Son las 11:47 am del jueves 5 de mayo. 1  9 días antes de que se inaugure Secretos, la exposición de Iñaki Bonillas en Casa Luis Barragán. Escribo en el clóset del desayunador de la misma. 2

closet

Puedo decir que hay poco aire y unos japoneses afuera. Están dando vueltas. Al principio creí que sus voces eran una grabación, un audio guía, pero son japoneses de verdad. Desconozco el idioma japonés, podría ser chino, pero de lo que estoy seguro es que no es inglés ni alemán. Se ríen, y caminan, y hablan. Uno de ellos toma una foto con su teléfono. Distingo la popular dramatización del sonido del flash del iPhone. Hay alguien afuera, se detiene, seguramente porque escucha mis dedos contra el teclado. Baja la voz y camina por el desayunador.3

Ya se fueron. No están aquí. Abro el Photo Booth y lo dejo grabando video. Tengo 77% de pila restante. Quiero aprovechar la calma de aquí para preparar un texto sobre la exposición Secretos de Iñaki Bonillas. No recuerdo si me han pedido 4000 mil palabras. ¿O 4000 mil caracteres? O más bien eran 2000 palabras.4

Ahora escucho a Rodolfo, puedo reconocer su voz. Rodolfo es el jefe de montaje de la exposición de Iñaki. Habla de “hacer peso”, de “ir desde abajo”, de “otro palo” y pregunta por una engrapadora. “Esto va a arriba y no podemos tener…”. Se aleja y escucho un: “Va”.5

El audio de mi computadora está jodido por eso estoy usando una grabadora análoga, lo cual no me convence tanto pero ni modo. Podría añadir el audio de la grabadora al video que estoy grabando. Seguramente puedo digitalizarlo y sincronizarlo. De alguna forma que siempre olvido. 6

Se están moviendo cosas: un palo y una bolsa. Hace calor aquí adentro y no me he bañado en tres días. “No te preocupes” dice una voz allá afuera como si descifrara lo que acabo de escribir con solo escuchar el teclado, como si cada golpe sobre la “n” emitiera una “ene”. Alguien habla del baño. Me percato que la gente habla de esta casa como si fuera una persona.7

“En cualquiera…” dicen “…pero es como de tapicero, ¿no?” –pregunta una mujer. Yo no estoy autorizado para revelar los secretos de la exposición. Aquí no hay arañas y me pregunto si este cubo es, estrictamente un clóset, o un armario o una alacena.8

Durante las visitas nadie puede abrir los clósets de Casa Barragán: por ello estoy a salvo de los japoneses. Algo se cayó (no encuentro la onomatopeya exacta). Escucho la risa de alguien. Un golpe contra el piso. Muy cerca unos zapatos con suela de goma, yo sé de zapatos porque soy de León. Murmulla la voz de la suela de goma. Seguramente porque me escucha teclear.9

Esos sonidos me alteran.10

No sé qué cae pero hace mucho ruido. Luego silencio. Murmuran ¿Estarán compartiendo los restos de esa cosa que han roto? ¿El candelabro? Ese horrible candelabro al cual Barragán no pudo decir que no. Conspiran allá afuera y mientras tanto yo me arrepiento de mis palabras ¿Cómo es que podría empezar este texto de nuevo?11

Son las 12:01 pm. Podría empezar desde ahora y continuar hasta que se me agote la batería de la computadora. La computadora dice que tengo 3 horas. ¿Si abro la puerta y comienzo de nuevo? No mejor no. Ya me cansé.12

Otra vez viene la voz de Rodolfo: “nada más esa de arriba”, y un portazo encierra sus palabras, machucándolas. Mis manos se están agotando. No tengo oficio de escritor. Mis dedos están cansados. Los miro y veo la carencia de masa muscular como tríceps y bíceps. Según el video del Photo Booth van 12 minutos, 45 segundos. Me percato de que es difícil precisar la hora porque en cuanto la nombras ya se fue.13

Entonces este texto trata sobre lo que ya se ha ido aquí en el clóset. Sobre lo que ya fue mientras se está yendo. Trato de alcanzarlo con mis dedos, es una carrera. Cualquier crónica podría ser un ejercicio aeróbico, de los dedos, en el aire de la memoria y las palabras sobre el trayecto-sintaxis construir el presente cuando éste se está yendo: es por eso la elasticidad de los tríceps.14

Ese sonido una vez y otra vez.  ¿Qué no saben que estoy escribiendo? Allá afuera la gente debería guardar más respeto. ¿Cuánto duran las visitas guiadas? Hay visitas guiadas y gente montando. La voz ronca de un hombre que habla por teléfono se cruza con madera rota. Delgada como la de esos palos de elote. Noooooo ¿Están vendiendo elotes allá afuera? ¿Acaso esto es una sucursal de OXXO? Y no lo digo como chiste a la “Crítica Institucional” simplemente porque FEMSA patrocina la exposición de Iñaki. Sino porque hay un señor que afuera del OXXO de la esquina de mi casa vende elotes y cada que rompe un palo hace ese sonido.15

Aunque hay eco, el manejo de la luz y el color de Casa Luis Barragán hacen que todo suene más largo como si fueran mil palos los que se rompen. Apenas entiendo que estoy haciendo crónica del montaje de la exposición Secretos de Iñaki Bonillas. Escucho a los trabajadores y hablan de levantarse, del tiempo y de media hora. Escsucho el familiar sonido de un flexómetro. ¿A qué suena un flexómetro? Nunca me lo había preguntado. Sin embargo es de esos sonidos inteligibles pero inefables, como el concepto de cualsea de Agamben. Sobre todo cuando el aluminio del flexómetro azota contra el piso, o cuando se contrae si sueltas el seguro. El flexómetro tiene un sonido traumático, es muy Real. No, no, no voy a poner a prueba mi pobre conocimiento de teoría lacaniana adentro de un clóset. ¡Por Dios! No. Qué oso, no.16

Los muros de la casa no solamente distribuyen a la gente, a los japoneses, a Rodolfo y a Iñaki, a los trabajadores, también al sonido, a sus sonidos. Ya no hay nadie cerca.17

Un extraño “Urmmm” en voz de mujer, supongo, baja las escaleras escoltado por el dorado Matías Goeritz. No sé qué más anda ahí, posiblemente una licuadora, un taladro. ¿Una puerta se abre o se cierra?18

Mi cuello está incómodo y por eso lo muevo como hélice, brocha o japonés.19

Antes de entrar aquí Iñaki me mostró otros clósets para escribir la crónica. Sin embargo me quedé aquí por ser el más incómodo. Si esto hubiera sido cómodo me quedaría dormido. Además estoy cerca del desayunador y de ese candelabro,  ese horrible candelabro que desequilibra los techos de esta casa.20

Las opciones eran el clóset del cuarto de Barragán o el del cuarto de visitas. Ambos clósets muy amplios, en donde cabía parado y podría haber metido una silla pero ¿qué quiero ser ropa o traste? ¿Puesto o dispuesto? ¿Vajilla o saco?21

Las vajillas me gustan más. Si pudiera tener una cachucha o un saco de porcelana lo llevaría puesto para ocasiones especiales como escribir crónicas en clósets, en armarios, en alacenas.22

¿Alguien toca? Tocan otra puerta y abren. Se cierra la puerta. A mí me emociona, en particular, el momento del desayuno. Me recuerda cuando mis hermanos me traían desayuno, pero no preparado por ellos, compraban quesadillas o tacos de la calle. Esa persona que entró por aquella puerta seguramente llevaba una bolsa con tacos. Yo sé bien cómo suena el bistec y el plástico mediados por la tortilla. Yo sé a qué suena eso, suena…23

Un estornudo interrumpe. Tengo que registrar que ha pasado un estornudo con llaves. ¿A dónde quiere entrar ese estornudo? Aquí no va a pasar, no quiero enfermarme. El estornudo se queda un rato más contagiando a las llaves.24

“No estaba cortado a la medida”, “la engrapadora”. Ya no sé qué hacer ahora porque parece ser que he agotado todas las posibilidades de estar aquí. Busco una excusa para no escribir más cosas ¿Qué pasa si escribo este texto…?25

La voz de Iñaki aparece diciendo: “La puerta lateral del tapanco”. ¿Cómo es que tiene tan buena dicción? Es envidiable. Su voz se mueve por la casa, y pronto ya no llega hasta acá.26

Los murmullos de los trabajadores están moviendo algo, además de su voz, suavemente, seguro que mueven la luz de la casa con ellos, suave, a murmullos. No están tan lejos.27

Cuando alguien baja las escaleras entusiasmado se escucha la intensidad.28

“Este… bueno… tiene el mismo problema”, y dice la mujer : “Sí, ajá” y “no hay de otras, son chinas, van a aguantar menos, pero sugiero…”, “¿una extra?”, “dos arriba hacen más resistencia”, “que si dejamos dos arriba, ya no me acordaba”, “¿aunque le pongas… y además quieres poner otra?” Esa conversación se va y llegan las medidas pero no concibo imaginar el tamaño. “Unocuarentaysiete, ¿seguro?”.29

Siguen rompiendo palos. Me tallo los ojos porque mis ojos son plantas, tienen tallo. No, qué mal chiste. Pero si uno junta la vista y la fotosíntesis… “¿Dos cocas”?”, “una tú y una yo”, “no son las dos, no son las dos”. Y el flexómetro regresa, vuelve.30

Entré aquí hace media hora. Creí que se acabaría el aire pero no es así, todavía hay suficiente. Escribiré hasta que se me acabe la pila o el aire. No hacer edición, publicar el texto así como va, sin edición. Porque es engañoso pues el verdadero registro del tiempo es éste, entonces, si se edita ya no es éste tiempo sino otro tiempo. La edición siempre es crónica que narra otro tiempo: el de la edición misma…31

…¿“Ciento” o “siento”? No sé qué dijo. Si están tomando medidas el ciento es preciso, pero si dijeran siento, la medida se vuelve emocional como Barragán, arquitectura emocional. Los trabajadores interiorizan a Barragán cada que expresan medidas en “siento” y no en “ciento”.32

El sonido de una puerta que se abre o se cierra. ¿Cuál es la diferencia? Si pudiera redactar la crónica del sonido de una puerta que se abre o se cierra ¿Cómo la titularía? ¿La insoportable ambigüedad de la bisagra? Sí, las bisagras.33

La bisagra me recuerda a la exposición de Iñaki Bonillas que afuera se está montando. Mientras yo pienso desde éste clóset… Se acabó la grabación, necesito más tiempo…34

Saqué la grabadora pero creo que debería traerla de nuevo. Alguien dice: “Sí, gracias”. Y no sé qué agradece ni qué afirma pero suena convencido. Aquí uno puede desconocer el género. En el clóset el género se sabe de antemano desconfiable, uno se fía de que hace ruido y ya. Si me enamoro aquí, es de una voz que tiene por género al aire. La voz llama a la puerta y, ardiendo, salgo del clóset. El flexómetro de la arquitectura emocional del sistema métrico del ciento que siento es infinito aquí adentro.35

Bueno… traía unos lentes que ahora debería usar. Mi ojo izquierdo se está enrojeciendo, debe ser la humedad o el polvo de aquí.36

Estaba hablando antes de la bisagra y de que la exposición de Iñaki era como una bisagra esa cosa que hace que la puerta esté abierta o cerrada y que podamos hablar de una puerta abierta o cerrada. Algunos intentarán argumentar que, cuando se rompe, la puerta está abierta para siempre, pero no. Es otra condición. Está rota y una puerta rota ya no es una puerta, depende de la forma de la fractura, pero es un agujero en una puerta, no una puerta abierta.37

Iñaki me enseñó una puerta en Casa Barragán que siempre está abierta y siempre está cerrada. Y es la bisagra.38

¿Podría ser este texto una bisagra? Una bisagra que no abre nada. Por estar cerrando el ojo me perdí de hacer la transcripción de una conversación allá afuera. No me voy a tocar el ojo porque eso hará que me duela más. No me duele. Pero eso hará algo en mí.39

¿Por qué si estoy escribiendo sobre la exposición de Iñaki Bonillas me duelen los ojos? No recuerdo si ya lo dije antes pero la exposición se llama Secretos. Están cortando palillos de nuevo y el ojo está irritado.40

No, no tengo argumentación para mi ojo irritado todavía. Hay voces que te recuerdan a otra voces, ¿conoces o desconoces esa voz? Por ejemplo, los japoneses que vinieron, ellos me suenan a todos los japoneses porque conozco que desconozco su voz. Pero hay afuera quien pregunta: “¿Ahí?”, y esa persona me suena a alguien que desconozco que conozco pero ya guardó silencio. Ahora rompe palitos. ¿Qué tipo de secreto puedes resguardar con palitos? ¿De qué tamaño es ese secreto? ¿De qué material? Podría ser… Bueno, desconozco por ahora que conozco la voz…41

Ya son las 12:47 pm. Llevo 60 minutos aquí sentado y 4811 palabras escritas que son una crónica. Pero no puedo mandarla así y decirle a Ana Sofía Rodríguez: “okay, sí, es Nexos, está muy suave y todo lo que quieras pero no edites”. Aunque estoy editando en mi mente e inconscientemente borro palabras, letras y frases y las dejo en el clóset.42

Algo se arrastra y puedo describir que carga un florero. Es una mesa. Caja de resonancia para flores. El silbido de las flores se amplifica en la espalda de la mesa. Acaso el agua del florero también podría ser un elemento activo en la purificación y reflexión de sonido. Haora escriberé con los ojos cerrados por lo de mis ojo y por lo de la edición, phbiera sido genial escribik con los dojos cerrados desde un comienzo. Aunque seitreaticamenete bueno con es del RIR43

Me estoy durmiendo, necesito un café. Mientra slguien usa la esclaera allá fuera y suena la no puede ser ya estoy cayendo dormido.44

Como pirata, solamente tendré abierto un ojo. Una mirilla a la hoja de Word y lo que miro son mis propias palabras: en fondo blanco y no veo más porque está fuera de foco, no está escrito aún. Afuera se monta la exposición Secretos de Iñaki Bonillas y, por supuesto, no puedo decir de qué se trata porque este texto es una bisagra. Y la exposición de Iñaki también. Uno puede experimentar el problema de la puerta abierta y cerrada únicamente en el eje de la bisagra.45

Se mueve un plástico y una voz de mujer que baja las escaleras se cuela por la rendija y luego una voz de hombre que dice: “Claro” y “perfecto”. Por eso casi no me gusta hablar porque creo que sueno como esas voces que dicen “claro” y “perfecto”. Ahora estaré callado. Yo y mis pensamientos por 20 minutos. Y mientras tanto, allá afuera terminan de montar el sonido del montaje de la exposición: la escalera de aluminio y el flexómetro que sale y entra.46

Duermo en el clóset y el azote de una puerta me saca del sueño. Entonces recuerdo el típico escenario de la película de horror, cuando la víctima busca refugio en el clóset. Si el asesino encuentra el escondite o no y la víctima escapa o no, es irrelevante. Pues la persecución, a diferencia de lo que comúnmente se cree, no sucede entre dos sujetos que se desplazan en un espacio x para encontrarse o desencontrarse en un tiempo y. La persecución sucede entre dos clósets que se desplazan en un tiempo x para encontrarse o desencontrarse en un espacio y.47

El secreto se acaba si se desencuentra. Es decir, cuando se priva de su derecho de anunciar públicamente que es privado. Uno se hace cómplice del secreto si lo conmemora. Es así que la presencia de la ausencia permanece ausente en el presente.48

Un estornudo, otra vez.49

El estornudo de la bisagra: demuestra que la bisagra existe.50

¿Cuál es la materialidad de las palabras que se escriben en el clóset? ¿Dependen del clóset? ¿Son las palabras las que determinan la forma del clóset o al revés? ¿Cómo son las palabras articuladas en clóset? ¿Dependerá si el clóset está abierto o cerrado? ¿Palabras que nunca han salido del clóset? ¿Closemiótica? ¿Cómo hacer que continúen adentro del clóset afuera de él? ¿Cuál es el comportamiento de las palabras de clóset? ¿Cuál es la diferencia entre una palabra cerrada y una abierta?51

“¿Dónde está?” –pregunta Iñaki, “…dame un segundo…” –dice Rodolfo, “no, nada más…” –dice Rodolfo, “mira lo que tienes que…” –dice Rodolfo, “¿cómo van?” –pregunta Iñaki, “por ahorita…” –dice Rodolfo, “está más padre la forma del otro plato pero el texto está invasivo” –dice Rodolfo,  “la forma está un poco grande ¿qué opinas?” –pregunta Iñaki, “¿no está abierto?” –pregunta Iñaki. Tocan a la puerta de junto. ¿Qué hay ahí? ¿Por qué todos tocan esa puerta? Creo que es la cocina. Abren la puerta y dice: “Yo creo que se fueron”… y dice: “Le cierro aquí igual”.52

Las palabras del reino de los hongos se pronuncian y reproducen en la oscuridad del eco, que es el territorio que gobiernan. Si las sacan de ahí se vuelven escama. Las palabras del reino de los hongos fermentan y ellas mismas se hacen clóset. Al clóset lo antecede la palabra hongo.53

Siento que ciento que me huele la boca. ¡Ay güey! Aquí me doy cuenta del nivel de mi halitosis. Cuando las palabras de clóset salen del clóset se convierten en aliento mañanero, humedad quemada, escama de la noche.54

La exposición Secretos de Iñaki Bonillas está conformada por cosas que suceden en los ejes de las bisagras. En la humedad quemada de los tímpanos del testigo que ha escuchado desde adentro lo que está afuera y tiene que desoír su testimonio desde afuera, para lo que está adentro.55

Las cosas suceden entre las bisagras. Ahora me voy a dormir.56

Son las 13:30. Pasé algunos minutos sin escribir nada porque pensaba revisar los tiempos de lo que escribo. Si es presente, será presente y es futuro, fue presente y ahora es pasado.57

Espero a que se me descargue la batería de la computadora y mientras tanto escucho, pero ya casi no hay actividad aquí abajo. No sucede gran cosa además de los ruidos de las escobas, el aire y los virtuosos dedos-baqueta de alguien que golpetea una melodía (que no consigo identificar) sobre la mesa.58

Faltan 10 minutos para llevar dos horas aquí encerrado ¿Termino a las 13:47? Pues sí, tal vez quedarme más tiempo aquí, quizá más rato, posiblemente todo el día. Todo el día sin poder salir ni a comer, ni a cagar.59

Me es difícil escribir por tanto tiempo. La escritura de clóset te hace la polilla de las palabras pero debo seguir,60

las bisagras y la exposición de Iñaki. Ser como el ruido de la bisagra, una bisagra vieja, oxidada, ruidosa. Ser el ruido de la bisagra, sin ser la bisagra. Ni lo que entra ni lo que sale. El ruido que reubica temporalmente a la casa.61

Se siguen moviendo cosas. Siempre hay movimiento en esta casa. “¿No te estorba aquí?”, curiosamente eso me preguntaba yo y alguien más lo expresó allá afuera. ¿La edición de este texto también debería ser adentro del clóset?62

Y si le propongo a Ana Sofía Rodríguez, la editora de la sección de cultura de Nexos, que nos metamos a un clóset a editar esto. No haremos nada, el simple hecho de escribir “no haremos nada” me emociona, sonrío y despabilo.63

Las palabras de clóset se editan en el clóset. Bueno, no estoy seguro, no creo que le interese, además es demasiado íntimo, es muy posible que crea que soy un pervertido o que el texto que escribo aquí adentro no le hace justicia a lo que está allá afuera. Además tendría que ser otro clóset. No cabemos los dos en el que estoy ahora metido.64

Aunque me gustaría imaginar el momento. Escritor y editor sin intercambiar palabra hablada, sólo escrita. Guardando el secreto. Evidentemente estaría recién bañado porque me da pena compartir este olor de días, a menos que la editora también huela mal.65

“¿Dónde se conocieron?” –preguntarían. “En un clóset” –responderíamos. Y luego reiríamos juntos.66

A las 13:47 alguien abre la puerta y me toman una foto aquí sentado. Muy puntal dos horas después de haber empezado.67

Cierra la puerta y se va y dice: “gracias”.68

 

Daniel Aguilar Ruvalcaba
Artista contemporáneo y fundador del espacio Bikini Wax.


1 La corrección de este texto se comienza el viernes 6 de mayo a las 10:17 am, se continua el sábado 7 de mayo a las 11:15 am y se concluye el martes 10 de mayo a las 17:52  en el interior del mismo clóset de Casa Luis Barragan. Días antes de que se inaugure la exposición Secretos de Iñaki Bonillas. Como nota al pie al final de cada párrafo se copia la versión original escrita el jueves 8 de mayo sin correcciones.

2 Son las 11:47 am del jueves 5 de mayo a 9 días antes de que se inaugure Secretos la exposición de Iñaki Bonillas para Casa Luis Barragán. Estoy en el clóset del desayunador de la casa luis barragan preparando una entrevista que le haré a Iñaki Bonillas. Corrección a las 10:24 am 6 de mayo.

3 Puedo decir que hay poco aire. Y unos japoneses afuera, están dando vueltas, al principio creí que era una grabación, pero son japoneses, digo no conozco el japonés a la mejor es chino, no es inglés, ni alemán. Se rien, y caminan, y hablan. Alguien toma una foto con su teléfono, escucho el flash de la teléfono. Hay alguien afuera, seguramente escuchan mis dedos contra el teclado. Bajan la voz, caminan por el desayunador. Corrección a las 10:29 am 6 de mayo.

4 Creo que se han ido. Ya no están aquí. He prendido el video del photobooth tengo 77% de pila. Y tengo que preparar una serie de preguntas para Iñaki. Me han pedido 4000 mil palabras ¿? O 4000 mil caracteres o no, más bien eran 2000 palabras. Corrección a las 10:32 am 6 de mayo.

5 Ahora escucho a Rodolfo, reconozco su voz, Rodolfo está montando la exposición de Iñaki, habla de hacer peso, de ir desde abajo, de otro palo, pregunta por una grapadora, esto va a arriba y no podemos tener…. Se está alejando y escuchó un va. Corrección a las 10:37 am 6 de mayo.

6 El audio de mi computadora está jodido y estoy usando una grabadora análoga lo cual no me fascina tanto pero ni modo, podría añadir el audio de la grabadora al video. Este seguramente puedo sincronizarlo. De alguna forma. Siempre olvido. Corrección a las 10:41 am 6 de mayo.

7 Alguien está moviendo cosas afuera, suena un palo, una bolsa, hace calor aquí adentro y no me he bañado en tres días. “No te preocupes” dicen afuera parece que están escuchando mis tecleos, ahora alguien habla del baño. La gente cuando viene aquí siempre habla de la casa y ahora yo estoy en los clósets.

8 En cualquiera dicen pero es como de tapicero ¿no? Pregunta una mujer. Yo no puedo revelar los secretos de la exposición. En este clóset no hay arañas. Me pregunto si esta cosa donde estoy es estrictamente un clóset, un armario. Donde alguien guardaría sus armas, sus herramientas.

9 Nadie puede abrir los clósets de casa barragán. Algo se cayó y yo ya comenzaba a dormir. Escucho la risa de alguien. Un golpe contra el piso. Y unos zapatos con suela de goma, yo sé de zapatos porque soy de León y alguien murmura seguramente murmuran porque me escuchan quizá estoy haciendo mucho ruido al escribir no sé qué se imagen ellos allá afuera de lo que estoy haciendo pero seguramente se han de imaginar. Corrección a las 10:59 am el 6 de mayo.

10 Me asustan esos sonidos me despiertan es como si al escribir esto entrara en un especia de trance y los sonidos de esas cosas que caen allá afuera me levantaran. ¿QUEÉ ESA COSA QUE CAE? Estoy tratando de escribir un texto para la exposición de Iñaki Bonillas por favor, dejen de asustarme. Corrección a las 11:05 am el 6 de mayo.

11 No sé qué cae, pero es alguien definitivamente que hace mucho ruido. Alguien murmura seguramente estarán compartiendo los restos de esa cosa que han roto. ¿El candelabro? Ese horrible candelabro que Barragan no pudo decir que no. Y conspiran allá afuera, y yo puedo intuir desde aquí que hacen pero no se si al describirlo me desvíe un poco de la finalidad de estar aquí encerrado en casa Luis Barragán. ¿Podría empezar este texto de nuevo? ¿Y grabar el inicio¿? Corrección a las 11:09 am el 6 de mayo.

12 Ya son las 12:01 ¿Podría empezar desde las 12:01 y continuar hasta que se me agote la batería de la computadora que ahora van 72%? Dice la computadora que tengo 3, horas. ¿Abriré la puerta y comienzo de nuevo? Sí, quizá, sí para hacerlo más en orden y empezar así o no mejor no, ya me cansé. Corrección a las 11:12 am el 6 de mayo.

13 Escucho otra vez la voz de Rodolfo dice “nada más esa de arriba” y un portazo corta sus palabras, las machuca. Mis manos se están cansando no tengo oficio de escritor claro, mis dedos carecen de tríceps y bíceps, ahora siento el cansancio de los dedos. Según el video van 12, 45 segundos es difícil precisar la hora porque en cuanto la nombras ya se fue. Corrección a las 11:16 am el 6 de mayo.

14 Este texto entonces trata sobre lo que ya se ha ido en este clóset. Sobre lo que ya fue mientras se está yendo. Trato de alcanzarlo es una carrera entonces, cualquier crónica podría ser también un ejercicio aerobico, de los deods, de la memoria, de las palabras, de la sintaxis, de la construcción del presente cuando este se está yendo, es elasticidad, por eso lo de los tricpes. Corrección a las 11:20 am el 6 de mayo.

15 Ese sonido otra vez, ese sonido otra vez. Que no saben que estoy escribiendo un texto para Iñaki Bonillas, allá afuera la gente debería de guardar más respeto. ¿Cuánto duran las visitas guiadas? Hay visitas guiadas y gente montando. La voz ronca de un hombre habla por teléfono, y siguen rompiendo madera, estoy seguro que es madera, delgada como esos palos de paleta, o esos palos de elote, noooooo ¿están vendiendo elotes allá afuera? Acaso esto es una sucursal de OXXO y no lo digo como chiste simplemente porque FEMSA patrocina la exposición de Iñaki sino porque hay un señor que vende elotes en la esquina de mi casa afuera de un OXXO y cada que rompe un palo hace eso sonido. Corrección a las 11:26 am el 6 de mayo.

16 Aunque tiene eco, el manejo de la luz y el color de Casa Luis Barragán hacen que suene más largo como si fueran mil palos que se rompen. Esto es una crónica entonces del montaje de la exposición Secretos de Iñaki Bonillas y yo escucho a los trabajadores, sé que son trabajores por los matices de su voz, hablan de levantarse de tiempo, de media hora y puedo escuchar el familiar sonido de un flexometro. ¿A qué suena un flexometro? Nunca me lo había preguntado sin embargo es de esos sonidos que nunca olvidas, sobre todo lo azotas contra el piso o no lo azotas lo sueltas, el flexómetro, tiene un sonido traumático, es muy real. No, me quiero poner lacaniano adentro de un clóset por Dios, qué oso, no. Corrección a las 11:36 am el 6 de mayo.

17 Bueno, los muros de la casa no solamente llevan a la gente, a los japoneses, a Rodolfo y a Iñaki, y a los trabajadores, sino al sonido, a sus sonidos. Y ahora no hay nadie cerca los muros no los están moviendo. Están quietos callados, apresurados porque inauguran el 14 de mayo. Corrección a las 11:42 am el 6 de mayo.

18 Ahora escucho un extraño “urmmm” es una voz de mujer, no sé porqué la imaginé bajando las escaleras con el Matiaz Goerhtirz de fondo, y haciendo ese sonido, “urmmm”. No sé qué anda ahí, una licuadora, ¿=? Un taladro, una puerta se abre o se cierra ¿? Corrección a las 11:47 am el 6 de mayo.

19 Mi cuello está un poco incómodo pero puedo decir que ese sonido está caminando por la casa. Es un motor, pero no sé qué mueve, una hélice, una brocha o un japonés ¿? Una cámara de fotos de un japonés. Corrección a las 11:53 am el 6 de mayo.

20 Iñaki me ofreció otros clósets para hacer esta crónica sin embargo escogí por el más incómodo, creo que si estuviera muy cómodo me podría quedar dormido. Además estoy cerca del desayunador. Y ese candelabro, horrible candelabro que desequilibra los techos de esta casa. Corrección a las 11:56 am el 6 de mayo.

21 Estaba el closet del cuarto de Barragan o el del cuarto de visitas ambos clóset más amplios, por supuesto que cabía yo parado y hasta una silla pero ¿Qué quiero ser ropa o traste? ¿Ser puesto o dispuesto? ¿Vajilla o saco? Corrección a las 11:58 am el 6 de mayo.

22 Depende que material pero las vajillas me gustan más, si pudiera tener una cacucha o un saco de porcelana lo tendría, lo llevaría puesto para cuando estoy escribiendo crónicas en clósets, en armarios, en alacenas, en lugares donde se supone se guarda la porcelana. Corrección a las 12:00 pm el 6 de mayo.

23 ¿Alguien toca? Tocan otra puerta y abren, se cierra la puerta, a mi me emociona en particular el momento del desayuno. Me recuerda cuando mis hermanos me traían desayuno, pero no cocinado por ellos, sino compraban quesadillas o tacos de la calle. Esa persona que entró a aquella puerta seguramente llevaba una bolsa con tacos. Yo sé como suena esas, el bistec y el plástico mediados por la tortilla, yo sé a qué suena eso, suena… Corrección a las 12:03 pm el 6 de mayo.

24 Un estornudo interrumpe, tengo que registrar que ha pasado un estornudo con llaves ¿a dónde quiere entrar eseesturnod? Aquí no vas a pasar, yo no queiro enfermarme. Ese esturnodo hace alarde de sus llaves todavía,… Corrección a las 12:07 el 6 de mayo.

25 “No estaban cortado a la medida, la grapadora” No sé qué hacer ahora porque parece ser que he agotado todas las posibilidades de estar aquí. No más es una excusa para no hacer más cosas ¿Qué pasa si escribo este texto? …

26 Ahora escucho la voz de Iñaki “diciendo la puerta lateral del tapanco” ¿Cómo es que tiene tan buena dicción? Enviadable. Su voz se ha movido por la casa ya no llega hasta acá. Corrección a las 12:11 pm el 6 de mayo.

27 Escucho los murmullos de los trabajadores y están moviendo algo, a parte de su voz, suavemente, seguramente es la luz de la casa que se mueve con ellos suave y con su voz murmurada, no parece que están tan lejos. Corrección a las 12:14 pm el 6 de mayo.

28 Cuando alguien baja las escaleras entusiasmado se escucha, la intensidad. Corrección a las 12:15 pm el 6 de mayo.

29 “Este, bueno, tiene el mismo problema” y dice la mujer sí, “ajá” y “no hay de otras son chinas, van a aguantar menos, pero sugiero” “¿una extra?” “dos arriba hacen más resistencia” “que si dejamos dos arriba, ya no me acordaba” “¿aunque le pongas… y además quieres poner otra?” ese dialogo se fue, y ahora escucho medidas pero desde aquí no entiendo el tamaño “uno cuarentaysiete ¿seguro?”

30 Seguramente, son las personas que estaban rompiendo los palos. Afuera rompen palos. Me talló los ojos porque mis ojos son plantas, tienen tallo, no, qué mal chiste. Pero si uno piensa la vista y la fotosíntesis, “¿dos cocas”?” “una tú y una yo” “no son las dos, no son las dos” y el flexómetro regresa, vuelve a. Corrección 12:21 pm el 6 de mayo.

31 Cuando entré aquí hace media hora creí que se me acabaría el aire, pero no es así, todavía hay suficiente aire. Escribiré hasta que se me acabe la pila. Luego pensaba en no hacer edición, publicar el texto así como va, sin edición porque es peligroso el verdadero registro del tiempo es este, entonces, si alguien lo edita ya no es este tiempo sino otro tiempo, entonces la edición siempre es crónica, quizá, porque el tiempo se vuelve otro el de la edición misma… Corrección 12:25 pm el 6 de mayo.

32 “Ciento” “Siento” No sé qué dijo, si están tomando medidas el ciento es preciso, pero si dijera siento, entonces la medida se vuelve sentimental como Barragan, arquitectura emocional, quise decir emocional y no sentimental. Los trabajadores interiorizan a Barragán, todo el tiempo que dicen “siento” o “ciento” mientras usan el flexometro. Corrección 12:29 pm el 6 de mayo.

33 Una puerta que se abre o se cierra ¿Cuál es la diferencia? ¿En qué recae la sonoridad de tal hecho? Si uno pudiera hacer la crónica de una puerta que se abre o se cierra ¿Cómo la titularía? ¿La insoportable ambigüedad de la bisagra? Entonces el elemento clave aquí son las bisagras. Corrección a las 12:33 pm el 6 de mayo.

34 Y eso me hace pensar en la exposición de Iñaki Bonillas que ahora está afuera montando, mientras yo pienso, en este clóset o …. Se acabó la grabación, necesito más tiempo… Corrección a las 12:36 pm el 6 de mayo.

35 He sacado la grabadora, quizá debería meterla de vuelta y dejar que la grabadora, solamente registre mi estancia adentro, sí, mejor la vuelvo a meter, alguien dice “sí”, gracias, y no sé que agradece ni qué afirma pero suena convencido, aquí uno puede saber de género, aquí en este clóset, uno sabe de género porque solamente escucha voces y no distingue si yo escucho una voz que me gusta me enamoro de ella sin importar su género, y yo escucho una voz que me llama, que dice mi nombre y toca a mi clóset no la dejo pasar porque me gusta la voz, me gusta escucharla y la afuera, y nos hablamos, mientras el flexometro dice “ciento que siento” Corrección a las 12:52 pm el 6 de mayo.

36 Voy a meter la grabadora, ya estuvo mucho tiempo afuera, ¿no? Bueno… yo tenía unos lentes debería de usar ¿ahora? No séeeeee mis ojos se están volviendo rojos, debe ser la humedad o el polvo de aquí.

37 Estaba hablando antes de la bisagra y de que la exposición de Iñaki era como una bisagra esa cosa que hace que la puerta esté abierta o cerrada o que podamos hablar de una puerta abierta o cerrada. Algunos podrían argumentar que se podrían romper la puerta y ya está abierta para siempre, pero no está rota, está rota y una puerta rota ya no es una puerta, dependen de la forma del averío pero podría ser que sea un hoyo en una puerta o no.

38 Iñaki me enseñó una puerta en casa barragán que siempre está abierta y siempre está cerrada. Y es la bisagra.

39 ¿Podría ser este texto una bisagra? Una bisagra que no abre nada. Por estar cerrando el ojo me perdí de hacer la transcripción de una conversación allá afuera. No me voy a tocar el ojo porque eso hará que me duela más, no me duele pero eso hará. Algo en mí. Corrección a las 11:25 am el 7 de mayo.

40 ¿Por qué si estoy hablando de la exposición de Iñaki Bonillas me duelen los ojos? No sé si ya lo dije antes pero la exposición se llama Secretos. Están cortando palillos de nuevo. El ojo está irritado – Corrección a las 11:28 am el 7 de mayo.

41 No, no tengo conclusión para mi ojo irritado todavía. Hay voces que te recuerdan a otra voces, si conoces o desconoces esa voz. Por ejemplo, los japonese que vinieron ellso me suena a todos los japoness porque no conozco su voz, pero hay afuera que dice, pregunta “¿Ahí?” y esta persona me suena a alguien que conozco y ya guardó silencio y ahora creo que rompe palitos ¿Qué tipo de secreto puedes resguardar con palitos? ¿De qué tamaño es ese secreto? ¿De qué material? ¿Podría ser … bueno desconozco por ahora que elemento va bien con…. Corrección a las 11:31 am el 7 de mayo.

42 Ya son las 12:47 pm llevo casi una hora escribiendo son 2318 palabras las que hastaahora van, pero yo tengo que hacer una crónica de esta cosa luego porque no puedo dejarla así, mándarla así que estaría muy bien, decirle a Ana Sofía Rodríguez, okay, sí es Nexos, está muy suave y todo lo que quieras pero no la edites, este texto. Aunque luego me pongo a pensar que yo estoy editando en mi mente y que inconsientemente borro palabras o letras o frases, a pesar de lo no-editado que parezca esto.  Corrección a las 11:43 am el 7 de mayo.

43 Algo se arrastra y encima puedo describir hay un florero, porque el sonido de las flores se incrementa con la mesa, es una caja de resonancia para flores, quizá el agua también podría ser un elemento activo, en esa recepción y captación de sonido. Haora escriberé con los ojos cerrados por lo de mis ojo y por lo de la edición, phbiera sido genial escribik con los dojos cerrados desde un comienzo. Aunque seitreaticamenete bueno con es del RIR – Corrección a las 12:04 pm el 7 de mayo.

44 Me estoy durmiendo necesito un café. Mientra slguien usa la esclaera allá fuera y suena la no puede ser ya estoy cayendo dormido. Corrección a las 12:05 pm el 7 de mayo.

45 Solamente tendré abierto un ojo como un pirata. Como si fuera una miralla a la hoja de texto, a la hoja de Word. Lo que veo son mis propias palabras, en un fondo blanco y no puedo ver más porque lo demás está oscuro y afuera la gente monta una exposición de Iñaki Bonillas llamada Secretos que por supuesto no les puedo decir de que se trata por este texto es una bisagra y la exposición de Bonillas también, y uno puede entender el problema de la puerta abierta y cerrada si no esta adentro o afuera de la puerta. Corrección a las 12:21 pm el 7 de mayo.

46 Alguien mueve un plástico. Y una voz de mujer baja las escaleras y se cuela por mi rendija. Y una voz de hombre que dice “claro”, “perfecto” por eso casi no me gusta hablar porque creo que sueno como esas voces afuera del clóset que dicen “claro”, “perfecto” pero no puedo negar que ahora estaré callado, yo con mis pensamientos por como 20 minutos y mientras allá afuera terminan de montar la exposición, también identifico el sonido de las escaleras de aluminio aunque ese no están peculiar como el del flexometro saliendo y entrando. Corrección a las 12:23 pm el sábado 7 de mayo.

47 Una puerta se abre que me despierta de mi sueño, una sueña adentro de los clósets pero uno está más despierto que afuera del clóset. Recuerdo ese típico escenario de la película de horror donde la víctima se esconde en el clóset, huye del asesino y el asesino siempre la encuentra o no. Es un cliché de doble filo puede escapar o no, puede funcionar el escondite o no, entonces por eso es tan problemático ese recurso, por eso siempre funciona porque es la puerta que se abre y está cerrada. Correcció a las 12:50 pm el sábado 7 de mayo.

48 Unas pisadas afuera confirman que mi asesino no me ha encontrado. Uno mata el secreto cuando lo encuentra. Cuando lo hace público, lo descifra, uno se hace cómplice del secreto cuando lo perpetua. Entonces la presencia de la ausencia, continua ausente. Y si el secreto es puro deseo, y evitaré quedar en ridículo frente a los sicoanalistas que si me estuvieran siconoalizando me preguntarían por qué no quieras quedar en ridículo con nosotros ¿? Por qué necesitas de nuestra aprobación para – Corrección a las 13:03 el sábado 7 de mayo.

49 Un estornudo, otra vez, aquí es un lugar caliente, hace calor pero no es sofocante, es como estar en frente a la ventanilla del metro, la gente de la ventanilla del metro es fenomenal siempre están ahí es como si yo pudiera vender boletos desde una caja de clóset.

50 El estornudo de la bisagra, ahí te enteras que existe la bisagra, ¿cuándo he escuchado una bisagra estornudar? Entonces …. Debo de encontrar algo aquí mientras montan la exposición de Iñaki. Corrección a las 13:09 el 7 de mayo.

51 ¿Cómo es un texto escrito en un clóset? Depende del clóset no ¿? Y depende del texto o sobre lo que se escriba el texto. Por ejemplo yo estoy escribiendo la computadora pero no es eso, no, son las palabras cómo deben de ser las palabras escritas en un clóset, deben ser palabras oscuras, bueno depende, ¿es un clóset abierto o cerrado? ¿son palabras que nunca han salido del clóset? ¿Cómo hacer que continúen adentro del clóset? ¿O salgan del clóset? ¿Estás palabras salen del clóset porque fueron escritas en clóset? ¿Qué tipo de palabras? ¿Cuál sería el comportamiento de estas palabras antes y después de salir del clóset? ¿Cuál es la diferencia entre una puerta cerrada y abierta? Corrección a las 13:21 el 7 de mayo.

52 “¿Dónd está?” ¡”¿qué pasó¿” “Rodolfo” dame un segundo…. Dice Rodolfo. No nada más. Dice Rodolfo, mira lo que tienes que — dice Rodolfo “¿Cómo van?” pregunta alguien “por—ahorita-“ alguien está afuera, está más padre la forma del otro plato, pero el texto está invasivo, la forma está un poco grande “¿qué opinas?” es la voz de Iñaki, “¿no está abierto?” alguien toca la puerta de aldo ¿qué hay al lado? ¿Por qué todos tocan esa puerta? Según creo es la cocina … abren la puerta de nuevo y dice yo creo que se fueron… y dice “le cierro aquí igual”. Corrección a las 13:30 el 7 de mayo.

53 ¿Cuál es la materialidad de las palabras que se escriben en el clóset? ¿Cuál es? Son palabras que crecen mucho porque no les da el sol. Son palabras oscuras, grises, a menos que estén en bolsas, pero bueno, para que se vuelvan palabras oscuras tendrían que estar en este clóset por años, se escritas en el clóset y después sacadas, pero qué pasa si escriben en el clóset e inmediatamente se sacan de aquí, se publican ¿qué pasa con el color? ¿con la forma? ¿con el peso? ¿con el tamaño?

54 Siento que ciento que me huele la boca. Wow, aquí puedo dar cuenta de mi halitosis. En un lugar tan pequeño. Las palabras del clóset huelen a halitosis, a aliento de la mañana, a humedad reseca.

55 La exposición Secretos de Iñaki Bonillas está conformada por cosas que suceden entre las bisagras, por secretos húmedos resecos, por la halitosis de los tímpanos del testigo que ha escuchado desde adentro lo que está afuera y tiene que desoír su testimonio desde afuera para lo que está adentro. Corrección a las 14:15 el 7 de mayo.

56 Las cosas que suceden entre las bisagras. Ahora me voy a dormir. Corrección a las 14:17 el 7 de mayo.

57 Son las 13:30 y estuve algunos minutos sin escribir porque me estaba quedando dormido sin embargo se abre una puerta. Debo revisar los tiempos en lo que estoy escribo este texto, si es presente, será presente y es futuro, fue presente y ahora es pasado. Corrección a las 14:19 el 7 de mayo.

58 Solamente estoy esperando a que se me descargue la computadora y por lo tanto escucho pero ya casi no hay actividad aquí abajo, ya no sucede gran cosa, son los ruidos, las escobas, el aire, y los dedos de un abaterista sobre una mesa. Corrección a las 14:24 el 7 de mayo.

59 Faltan 10 minutos para llevar dos horas aquí encerrado ¿deberé terminar a la 13:47? Pues sí, quizá, o quedarme más tiempo aquí, quizá más rato, quizá todo el día, todo el día. Sin poder salir más que a comer y a cagar. Corrección a las 14:28 el 7 de mayo

60 A veces me es difícil estar parado escribiendo tanto tiempo por alguna razón me desgasta tanto, me raspa las neuronas la escritura, pero debo seguir. Corrección a las 14:31 el 7 de mayo.

61 Las bisagras y la exposición de Iñaki. Yo lo que debo de hacer es ser como el ruido de la bisagra, un bisagra vieja, oxidada, ruidosa, yo debo ser el ruido de la bisagra, más no la bisagra, ni lo que entra ni lo que sale, si el ruido, que se transporta por la casa, movido por la capacidad de estar de ser discreto, pero contundente, – Corrección a las 14:38 el 7 de mayo.

62 Se siguen moviendo cosas, aquí seguramente siempre se mueven cosas, siempre hay movimiento en este casa, “¿no te estorba aquí?” eso pensaba yo curiosamente y alguien más lo dijo allá afuera yo pensaba eso porque ¿me pregunto si la edición del texto también debería ser adentro del clóset? Corrección a las 14:43 el 7 de mayo.

63 ¿podría decirle a Ana Sofía que nos metiéramos a un clóset a editar el texto de Iñaki? ¿Podría ser? No haremos nada, el simple hecho de poner no haremos nada me emociona, y ahora sonrío y me despierto.

64 Sí, es que las palabras del clóset se editan en el clóset ¿qué opinas? Ana Sofía ¿? Bueno no sé, no creo que le interese, además es demasiado, que tal si cree que el texto que acabo de escribir aquí adentro no le hace justicia a lo que está allá afuera, además tendría que ser otro clóset, no sé si ella podría caber en el que ahora estoy pues es muy pequeño.

65 No hablamos, intercambiamos palabras por escrito, es decir estamos calladitos, conservando el secreto. Ana Sofía si tú estuvieras aquí conmigo, bueno antes yo me bañaría porque me daría pena compartir este olor de días contigo, a menos que tú también huelas mal ya no me daría pena. Corrección a las 14:53 el 7 de mayo.

66 “¿Dónde se conocieron?” “En un clóset” Responderíamos dado el caso de que estemos juntos, y luego nos reiríamos juntos. O si me preguntan “¿dónde la conociste?” yo diría sin tapujos “en un clóset”. Corrección a las 14:55 el 7 de mayo.

67 Alguien abre la puerta y me toman una foto ahí. Muy puntal dos horas después 13:47. Corrección a las 14:57 el 7 de mayo.

68 Cierra la puerta y se va y dice gracias. Corrección a las 14:58 el 7 de mayo.