El lector encontrará aquí una colección de citas extraídas de La invención de un diario (Almadía) de Tedi López Mills. Publicamos entradas del dietario fechadas entre enero de 2013 y mayo del mismo año (el diario concluye en diciembre). En el libro la escritora se adentra “en sus propios claroscuros”.

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Enero

3 de enero

El globo rojo y desinflado en las ramas del árbol muerto no será simbólico. Ni podrá interpretarse posteriormente. Hay globos que irrumpen del otro lado del vidrio en el cielo blanco y que una señora intenta desatar con su escoba. Es la señora que mató al árbol para negarnos su vista: lo cual abona mi teoría acerca de la mezquindad de las personas resignadas.

Ya empecé.

El corazón se está construyendo otra alternativa y otro callejón sin salida.

Concebiré un laberinto suspendido para postergar cualquier desenlace.

 

Viernes, 25 de enero

La niña que se suicidó a los catorce años pertenecía a una tribu de usos y costumbres. El papá la golpeaba y la violaba; la mamá la insultaba y la golpeaba. Una mañana la niña decidió fugarse. La gente del albergue la encontró perdida en un campo árido. No sabía leer ni escribir, dicen los que la conocieron y adoptaron. Le dieron clases de español y de historia de México. Al año se suicidó con una soga en la regadera.

 

Jueves, 31 de enero

La decepción puede ser el ángulo más elegante de la amargura. Uno puede atrincherarse en el orgullo e hilar frases ridículas acerca de la esperanza y la amistad y la desilusión. Y madurar muy adustamente.

Mañana seré mejor: por mi bien.

 

Febrero

Viernes, 1 de febrero

Mis teorías acerca del dolor no me absuelven.

Estoy oyendo historias.

 

Lunes, 11 de febrero

La vida de los antepasados de mi país habrá sido tumultuosa; se bailaba y se cantaba casi a diario. El pulque de los antepasados habrá sido muy espeso. Lo bebían los niños en las ceremonias festivas donde se sacrificaba a un mancebo. Por Tezcatlipoca.

 

Miércoles, 20 de febrero

Nada ocurre como uno lo imagina la noche anterior. Con la amante de Wittgenstein el delirio es la memoria desprendida de la conciencia. Va a darse el contagio que temo. Será un homenaje.

 

Martes, 26 de febrero

Cuando ponga mi mano en el fuego por amor, se va a encoger y por fin podré expresar con breves ademanes mi gratitud.

Mi tema de hoy: por qué los antepasados de mi país imaginaron deidades contrahechas y monstruosas. Intentaré no llegar a conclusiones. Son deidades en proceso de destrucción. De ahí que los sacrificios sean fundamentales: uno debe imitar el ciclo eterno de vida y muerte que se muestra en la imagen de piedra.

Consulto a Rilke para no perder el tono de alguien convencido de sus enseñanzas. En su segunda carta a Franz Xavier Kappus del 5 de abril de 1903 afirma que la ironía no debe gobernar el alma del poeta: “busca en la hondura de las cosas”. Ahí no llega jamás la ironía, asegura Rilke.

Pero la ironía y el dolor son dos caras no de un espejo, sino de un pozo. Eso me lo comunica mi diablo de hoy que anda muy suelto. Conmigo la ironía ya tergiversó cualquier versión de la hondura.

Wandering through this endless nothingness. Once in a while, when I was not mad, I would turn poetic instead.

La amante de Wittgenstein se masturbaba ocasionalmente contemplando el mar. O manejando, con una mano en el volante y la otra entre las piernas. Eso me lo contó un día de secretos. Dime uno tuyo. Manosear a un gringo furtivo tras el biombo blanco en la sala de los papás no vale. Ella me presume la potencia de sus orgasmos y su agudo conocimiento de lo sexual.

 

Jueves, 28 de febrero

Un corazón roto no es un corazón muerto.

 

Marzo

Viernes, 1 de marzo

En la noche voy a leer sobre las invenciones de la memoria. Uno se mete en recuerdos ajenos. Yo fabrico los de alguien más y confirmo que no soy devota de las palabras de mi idioma. El verbo “amar” se usa en balde. Una adolescente me lo demuestra. Ama las casas grandes y las comedias. Por amor le doy por su lado.

 

Miércoles, 6 de marzo

Los antepasados de mi país lanzaban ajolotes vivos al comal; los ajolotes se contorsionaban. ¿A eso se referirá lo de “vivaracho”?

Maupassant comía en la torre Eiffel porque era el único lugar desde el cual dejaba de contemplarla. Eso escribe la amante de Wittgenstein, aunque ignora por qué lo sabe.

 

Lunes, 18 de marzo

El problema del estilo, los íncipits y los datos culturales empieza a ser un hoyo negro. Por ahí se fugará lo que está vivo.

 

Miércoles, 20 de marzo

La sombra y la arquitectura de las tinieblas que compone Mallarmé existen en las afueras del idioma, lo cual les permite deformarse sin que eso altere el resultado de su misterio.

 

Miércoles, 28 de marzo

Tendré que seguir leyendo sobre Esparta, para que no me engañe con sus mentiras la amante de Wittgenstein.

Igitur es un joven insomne en un cuarto con cortinas espesas y una vela.

 

Abril

Lunes, 8 de abril

La amante de Wittgenstein ya no recuerda si oyó a Brahms en Bayona o en Burdeos. El nombre de su marido resurge cuando piensa en el hijo muerto. La amante y yo podríamos movernos juntas por el mapa de esos párrafos.

La capacidad pulmonar no se ve afectada por el tabaco, aunque en las noches el carraspeo sea tan constante como la respiración.

 

Lunes, 15 de abril

En la novela de Pascal Quignard, Villa Amalia, la tragedia del personaje principal, la compositora Ann Hidden, que abandona toda su vida anterior —desde casas hasta ropa hasta pianos hasta su aspecto— se hace superficial por la abundancia del dinero. No por razones morales, sino porque la facilidad no pone en juego a la voluntad. La sucesión de oportunidades acaba anulando el interés. Prefiero a la amante de Wittgenstein. No sabe ni siquiera dónde vive.

 

Jueves, 18 de abril

Rauschenberg borró el dibujo de De Kooning en 1953; la inscripción se la encargó a Jasper Johns.

El dibujo de veras está borrado.

 

Lunes, 22 de abril

El suicidio de Rothko no se asemeja al que ella vislumbra para uno de sus personajes predilectos. Rothko se cortó a la altura de los codos. Traía puesta una camiseta y calcetines negros. La navaja cubierta de sangre y un pañuelo estaban encima de uno de los anaqueles.

El suicidio que ella vislumbra para el personaje tendrá dos partes: en la primera, deberá ingerir una cantidad suficiente de tranquilizantes que lo apacigüen pero no lo incapaciten para llevar a cabo la segunda parte, definitiva, en la que se cortará verticalmente las muñecas en la regadera de arriba. Esto ocurrirá un miércoles.

 

Miércoles, 24 de abril

La amante de Wittgenstein firmó su imagen en el espejo del baño de la Galería Borghese en Roma con un lápiz labial. Puso “Giotto”, en vez de su propio nombre. “Una travesura sumamente culta”, le dije. “Pero yo soy Ella”, me aclaró, “eso lo sabes bien. Soy Ella”.

 

Mayo

Miércoles, 1 de mayo

Extrañamente, construyo la memoria conforme se borra. Aunque ya lo había hecho antes. Entonces en realidad (palabra torpe y falsa en mis manos) me repito. Lo cual es peor.

Se sigue rompiendo la osamenta. Pero ya no hay mujer encima: es una situación prehispánica.

 

Jueves, 9 de mayo

Un naufragio esconde otro naufragio.

Las proas son lunáticas cuando se atoran en el aire con imágenes.

 

Tedi López Mills
Escritora. Ha publicado: Muerte en la rúa Augusta y El libro de las explicaciones, entre otros libros.