro de la vasta bibliografía disponible al final del libro.

La biografía, primera del poeta escrita en el Brasil, ofrece el fresco más acabado y acucioso —sin ser cansina o reiterativa— sobre las múltiples almas que habitaron al más grande y fecundo de los geminianos. Prácticamente no deja espacio sin revisar, ofreciendo una visión cabal y plena del que acaso fuera el desconocido de sí mismo pero no de Cavalcanti Filho, que lo conoce incluso mejor que la mujer que lo trajo al mundo.

El biógrafo registra con lupa no sólo lugares donde trabajó (y en este punto como en todos es verdaderamente exhaustivo); se detiente con delicadeza en sus años africanos —traza palmo a palmo los viajes de las naves que lo llevaron y trajeron con un celo geográfico que recrea con exactitud las rutas marítimas de la época—; sus primeras lecturas, entre las que destacan Milton, Platón, Swift, Chesterton, Rimbaud y sobre todo el Dickens de The Posthumous Papers of the Pickwick Club; sus amigos, las calles por donde pasearon y sufrieron los heterónimos y hasta los platos que le gustaba comer a Fernando, instancia donde los afanes detectivescos del biógrafo son realmente prodigiosos. Ha sido una grata sorpresa saber que Pessoa gustaba, como conviene a la mesa portuguesa, de las croquetas de bacalao, los  huevos estrellados con queso, el  cordero con batatas (nuestro mexicanísimo camote), el cocido a la portuguesa, el filete de pescado, el lomo de cerdo y el bife a la brasileña entre tantas otras exquisiteces que Cavalcanti Filho se da  el lujo de describir compartiendo incluso algunas recetas de fondas de la época en las que el poeta debio comer de tanto en tanto. En este punto conviene mencionar un detalle que ayuda a comprender el tipo de biografía a la que nos enfrentamos, donde la mixtura entre historia, obra, personaje y ambiente de época son los elementos que le imprimen su tono específico a la obra. Para saber cuáles eran los sabores entre los que Pessoa vino al mundo, Cavalcanti Filho rastrea los alimentos que se acostumbraba servir para las fiestas de San Antonio, patrono de Pessoa, quien guardaba el santoral aquel 13 de junio de 1888: “¡Ay, los platos de arroz dulce/ con las líneas de canela!/¡Ay la mano blanca que lo ha traído!/ ¡Esa mano debe ser de ella!”. Más que una visión, la biografía de Cavalcanti, en el sentido más amplio de la expresión, construye un gusto del mundo, de ahí que su biografía sea tan fecunda pero sobre todo tan sabrosa.

Profuso mapa de la obra poética ilustrada con experiencias comprobadas, Cavalcanti Filho visitó parientes, monumentos, plazoletas, archivos y caminó centímetro a centímetro la Lisboa del poeta; una vocación sorprendente que sólo puede entenderse en el orden de la fascinación fetichista que le hizo proveerse hasta de algunos efectos personales del difunto, como sus célebres espejuelos redondos. De acuerdo con Cavlacanti “este es el libro que yo siempre quise leer sobre Pessoa y hasta ahora no existía” y luego de leerlo se aquilata porque el autor tardó una década en terminarlo: más que una biografía se trata de la reconstrucción del mundo ahí donde el poeta paseó, leyó, comió, estudió, publicó, amó y murió desdoblado en personajes.

Debido a la profusión de obra crítica y biográfica sobre Pessoa, resulta difícil permanecer actualizado. No obstante este libro se inscribe en la tradición de las biografías oficiales, donde comparte lugar —primus inter pares— con la de João Gaspar Simões, Vida y obra de Fernando Pessoa; con La vida plural de Fernando Pessoa de Ángel Crespo y con la de Robert Bréchon, titulada Extraño extranjero. Una biografía de Fernando Pessoa.2

Libro episódico que demanda ser leído con la fruición con la que se leían las novelas por entregas, el libro está poblado de detalles eruditos —la obra completa de Pessoa serían algo así como 60 libros de 500 páginas cada uno— y una selección de versos que hacen de la biografía una obra de consulta para conocer las vidas del hijo pródigo de Lisboa, un hombre que fue todos los hombres a través de la expresión de una conciencia que se se sigue hablando de tú a tú con la inmortalidad.

Y no exagero:

Señor, mi paso está en el umbral
de tu puerta.
Hazme humilde ante lo que voy a dejar.
Que quede, aquí
Esta obra que es tuya y en mi comienza
Y acaba en ti.
El resto soy sólo yo y el desierto del mundo
Y lo que revelaré.

 

Rafael Toriz
Escritor. Ha publicado: Animalia, Metaficciones y Serenata, entre otros libros.


1 “Los poetas no tienen biografía. Su obra es su biografía” en Cuadrivio. “El desconocido de sí mismo.”

2 Debido la profusión de estudios serios y competentes al respecto de la vida y obra de Fernando Pessoa, resulta complicado permanecer actualizado. No obstante considero que la biografía de su primo, Eduardo Freitas da Costa, Fernando Pessoa, notas a uma biografía romanceada y los tomos de Antonio Quadros Fernando Pessoa y Fernando Pessoa, vida, personalidade e gênio son obras de consulta indispensable para el interesado; así como el tomo del ensayista portugués João Rui de Sousa titulado Fernando Pessoa, empregado de escritorio. Ninguno de estos libros se encuentra disponible en español.